La alta cocina se democratiza en Asturias

Graciela M. Camporro REDACCIÓN

ASTURIAS

La etiqueta «gastro» se impone en muchos de los nuevos modelos de hostelería en la región

21 dic 2016 . Actualizado a las 16:58 h.

La etiqueta «gastro» se ha impuesto en muchos de los nuevos modelos de hostelería en la región. Detrás de ella se encuentra una nueva fórmula de enfocar la gastronomía en la que la comida y la bebida priman de la misma manera. Su cocina destaca por la innovación y la calidad, mientras que la bebida cobra gran importancia. «Es la alta cocina democratizada. Llega a alcanzar a la cocina pero con un precio asequible», asegura Carmen Ordiz. La modernización de estos locales se plasma también en la decoración, la cual se convierte en uno de los pilares fundamentales del establecimiento. Así las mesas y sillas bajas dejan paso a otras mucho más altas, mientras que en otros llegan incluso a sustuirse por sofás o simplemente una barra. «La gente quiere probar cosas nuevas. Esa impronta de beber y picar se está contagiando», afirma Edén Jiménez, propietario del Secreto a Voces

Los nuevos «negocios orquesta»

Los gastrobares se han convertido en los locales de moda en la región. Cada vez son más los hosteleros que se decantan por un modelo de negocio similar a este, y es que lo tradicional ha dejado paso a lo moderno. Para el vicepresidente de OTEA, Fernando Corral, se trata de una fórmula más formal y moderna, una nueva manera de enfocar la gastronomía. Corral es el gerente de El Loco del Pelo Rojo, un gastrobar en pleno corazón de Oviedo. Su cocina de fusión internacional permite probar platos diferentes a precios razonables. Cuenta con un menú degustación en el que los clientes pueden comer cinco platos innovadores que no se encuentran en la carta. Además, sus cócteles y su amplia variedad de vinos y cervezas han convertido a este establecimiento en uno de los referentes entre los gastrobares asturianos. «Queríamos diferenciarnos del resto de establecimientos con algo innovador y bien hecho. En nuestro caso, la propuesta está gustando mucho y la gente está respondiendo muy bien». ¿Su próxima propuesta? Permitir al cliente chatear vinos de alta gama.

Edén Jiménez ha sido uno de los primeros en importar esta tendencia a la hostelería asturiana. El Secreto a Voces se ha convertido con los años en uno de los establecimientos favoritos para los amantes del buen comer y beber. «La idea era poder abarcar muchos más ámbitos y durante todo el día. Queríamos hacer algo diferente que no se hubiera visto, un negocio-orquesta en lo que todo cuenta», afirma Jiménez. Para él, la importancia reside en la innovación, ya que la gente «quiere probar cosas nuevas. Están deseosos de salir a comer y encontrarse algo diferente». Destaca además la ambientación de su local, donde la iluminación cobra vital importancia y las mesas bajas han dejando paso a otras más altas con taburetes. «Se come mucho en la barra. La gente viaja bastante y esto es lo que se ve por el resto del mundo», apunta.

Gijón también cuenta con una gran oferta de gastrobares. Entre ellos se encuentra el Medio Lleno, un local situado en Viesques e inaugurado en 2011. Si por algo destaca este establecimiento es por las elaboraciones originales de la cocina tradicional y la amplia oferta de vinos en los que prevalecen los de pequeños productores. Así en la carta se pueden encontrar platos como tartar de salmón con aguacate y chutney de mango, pollo guisado al curry o pad thai de langostinos y verduras. Su decoración -inspirada en la ciudad de Nueva York- cobra también gran importancia. «Cuando viajas te empapas de influencias. Fui cogiendo ideas de ciudades como Amsterdam o Barcelona. La idea era traer a la gente cosas que aquí en Asturias no existían» afirma el gerente, David Menéndez.

Más allá de los gastrobares

La hostelería asturiana ha sabido renovarse en los últimos años, siguiendo las nuevas tendencias de las grandes capitales europeas. La leyenda del gallo es, sin duda, uno de los claros ejemplo. Este establecimiento situado en el centro de Oviedo ofrece un giro moderno en coctelería y platos con toques de autor. Este nuevo local introduce el concepto Gastro+drinks: picar algo con los amigos mientras disfrutas de un buen cóctel y de la noche. Su carta destaca por ser informal y desenfadada, dejando hueco para platos como el sushi o unas croquetas. Su decoración es una mezcla entre lo moderno y lo clásico, donde las luces de neón se fusionan con la madera tallada del edificio. «La idea era no cerrarse a un bar de copas. Queríamos ampliar el abanico de posibilidades y que la gente pudiese tomar el vermú, comer y disfrutar de unos cócteles», apunta el jefe de cocina, Rubén Morán.

Estas nuevas tendencias han llegado también a otras zonas de la región como Pola de Siero. El restaurante Abrelatas se ha convertido en un «gastrochigre» que ha sabido mezclar la cocina tradicional con la más innovadora. Anualmente celebran la jornada «music and food», donde se sirve a los clientes un menú degustación mientras un dj es el encargado de pinchar la música. Durante años también han llevado a cabo la celebración del cumpleaños de Bob Dylan, adaptando la gastronomía asturiana a la comida sureña norteamericana. «El secreto es saber lo que haces, basarse en un caldo de cultivo tradicional e ir innovando con nuevas técnicas», afirma el propietario, Borja Alcázar. Por el momento, ya ha comenzado a criar su propio ganado y a trabajar con productos de la región.