Un espejo digital de emociones para niños con autismo

J. C. Gea GIJÓN

ASTURIAS

La Voz de Asturias

Las fundaciones CTIC y Orange presentan en Gijón EmoPLAY, un programa gratuito para el entrenamiento de expresiones faciales vía webcam. Su fiabilidad es la mayor conocida

23 ene 2017 . Actualizado a las 17:13 h.

Es un juego de reglas simples. Se descarga EmoPLAY. Se activa el programa en el escritorio de Windows. Se elige una de las tres emociones que aparecen en pantalla: alegría, tristeza, enfado. La pantalla muestra un rostro de dibujo sencillo y explica, en texto y voz, los rasgos básicos con los que se expresa la emoción elegida. La webcam se activa, el usuario se sitúa frente a ella e intenta repetir con su rostro el gesto que acaba de ver. Si tiene éxito, un pequeño muñeco y una música alegre aparecen para celebrar el acierto. Así de sencillo... o quizá no tanto para las personas sujetas a las disfunciones emocionales que provocan síndromes como el del trastorno del espectro autista (TEA); personas cuya relación más elemental con sus semejantes y con el entorno depende del aprendizaje y el adiestramiento en los códigos básicos de la comunicación emocional.

Una de las pantallas descriptivas de emociones de EmoPLAY
Una de las pantallas descriptivas de emociones de EmoPLAY

Justamente eso es lo que, desde hoy y de forma sencilla y gratuita, facilita EmoPLAY, una «herramienta digital que permite entrenar el reconocimiento de varias emociones a través de las expresiones faciales» con una eficiencia inédita hasta la fecha en instrumentos con esta finalidad. EmoPLAY ha sido hoy presentado en la sede de la Fundación CTIC en el Parque Científico y Tecnológico (PCYT) de Gijón, desde donde se ha desarrollado un proyecto que consiguió seducir a la Fundación Orange para ser acogido en su Convocatoria de Soluciones Tecnológicas para personas con TEA, Ya está en Windows, y pronto estará disponible para Mac, IOs, Android y Linux.

Así, Orange ha financiado durante el último año un proceso de investigación y desarrollo que ha sacado adelante un equipo multidisciplinar coordinado desde el departamento de Bienestar y Envejecimiento Activo de CTIC, cuya responsable es Jimena Pascual. A la cabeza de su parte tecnológica ha estado la ingeniera en Telecomunicaciones María Saornil, que ha trabajado en estrecha relación con el Grupo de Investigación sobre Discapacidad (GID) de la facultad de Psicología de la Universidad de Oviedo, representado en la presentación por la doctora Pilar Chanca.