El Principado se da ocho años para que todos los concejos tengan un punto limpio

El anteproyecto de la Ley de Sostenibilidad y Protección Ambiental establece que el tratamiento de los residuos orgánicos sea gratuito para las entidades locales hasta 2024 para favorecer su recogida separada

Acceso al punto limpio de Salas.Acceso al punto limpio de Salas
Acceso al punto limpio de Salas

Gijón

El anteproyecto de la Ley de Sostenibilidad y Protección Ambiental del Principado de Asturias, en periodo de información pública, contempla que en 2025 todos los municipios de Asturias tengan un punto limpio, municipal o supramunicipal, con contenedores de biorresiduos. En 2020, deberían disponer de un punto limpio los municipios de más de 5.000 habitantes. En la actualidad, la mayoría de los concejos asturianos con más de 5.000 habitantes disponen de al menos un punto limpio o existen planes de tenerlo, con apenas un par de excepciones. E Incluso existen en al menos media docena de concejos con menos habitantes. 

En todo caso, la gestión de biorresiduos deberá cobrar más importancia a partir de ahora habida cuenta de que las directrices europeas llevan al menos desde la década pasada exigiendo que los Estados miembros reduzcan de manera progresiva la cantidad de residuos biodegradables que acaban en vertederos. Es decir, que deberían verse a partir de ahora muchos más contenedores marrones para depositar los llamados biorresiduos domésticos, que son desechos orgánicos susceptibles de degradarse biológicamente y que son generados en el ámbito domiciliario y comercial. Los biorresiduos pueden ser de dos tipos según su origen alimentario u animal (restos de comida) y vegetal, procedentes de zonas verdes. 

El año pasado el Comité Europeo de las Regiones solicitaba que la futura legislación recogiera la obligatoriedad de reducir los residuos alimentarios en, al menos, un 30%, en 2025, con respecto a 2015. También la legislación vigente en España establece la necesidad de aumentar la autogestión de biorresiduos, fundamentalmente a través del compostaje doméstico y comunitario, previendo que el peso de esos residuos se reduzca en un 10% en 2020 con respecto a 2010. 

El anteproyecto de la ley asturiana se hace eco de ello y establece que la recogida separada de biorresiduos deberá estar implantada en 2018 para los grandes productores o el sector comercial no gestionado por los ayuntamientos. Y que antes de 2019 debe quedar también implantada la recogida selectiva obligatoria de los residuos vegetales para todos los servicios de jardinería dependientes de las administraciones públicas, sus organismos o entidades.

290.000 toneladas de biorresiduos al vertedero en 1995

En 2016, según el Plan de Residuos del Principado y a falta de conocer el balance definitivo del año pasado, deberían haberse recogido 60.000 toneladas de materia orgánica doméstica y de grandes productores, así como otras 14.000 toneladas de residuos orgánicos vegetales. Ese mismo plan, que se presentó en 2013 para el periodo 2014-2025, también establecía como objetivo en cuanto a los biorresiduos que acaban en el vertedero que se minimizasen en un 35% en 2019 respecto a los generados en 1995, que pasaban de las 290.000 toneladas. 

El anteproyecto de ley también indica precisamente que el Plan de Gestión de Residuos de Asturias fijará el nivel de recogida separada de materia orgánica exigible a cada municipio atendiendo a sus características demográficas y dispersión de su población, con el fin de que Asturias cumpla los objetivos nacionales de reciclaje establecidos en el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos. 

Para ayudar a los ayuntamientos a cumplir objetivos en esta materia, el Consorcio para la Gestión de los Residuos en Asturias (Cogersa) puso en marcha un nuevo servicio de recogida separada de biorresiduos municipales con ayudas como la cobertura de hasta un 50% de los costes derivados de la compra de contenedores marrones o el transporte de los desechos hasta sus instalaciones de Serín. El anteproyecto de la ley también contempla la promoción de medidas de cooperación jurídica, técnica y económica, a través del régimen tarifario y de subvenciones, para facilitar esa implantación y, en concreto, que el tratamiento de estos residuos orgánicos sea gratuito hasta 2024 «siempre que sus impropios sean inferiores al 10%». Ese coste, según el anteproyecto de la ley asturiana, será compensando con el incremento de la tarifa establecida para el tratamiento de los residuos recogidos sin clasificar. 

Asimismo, Cogersa ya ha abierto la convocatoria de este año de compostaje doméstico a la que, entre 2009 y 2015, se sumaron unos 7.300 hogares asturianos. Los interesados en esta nueva campaña, a los que se les proporciona una computadora y que deben disponer de una vivienda con al menos unos 50 metros cuadrados de zona verde, pueden participar inscribiéndose en sus propios ayuntamientos hasta el 28 de febrero.

Por otro lado, el anteproyecto de la ley de Sostenibilidad y Protección Ambiental también recoge que las entidades locales deben aprobar ordenanzas en materia de contaminación acústica «a más tardar en 2018» en el caso de los municipios de más de 50.000 habitantes y, de nuevo, «a más tardar en 2020» en el caso de los de más de 5.000 habitantes. También se marca 2020 como el año en el que los municipios de más de 20.000 habitantes deberían tener elaborados sus mapas de ruido.

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