Una inyección económica atractiva para cortar la «sangría» de efectivos en la Guardia Civil

Pilar Campo OVIEDO

ASTURIAS

Javier Nodar, Ramón Prendes, José Manuel Holgado y Guillermo Freire
Javier Nodar, Ramón Prendes, José Manuel Holgado y Guillermo Freire

Ramón Prendes expone las propuestas para evitar el déficit de plantilla con ofertas de empleo anuales e incentivos económicos para alargar la vida en activo de los agentes

13 ene 2017 . Actualizado a las 08:57 h.

La Unión de Guardias Civiles lo tiene claro. Para cortar la «sangría» de efectivos que, año tras año, merma las plantillas de la institución hay que incentivar a los componentes del cuerpo y, para lograr este objetivo, hay que ofrecer una retribución económica lo suficientemente atractiva para que quieran seguir en activo en el servicio. Su principal propuesta pasa por la implantación simultánea de dos medidas consistentes en instaurar una contraprestación económica que retraiga a los agentes de acogerse voluntariamente a la situación de reserva, una vez que han cumplido los 56 años preceptivos, y convocar anualmente ofertas de empleo que permitan ir recuperando paulatinamente la dotación de personal que se va perdiendo.

El secretario general de Unión-GC, Ramón Rodríguez Prendes, el secretario de Organización, Guillermo Freire, y el secretario de Relaciones Institucionales, Javier Nodar, así se lo trasladaron al nuevo director general de la Guardia Civil, José Manuel Holgado. El máximo responsable de la institución se mostró «receptivo» a sus planteamientos, según explica Prendes, quien en todo momento enfatizó en la necesidad de marcar una hoja de ruta para recuperar los efectivos perdidos.

Abrir una hoja de ruta

El tema económico es, para la asociación, una cuestión primordial. «Creemos que es necesario ir recuperando paulatinamente efectivos y una de las medidas es ofrecer la continuidad en el servicio a cambio de una contraprestación lo suficientemente atractiva a los compañeros que ya han cumplido los 56 años para que se lo piensen. Al pasar a la reserva sigues percibiendo las mismas retribuciones pero, dependiendo de la especialidad que tengas, vas a perder unos complementos. De ahí que un alto porcentaje de guardias civiles que trabajan en unidades donde no hay complementos de especialidad, al llegar a los 56 años, se acogen a la situación de reserva porque no tienen atractivo económico», argumenta.

La Unión de Guardias Civiles calcula que, con esa hoja de ruta, de los diez mil efectivos que estiman que se han perdido se podrían recuperar, en los cuatro años que dura una legislatura, aproximadamente la mitad. Aunque reconoce que «no está en nuestras manos saber adónde irían esos efectivos», opina que en Asturias la cobertura sería proporcional y si hay un déficit estimado de más de 200 agentes prevé que, con esas medidas, la cifra de ese déficit sería un 50% menor con las dos medidas implantadas a la vez. Si la reposición de efectivos anual es de un millar, propone que se publique una oferta de empleo de 1.500, con lo cual se recuperarían 500 de esos diez mil de déficit. Si van a pasar a la situación de reserva 1.300 con ese incentivo aspira a lograr evitar que se vaya el 50%, y de esta manera habría una recuperación de 1.000 efectivos en ese año.

Menor capacidad de respuesta y chalecos antibalas

Ramón Rodríguez Prendes asegura que ese déficit de personal deriva en una disminución de la capacidad de respuesta de la institución ante cualquier demanda ciudadana, lo que, unido al repunte de la delincuencia, hace necesario buscar soluciones inmediatas. «La situación está perjudicando la imagen del cuerpo y a nosotros como asociación nos preocupan los trabajadores de la Guardia Civil y también la Guardia Civil como institución que a fin de cuentas es nuestra empresa», señala.

Los representantes de la Unión de Guardias Civiles incidieron en el plan de servicios extraordinarios que llevan cuatro años proponiendo, dando la posibilidad de trabajar a los agentes, de forma voluntaria, en algunos de sus días libres a cambio de una retribución económica. Asimismo trasladaron sus propuestas para que se autorice a todo el personal que ha pagado de su propio bolsillo el chaleco antibalas para su autoprotección personal para que pueda ser utilizado. «Entendemos que es factible y necesario y más teniendo en cuenta que en España está decretada la alerta 4. No podemos estar utilizando para nuestro trabajo diario chalecos que no se adaptan a la fisonomía individual y se comparte con el compañero que ha trabajado en el turno anterior y nos lo deja calentito. Negarlo no tiene pies, ni cabeza», insiste.

La brecha salarial frente a otros cuerpos policiales

Desde hace una década, la asociación lucha por implantar un plan de reestructuración de cuarteles y su reivindicación volvió a salir de nuevo en el encuentro mantenido con José Manuel Holgado. Entre otras actuaciones, Prendes, Freire y Nodar le trasladaron al máximo responsable de la Guardia Civil la preocupación que han percibido ante el repunte de la delincuencia en algunas localidades como Posada de Llanes y Navia, entre otras, por la oleada de robos que están sufriendo.

Asimismo mostraron su malestar por la brecha salarial que existe en la Guardia Civil en relación a las demás Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado. «Le hemos pedido al director general que hable con las instancias que sean necesarias para que los guardias civiles nos vayamos acercando en temas económicos a los demás cuerpos policiales porque es un tema vital para nosotros. Se ha comprometido a hacer todo lo necesario para arañar esa parte del presupuesto que nos permita acortar esas diferencias», sostiene el secretario general de la Unión de Guardias Civiles que ha dado un margen de confianza al nuevo responsable de la institución, a la espera de ver los resultados de su gestión.