PSOE, PP y Ciudadanos rechazan todas las enmiendas a la totalidad y las cuentas serán aprobadas la próxima semana
23 dic 2016 . Actualizado a las 18:16 h.El parlamento asturiano dio paso definitivamente al presupuesto de 2017 con el rechazo a las enmiendas a la totalidad presentadas por Foro, Podemos e Izquierda Unida, hasta un total de 84, con lo que las nuevas cuentas autonómicas tienen asegurada su aprobación en el debate presupuestario que se celebrará el próximo 30 de junio. PSOE, PP y también Ciudadanos --que en un principio había valorado abstenerse-- rechazaron de plano las iniciativas para devolver el texto al gobierno y defendieron la importancia de que Asturias evite una segunda prórroga así como la necesidad de llegar a acuerdos entre distintos partidos. La encargada de sostener al posición del Gobierno fue la consejera de Hacienda, Dolores Carcedo, quien hizo frente a las críticas de los grupos que habían presentado esas enmiendas de devolución, singularmente cargando contra Podemos a quien acusó de no haber tenido una auténtica voluntad de diálogo en las negociaciones.
El nuevo presupuesto supone un monto global de 4.266 millones de euros, de los que casi el 69% se destina a gasto social. Fue presentado en solitario por los socialistas, aunque recoge algunas aportaciones de IU (cuyo grupo parlamentario pretendía dejarlo pasar con una abstención pero fue obligado a enmendarlo en una asamblea de la dirección), se mantiene abierto a negociaciones sobre enmiendas parciales con Ciudadanos y ha contado con el respaldo del PP a cambio de un acuerdo paralelo para, a lo largo de 2017, elaborar una nueva ley que aumente la exención del impuesto de sucesiones hasta 300.000 (el texto actual ya la incrementa de 150.000 a 200.000).
El aumento de la exención de ese tributo, y la pérdida de recaudación que supondrá para la administración asturiana centró las críticas de IU, cuya enmienda afectaba a los ingresos; mientras que el discurso de Podemos se centró en afear el acuerdo entre socialistas y populares que, en su opinión, representa «el pago de un favor» por la abstención del PSOE en la investidura de Rajoy por lo que su portavoz, Emilio León, calificó al PP de «partido pagafantas». Foro fue la formación que mayor número de enmiendas (más de 70) fueron calificadas de totalidad, iniciativas de oposición a un texto que su portavoz Cristina Coto señaló como «un presupuesto clarísimamente de izquierdas» y que, a su juicio, contó con un apoyo del PP «más por favores políticos que por convicciones claras».
El portavoz morado, Emilio León justificó su rechazo por ser, en su opinión, unos presupuestos «de cartón piedra» que no ofrecen solución a las «necesidades reales de la población». Criticó además que el Gobierno asturiano «nos dijera que querían un acuerdo de izquierda y luego pactan con el PP» y aseguró que para pactar con su grupo sería necesario que los socialistas reconocieran el peso de sus diputados porque querrían negociar «la totalidad» dado que «con nosotros no funciona el pitufeo».
La defensa de la enmienda de IU quedó a cargo de la diputada Marta Pulgar (el portavoz habitual, Gaspar Llamazares asistió desde su escaño al debate con una indisimulada expresión de desesperanza) quien recordó que «los servicios sociales, la sanidad, se financian por vía impositiva» y acusó a los socialistas de ceder ante un modelo de la derecha en el recorte de impuestos, en particular de un tributo como el de sucesiones «que es el más justo en el reparto de la riqueza para que no se perpetue en determinados grupos familiares». En todo caso, Pulgar reivindicó que el texto tiene una orientación social «por nuestra influencia aunque no en suficiente intensidad» y emplazó a Podemos a revisar su actitud en la negociación porque «gobernar sí es elegir a los aliados con los que se quiere seguir el tránsito» y la falta de acuerdo en la izquierda ha propiciado, en su opinión, «ceder antes los reyes de las rebajas fiscales».
Cristina Coto, por Foro, calificó el texto de «continuista» y empañado en reproducir los errores que, desde su punto de vista, «condenan a Asturias a la decadencia».
A la hora de fijar posición, la portavoz del PP, Mercedes Fernández, llamó la atención al resto de grupos en la cámara por el hecho de que apenas se estuviera debatiendo de números, reconoció que el presupuesto no era de su gusto sino que correspondía a una ideología opuesta pero justificó darles paso porque «queremos que el parlamento sea un instrumento que genere estabilidad y seguridad para los ciudadanos». «Queremos ser útiles y no estar en rifirafes», señaló la presidenta del PP quien se felicitó de la reforma del sucesiones, aunque no haya logrado su objetivo final de suprimirlo, porque «pasa a la historia un agravio comparativo con otras comunidades». Mercedes Fernández destacó además la importancia de llegar a acuerdos entre distintos grupos políticos porque «cuando uno deviene inútil termina siendo prescindible»; y se revolvió contra la acusación de devolver un favor a los socialistas recordando que ya en 2015 había pactado un presupuesto con ellos en Asturias en 2015 con un «escenario nacional totalmente distinto».
Por su parte, el portavoz parlamentario del PSOE, Fernando Lastra agradeció a PP y Ciudadanos que hubieran sido «claros» en las negociaciones, y también elogió los acuerdos a los que se llegó con IU a pesar de que «su asamblea» les planteara presentar la enmienda a la totalidad. Lastra echó en cara a Podemos la actitud de «querer confundir» durante las negociaciones, por no haber querido aceptar una mesa tripartita con IU, ni tampoco ligar los acuerdos ficales a lo presupuestarios, o por no haber anunciado que finalmente presentarían una enmienda de devolución. Además afeó a los morados que el grupo afín de Xixón Sí Puede vaya a abstenerse en Gijón ante los presupuestos de Foro «porque igual hay una partida social, cuando aquí hay un salario social».