Las infracciones muy graves podrían llegar a los 2,5 millones de euros, según el anteproyecto de la Ley de Sostenibilidad, en periodo de información pública. «Queremos propiciar un alto nivel de participación», dice la consejera de Infraestructuras
30 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El anteproyecto de la Ley de Sostenibilidad y Protección Ambiental del Principado de Asturias, que aparecía ayer en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA), contempla sanciones máximas de entre 250.001 y 2,5 millones de euros. Esta ley, que había sido aprobada por el Gobierno regional en 2014, inicia por fin el periodo de 45 días de información pública que precederá a su aprobación definitiva. Con ello, Asturias dejará de ser la única comunidad autónoma en la que aún sigue vigente el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas (RAMINP), que data de 1965, y generará el marco legal pendiente desde que se aprobó la nueva ley española de evaluación ambiental en 2013.
Esa ley contempla sanciones máximas de hasta 2,4 millones de euros y mínimas de hasta 24.000 euros. En el caso de Asturias, el anteproyecto establece sanciones máximas para los casos de infracciones muy graves de hasta 2,5 millones de euros y mínimas, para infracciones leves, de hasta 5.000 euros referidas a la licencia ambiental y comunicación ambiental municipal. En el caso de infracciones graves, las sanciones para infracciones que se refieran a la evaluación ambiental, las autorizaciones y la comunicación ambiental autonómica, sin daños graves en el medio ambiente ni peligro para la salud de las personas, serán de entre 25.001 y 250.000 euros. Y, si tienen que ver con licencias municipales, de entre 5.001 y 25.000 euros.
Plazos más cortos
El anteproyecto de ley, según explicó ayer la consejera de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Belén Fernández, ya ha sido remitido a los 78 ayuntamientos asturianos y a 31 organismos y entidades. En noviembre había sido presentado en la Federación Asturias de Concejos (FACC). «Queremos propiciar un alto nivel de participación social e institucional», dijo, valorando la importancia de la ley que marcará «el futuro ambiental regional a nivel normativo».
El proyecto de ley, que tiene 133 artículos, acorta los plazos de tramitación respecto a la ley estatal mediante una simplificación administrativa y la coordinación de procedimientos. Por ejemplo, el tiempo de tramitación de la evaluación de impacto ambiental será de tres meses en Asturias por los cuatro que marca la norma estatal. Como nuevas figuras, se crean la licencia y la comunicación ambiental de actividades, de carácter municipal, en sustitución del tradicional régimen de actividades clasificadas, regido por el RAMINP, que quedará derogado en el territorio asturiano una vez que entre en vigor la norma autonómica. Entre las novedades destacadas por el Gobierno regional, se incluye la autorización ambiental autonómica, que aglutina las cuatro exigidas hasta ahora por ley.
La apertura del periodo de información pública de la ley se abordó ayer en el pleno del Observatorio de la Sostenibilidad, en el que también se trató la revisión del Plan Estratégico de Residuos, con el análisis de las alternativas a la incineración. De catorce posibilidades analizadas, que utilizan tratamientos mecánico-biológico, biológico.mecánico y de higienización, el estudio selecciona las cinco mejor puntuadas. Además de los rechazos que irían al vertedero, todas ellas recuperan materiales en distintos porcentajes para generar un producto bioestabilizado similar al compost, con fines de restauración ambiental, y a un combustible sólido que, en forma de fardos, puede ser utilizado por la industria química y cementera.
Balance de la calidad del aire
En la reunión también se evaluó la calidad del aire que en Asturias se realiza mediante una red de 23 estaciones fijas. A 27 de diciembre, según indicó Fernández, se refleja una mejora generalizada del aire: «Culminamos un año bastante seco, pero el balance global es positivo. La generalidad de los indicadores está mejorando». En Gijón, según informó la consejería en una nota de prensa, «se cumplen los niveles de partículas PM10 que fija la normativa. Ha habido un máximo de seis días de superación, frente a los 35 que admite la ley, en la estación de la Argentina y concentraciones medias anuales que en ninguna de las estaciones superan los 25 microgramos por metro cúbico, muy por debajo de los 40 permitidos».
En Oviedo y Avilés, el balance que realiza la consejería también es positivo al asegurar que «todas las estaciones cerrarán el año con concentraciones de PM10 muy inferiores a los máximos legales. Solo hay una excepción, la estación la industrial de Matadero, que no es representativa de la calidad del aire que respiran los ciudadanos de Avilés».
Fernández también indicó que la situación que ha llevado a restringir el tráfico en Madrid no es comparable con la de Asturias al tratarse de contaminantes distintos: «Hoy por hoy es impensable plantearnos medidas de esta naturaleza porque en el Principado los óxidos de nitrógeno tienen unos valores muy por debajo de lo que son los límites legales. Afortunadamente en Asturias no tenemos problemas con este contaminante en ninguna de las estaciones de la red oficial que definen la calidad del aire».