Así se ganan la vida los «captasocios» asturianos

El colectivo afirma gozar de unas condiciones laborales «adecuadas» para la labor que desarrollan, a pesar de la imagen de precariedad que se ha difundido en los últimos tiempos

Un grupo de captasocios en la calle Pelayo de Oviedo
Un grupo de captasocios en la calle Pelayo de Oviedo

Redacción

Son vistos cada día en las principales arterias de las ciudades. Van equipados con chalecos de colores, mochilas, carpetas y toda su buena voluntad para abordar a los peatones y que colaboren con una causa benéfica. Quién más, o quién menos, se ha encontrado con ellos: se trata de los captasocios. Son aproximadamente unos 1.500 en toda España de los cuales mucha gente todavía piensa que son voluntarios pero su realidad está muy lejos de ello. Se trata de trabajadores que se ganan la vida con ello o estudiantes universitarios que intentan conseguir algunos ingresos. De todas maneras, existe una variedad de condiciones laborales entre las distintas organizaciones para con sus empleados que hace que algunos de ellos disfruten de unas condiciones laborales «buenas», tal como ellos definen, mientras que otros se podría decir que entran «dentro de la precariedad». Los captasocios asturianos declaran, en general, estar contentos con su trabajo. Por otro lado, y tal como publicaba hace unas semanas la revista Interviú, en la vecina Galicia se han registrado más de 70 demandas desde el sindicato CNT hacia ciertas organizaciones a las que acusan de «explotación».

«Estoy estudiando y trabajo aquí para sacarme algún dinero. Mi jornada son cuatro horas y media, salgo a las 2 y media y estudio por las tardes a distancia así que puedo compaginarlo muy bien», explica Jesús Braña (nombre ficticio), captasocios de la ONG Acnur de Asturias. Él personalmente está «muy contento» y cree que sus compañeros también. «La gente se come la cabeza por cosas como llevar tres días sin hacer un socio, pero eso son cosas que sabes como son. Sabes a lo que te expones y te lo han explicado muy clarito», explica, añadiendo que «no les engaña nadie». «Si estás cuatro días sin hacer socios puede que termines yéndote porque vas a empezar a bajar mucho tu porcentaje para el mínimo de donaciones. Soy consciente de ello, pero pasan miles de personas por la calle y muy mala suerte tiene que haber para que nadie quiera colaborar», concreta.

Mínimo mensual de socios

Los captasocios tienen que cumplir un número mínimo mensual de afiliados, que en el caso de Acnur es de 20, prácticamente uno por jornada laboral. Alcanzando ese objetivo cada trabajador cobra un sueldo de 800 euros. El captasocios de Acnur considera que su trabajo está «muy bien remunerado». «Estuve trabajando en Holanda y Alemania cobrando miserias en fábricas así que por estar cuatro horas y media en la calle hablando con la gente a lo mejor está hasta demasiado bien», declara Jesús Braña.

A partir de esos 20 por comienzan a cobrar una comisión, que varía en función de la donación del colaborador. Por cada socio que otorgue 15 euros mensuales les corresponderían unos 8 euros de comisión, si sube a 20 unos 13 euros; y así sucesivamente. Ahí entra en juego la figura del socio nulo, ya que hay un periodo de tiempo de varias semanas en las que el colaborador puede echarse atrás afectando a los números del captador. «La gente no suele saber que si renuncian antes de ese tiempo nos cuentan como socio nulo, es decir, nos lo restan de los actuales. Por ejemplo a mí me han llegado hoy dos», explica. Ello ha significado que su cuenta de este mes ha bajado de 16 a 14.

Otros declaran condiciones similares

No son los únicos que declaran estar en condiciones similares entre las numerosas ONGs que recorren las calles asturianas. Estefanía González (nombre ficticio), captadora de Plan Internacional, también afirma estar satisfecha con las condiciones que le ofrecen y le sorprende oir hablar de «explotación» o «precariado». En su organización reciben, por una jornada similar y el mismo mínimo de captaciones un sueldo base de 780 euros brutos pero que se complementa con unas comisiones superiores. En concreto son 20 euros por socio que empiezan a comisionar al alcanzar el mínimo de 20. «Las comisiones se cobran 50% el primer mes y el otro 50% el siguiente porque se pueden caer algunos socios», cuenta, aunque en Plan Internacional solo son nulos para comisionar. Si todos los meses cumplen se les junta el 100% de ellas y estarían cobrando unos 1.100 euros y aunque no todos los meses se alcancen los 20, si te quedas cerca «no te van a echar». Aún así «compensa» estirarse hasta el mínimo porque la diferencia entre quedarse cerca y alcanzarlo es pasar de cobrar solo el sueldo base a añadirle al mismo 400 euros en comisiones.

