«Hay que concienciar a los mayores sobre el peligro de conducir cuando no se está capacitado»

Graciela M. Camporro REDACCIÓN

ASTURIAS

SANDRA ALONSO

Los médicos psicotécnicos tienen clara la importancia de retirar los permisos de circulación cuando la persona no cumple los requisitos

14 dic 2016 . Actualizado a las 13:58 h.

Enfrentarse a los exámenes psicotécnicos cuando tienes más de 65 años no es fácil. Los nervios están a flor de piel, y es que saben que ese podría ser el punto y final a una vida frente volante. Para muchos, el coche es su único vínculo con la sociedad, mientras que para otros es simplemente un medio que les permite desplazarse de vez en cuando. La última palabra la tienen ellos, los médicos. Son los encargados de valorar si esas personas son aptas para seguir conduciendo o no, o si de hacerlo sea con una serie de restricciones. Para ello se realizan un conjunto de pruebas que determinarán sus aptitudes, como pueden ser la vista o el oído. «La labor educativa es muy importante en estos casos. Hay que concienciarlos sobre el peligro que puede suponer que sigan conduciendo cuando no están capacitados. Tenemos que ir mostrándoselo poco a poco», afirma José Fernando Castañón, médico psicotécnico del CRC Campoamor. Para el director del centro psicotécnico SEMAD, Pedro Mohedano, se trata de una decisión difícil, pero reconoce que «si lo veo factible, retiro el carnet a esa persona. Prefiero tener que hacer eso antes que pueda haber un accidente, por eso trato de convencerlos cuando lo hago».

Los expertos sostienen que el perfil de conductor a partir de esta edad es muy variado. «Tengo conductores que llevan décadas de carnet cogiendo el coche todos los días y están bien, mientras que otros con 60 años que no están capacitados», afirma Mohedano. A su clínica llegan muchos mayores que se ven obligados a conducir a diario «y que lo hacen muy bien», mientras otros viven en zonas urbanas y solo lo cogen esporádicamente. En su misma línea, Castañón destaca que muchos de sus pacientes han tenido permiso toda la vida pero que ahora solo lo utilizan para pequeños viajes como «llevar a los nietos al colegio».

A pesar de que para muchos la pérdida del carnet sea un lastre, otros son conscientes de lo que supone el paso de los años. Afirman que se sienten incómodos al volante y poco a poco van dejando el coche a un lado y se trasladan de un lugar a otro en diferentes medios de transporte. Quizás sea esta la razón por la que son los propios conductores los que dejan de acudir a las revisiones pertinentes, a sabiendas de que no tienen las aptitudes necesarias para salir a la carretera.

Según lo datos recogidos por la DGT, el 99,4% de los 270.000 mayores de 75 años que se presentaron a la renovación del carnet B en 2015 fueron considerados aptos. A pesar de ello, la gran mayoría de ellos (90,4 %), conducen con una serie de restricciones como puede ser la velocidad, distancia máxima que pueden recorrer o tiempo que debe transcurrir para renovar el permiso. El 9% restante puede continuar pilotando con total normalidad.