El PSOE ofertará un acuerdo político al PP para salvar el presupuesto

Luis Ordóñez
Luis Ordóñez REDACCIÓN

ASTURIAS

La consejera de Hacienda, Dolores Carcedo entrega el proyecto de presupuestos al presidente de la Junta General, Pedro Sanjurjo.
La consejera de Hacienda, Dolores Carcedo entrega el proyecto de presupuestos al presidente de la Junta General, Pedro Sanjurjo.

Los socialistas afirman que «tratarán de obrar con el mayor esfuerzo». Mercedes Fernández: «Los partidos debemos de dar una lección de acuerdo». IU anuncia que no se abstendrá. Podemos reclama que se dé «flexibilidad» en la interpretación de las enmiendas

21 dic 2016 . Actualizado a las 12:04 h.

Como en una partida de póker con apuestas muy altas, en el debate sobre la aprobación de los presupuestos asturianos los grupos han esperado hasta el final para descubrir sus cartas. Hay faroles, ases en la manga y también la sospecha de que alguno pueda sacar a última hora una escalera de color. El plazo para la presentación de las enmiendas finaliza a las 14.00 horas de este miércoles y no será casi hasta el filo de que se cumpla ese momento cuando se conozca el posicionamiento final de los partidos. El Partido Popular mantuvo a última hora de la tarde del martes un encuentro de su grupo parlamentario en el que fijará la posición que presentará en la mañana de este miércoles al Comité Ejecutivo regional, el cónclave que formalmente decidirá sobre el apoyo, rechazo o abstención al proyecto presentado por el Gobierno autonómico.

A la entrada de ese encuentro, según recogió la agencia Europa Press, la presidenta del PP asturiano afirmó que «si el Gobierno no se mueve, desde luego nuestro voto sería negativo. Pero yo espero, deseo y confío en que el Gobierno se mueva». Fuentes socialistas valoraron de hecho positivamente el aplazamiento de la decisión final del PP --en principio estaba previsto que la adoptara en la noche del martes-- toda vez que ampliara «la capacidad de seguir intercambiando opiniones», recalcaron que «el esfuerzo que no quepa en la formalidad del reglamento, lo haríamos en un acuerdo» y añadieron que «trataremos de obrar con el mayor esfuerzo». En una entrevista en Onda Cero, el presidente asturiano Javier Fernández, destacó, respecto al impuesto de sucesiones que la «competencia fiscal» entra las autonomías, «nos obliga a hacer algunas modificaciones pero no hasta el punto que exige el PP». 

Mirarse de reojo

Horas antes, en la sede nacional de Génova, la presidenta del PP asturiano, Mercedes Fernández dejaba la puerta abierta a la posibilidad de un acuerdo. Emplazaba también a los socialistas a «hacer movimientos» respecto al impuesto de sucesiones para llegar un pacto, uno para el que, en todo caso, su grupo tiene «predisposición» y destacando que, ante un parlamento fragmentado, «los partidos de forma especial debemos dar una lección de acuerdo, de no mirarnos de reojo y no estar estableciendo estrategias políticas». El PP partió al comienzo de la negociación de la solicitud de suprimir el impuesto de sucesiones para los herederos directos. El Ejecutivo socialista propone aumentar la exención para las herencias de 200.000 euros y advirtió que alterar las partidas sobre tributos supondría una enmienda a la totalidad. Eso sí, los socialistas se abrieron a explorar «un acuerdo» de carácter político que no sobrepasara los límites del reglamento de la cámara. Es decir, dejar como está el tributo en el borrador pero establecer algún tipo de diálogo paralelo con un compromiso, sin especificar, pero que permita ese entendimiento.

Mercedes Fernández recordó en sus declaraciones en Madrid que el PP ya en 2015 había logrado un acuerdo presupuestario con los socialistas y destacó que lograrlo de nuevo ahora sería «servir al interés general de los asturianos» porque las cuentas aprobadas «son un instrumento que da fiabilidad a la región».

De lo que suceda en las conversaciones entre PP y PSOE depende y no poco lo que vayan a hacer el resto de grupos. Ciudadanos, que anunciará también hoy su posición final, reconocía que tenía avanzadas posiciones de acuerdo en varios puntos, especialmente en cuanto a inversiones gracias al margen concedido por el fondo adicional de 23 millones de euros que permite el techo de gasto aprobado por el Ejecutivo central. Pero la decisión final de los naranjas estaba a la expectativa de lo que pudiera suceder con el acuerdo con los populares y qué en medida podría alterar el borrador sobre el que se ha trabajado.

Evitar el bloqueo

IU anunció anoche que finalmente no optará por la abstención. El grupo parlamentario había manifestado su disposición mucho más favorable a que se diera paso a los presupuestos, y evitar el mal mayor de la prórroga, salvo que el entendimiento con el PP comprometiera el «carácter social» de las cuentas con una reforma regresiva de los tributos. A través de su cuenta en Twitter, el portavoz parlamentario de IU, Gaspar Llamazares, señaló que «haremos todo lo necesario para facilitar los presupuestos posibles»  e indicó que «lo preferimos a la prórroga y el bloqueo, que deteriora la buena política del dialogo y el acuerdo y favorece el continuismo gestor».

Llamazares destacó que «hemos intentado un bloque de izquierdas para presionar en favor de los cambios, pero no vamos a dejar de negociar porque otros renuncien» a lo que añadió que «se trata de ser una izquierda útil en la calle y en el parlamento. No renunciamos a nuestra identidad de izquierda consecuente y de diálogo».

Flexibilidad de interpretaciones

A falta de que se pronuncie Foro Asturias, que previsiblemente presentará una enmienda a la totalidad de los presupuestos, queda por conocer qué ocurrirá en el caso de Podemos. Y no porque no haya anunciado qué iniciativa promoverán sino por la interpretación que harán de ella los servicios jurídicos de la cámara.

El portavoz de Podemos Asturies, Emilio León, señaló que su grupo presentará una única enmienda, una relativa al tributo de Patrimonio para rebajar la exención del impuesto de 700.000 a 500.000 euros, una medida que afecta a los ingresos de la administración y que según el artículo 158 del Reglamento de la Junta General sería calificada de enmiendas a la totalidad como son todas aquellas que supongan incremento o minoración de ingresos así como las que afecten a las cuantías totales de las secciones del estado de gastos. Es por ese motivo por el que el PSOE se niega a asumir el cambio propuesto por el PP en sucesiones y oferta un acuerdo político.

Pese a todo, León reclamó «flexibilidad» al resto de los grupos políticos para que su enmienda pudiera ser interpretada como parcial. Algo con escasas posibilidades ya que, respecto a las propuestas del PP, los socialistas ya habían señalado que en ningún caso discutirían las calificaciones que hicieran los servicios jurídicos del parlamento. Aún así, León --quien cargó contra el planteamiento general de los presupuestos por «dar la espalda a las necesidades de la ciudadanía» y no respetar el «equilibrio territorial-- afirmó que «sería extraño que IU no diera su apoyo a una propuesta de este tipo» y exigió al PSOE que «no se refugie en los servicios jurídicos» porque, a su juicio, la normativa sobre la calificación de enmiendas de la cámara «se hizo en tiempos bien distintos a los que vivimos con la crisis» y su propuesta pretende aumentar y no disminuir los ingresos.