El proceso suele empezar en Internet

Lo más habitual es que el acceso a estos puestos de trabajo comience en Internet a través de portales de ofertas de empleo. A partir de ahí, comienza el proceso. «Me hicieron una entrevista de trabajo junto con otras 10 ó 12 personas en una cafetería y seleccionaron a ciertas personas para hacer una prueba de calle», desarrolla Jesús Braña. Dicho test suele consistir en salir a la calle sin ningún tipo de material de apoyo de la organización -únicamente con un panfleto o una premisa, en algunas ocasiones- para abordar personas y conseguir entablar conversación con ellas. «Tienes unos 20 minutos. Yo paré una señora y estuve hablando con ella bastante tiempo», cuenta el miembro de Acnur. A partir de ahí, los seleccionados entran en un periodo de prueba de unas dos semanas en las que, si cumplen ciertos objetivos, pasan a  firmar un contrato.

Empresas intermediarias vs. contratación directa

En el mundo de los captasocios existen dos maneras de trabajar con el peto de una ONG: a través de empresas intermediarias o por contratación directa de la organización. En los casos  de Plan Internacional o Acnur la contración es directa, a diferencia de otras como Cruz Roja, AECC o la Fundación Española del Corazón que optan por trabajar con intermediarios como la empresa alemana Wesser & Partner. Los trabajadores formados por estas sirven tanto para trabajar como captador de socios, vender una eléctrica o hacer tarjetas de crédito: les enseñan a vender.

«Antes las ONGs trabajaban más con empresas intermediarias. Allí eres un comercial puro y duro y te da igual todo. No tienes sueldo fijo y tienes un contrato que está muy al borde de la ilegalidad”, relata Estefanía González, apostillando que «si no haces socios no cobras absolutamente nada y eso sigue existiendo». Ciertas organizaciones siguen apostando este tipo de empresas intermediarias porque hacen «muchos más socios» ya que utilizan técnicas de venta más agresivas y cobran únicamente a comisión. Las ONGs que contratan directamente no suelen permitir ese tipo de prácticas y siempre ofrecen un sueldo base.

En la contratación directa también hay carencias según señala la trabajadora de Plan Internacional, siendo la princiapl el tipo de contrato del que gozan.«El que tenemos es de obra y servicio -explica-, que es el que se hace para un servicio puntual para el que no se tiene una fecha concreta de terminación». Ahora mismo están intentado transformarlo en indefinido para aquellas personas que tengan ya cierta trayectoria en en trabajo.

Un empleo con «mala imagen»

El captasocios a día de hoy es un trabajo que está ganando cierta «mala imagen» a raíz de las supuestas condiciones de precariedad y de prontos despidos. «Realmente es un trabajo como otro cualquiera, para el que sirves o no y que no tiene tanto que ver con la timidez porque yo, al principio, me ponía roja como un tomate y ahora llevo aquí dos años», detalla la trabajadora. ¿Cuánto aguanta un captador de socios sin hacer socios? Depende de la persona. Ella entiende que se le pueden dar oportunidades a personas que van mal si le ponen actitud pero si el rendimiento no mejora no es algo «sostenible». «Si lleva una semana sin hacer socios, la primera semana por ejemplo, pero tú ves que simplemente no le salieron por mala suerte y notas que esa persona tiene actitud va a seguir. Si es muy parada y negativa se ve de lejos que no va a rendir y no se le suele dar la oportunidad de seguir porque le van a pagar un sueldo base que la ONG tiene que cubrir de alguna manera», asegura.

Por su parte, Estefanía González «entiende» el punto de vista de las ONGs. «Hay meses buenos y meses malos y cuando viene uno de estos lo que hay que hacer es apretar porque te pagan por hacer socios, no por estar en la calle sin hacer nada o quejándote», comenta, añadiendo que, a fin de cuentas, lo que piden es que hagas «un socio al día». «Son cinco horas para encontrarte con una persona maja que quiera colaborar entre los miles de transeúntes, no es un imposible», concluye la captadora.

Valora este artículo

7 votos
Comentarios

Así se ganan la vida los «captasocios» asturianos