No era un vis a vis normal

Sorprenden a una mujer cuando trataba de introducir hachís en una visita íntima con su pareja en Villabona. La cárcel extrema la vigilancia


Redacción

Creía que iba a poder despistar a los funcionarios, aprovechando el vis a vis que tenía concedido con su pareja sentimental, que se encuentra actualmente ingresado en el centro penitenciario de Villabona. Sin embargo, no era un encuentro íntimo normal. La mujer pretendía introducir hasta seis bellotas de hachís que llevaba ocultos en su cuerpo, pero su deseo se vio frustrado ante las sospechas que despertó cuando llegó a la prisión. Tras someter a la visitante a un exhaustivo control, se pudo interceptar la droga antes de que su compañero sentimental accediera de nuevo al interior del módulo.

Los hechos ocurrieron el pasado martes, día 17 de enero. Fuentes penitenciarias aseguran que la mujer llegó al centro penitenciario para visitar a su pareja cuando, en un momento dado, mostró un comportamiento que despertó los recelos de los funcionarios. Además de la droga, llevaba dinero en efectivo que supuestamente también iba a entregar a su pareja. Tras realizar las diligencias oportunas, la mujer fue puesta a disposición judicial.

Distribución entre los presos

En los últimos meses se han extremado las medidas de vigilancia en el Centro Penitenciario de Asturias, que han dado como resultado varias incautaciones de bellotas de hachís. El pasado mes de diciembre fue juzgado el recluso Rubén M.B., de 30 años, tras haber sido sorprendido  por los funcionarios del Centro Penitenciario de Villabona cuando estaba en posesión de 15 bellotas de hachís y un envoltorio con marihuana que, según el criterio de la fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), tenía oculto en el interior de su cuerpo con la intención de esconderlo «para su posterior distribución» dentro de la cárcel.

 Era el tercer interno, en apenas seis meses, que se sentaba en el banquillo de los acusados de un tribunal de justicia para responder de su presunta responsabilidad en un delito de tráfico de drogas «intramuros».

El pasado mes de junio, otros dos internos fueron acusados, en procesos judiciales independientes, por su presunta responsabilidad en la tenencia de droga para su supuesta venta a otros reclusos, tras intentar eludir la vigilancia de los funcionarios. El interno había sido sorprendido con 4,63 gramos de resina de cannabis, 3,28 gramos de resina de cannabis y 1,69 gramos de heroína, con una riqueza del 23%, cuando regresaba de disfrutar un permiso penitenciario. La Fiscalía está convencida de que la droga «se iba a distribuir dentro del centro penitenciario». Estas sustancias fueron ocupadas el 17 de junio de 2015.

De una madre a su hijo

Otra interna también despertó los recelos de los funcionarios. Fue sometida a un cacheo y se encontró, escondidos en el sujetador, 2,02 gramos de resina de cannabis, que le fueron interceptados el 26 de abril de 2014 y que, según la calificación fiscal, «iba a vender dentro de la prisión».

En breve también se juzgará a una mujer, vecina de la cuenca del Nalón, acusada de intentar pasar droga a su hijo, aprovechando la visita que tenía concertada con él. Los funcionarios de Villabona decomisaron la droga antes de que el interno se reintegrara, de nuevo, al módulo.  

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