«Es complicado negociar con el PSOE porque hay que adivinar el interlocutor adecuado»

Luis Ordóñez
Luis Ordóñez REDACCIÓN

ASTURIAS

Ignacio Prendes
Ignacio Prendes

El asturiano Ignacio Prendes se ha incorporado a la ejecutiva de Albert Rivera en Ciudadanos, asegura que la agenda reformista pactada en la investidura se está cumpliendo y que la Justicia debe alejarse del control partidista

08 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Ignacio Prendes saltó de la política asturiana (primero como candidato de UPyD y luego en Ciudadanos) a la nacional el año pasado con un ascenso vertiginoso que le llevó a sentarse como vicepresidente de la Mesa del Congreso de los Diputados. Tras el congreso interno de los naranjas, Prendes ha pasado a formar parte de la Ejecutiva de Albert Rivera en una legislatura en la que Ciudadanos defiende su papel clave en la formación de gobierno y la agenda «reformista» del acuerdo de investidura con el PP.

--¿Por qué cree que le elegido para la Ejecutiva Albert Rivera?

--Llevo trabajando, formando parte de su equipo y trabajando con él codo con codo desde hace año y medio, en el congreso y la dirección del grupo parlamentario y siempre hemos tenido mucha coincidencia tanto en la visión estratégica de hacia dónde debe ir el partido como en las cuestiones de fondo. Siempre he contado con su confianza y lo que se ha hecho es actualizar la estructura orgánica del partido para incorporar a esas personas que llevan tiempo trabajando con él en el ámbito parlamentario.

--Ahora se ocupará del área de justicia ¿cuáles deben ser a su juicio las prioridades en este ámbito a lo largo de la legislatura?

--En la comisión de Justicia estamos buscando un pacto nacional por la justicia, una estrategia nacional; de alguna manera es uno de los grandes servicios públicos olvidados de nuestro país, que requiere de reformas estructurales, que requiere de inversión en medios materiales y humanos y también una actualización de algunas normas que no son ni siquiera del siglo XX. Se trata de grandes pactos que trascienden a una legislatura y que van más allá de un solo partido político, que son estrategias de país, que hay que mantener durante un tiempo largo para que sean eficaces. Una línea fundamental es la independencia del poder judicial, los ciudadanos no percibimos al poder judicial en su conjunto como un poder independiente, es una percepción. Es verdad que ha habido una manipulación partidista de los órganos de gobierno del poder judicial y eso ha inoculado ese virus de la desconfianza de los ciudadanos, aunque los ciudadanos confían en la tarea diaria de jueces y magistrados, pero sí hay esa percepción de falta de independencia y eso hay que abordarlo de forma seria y contundente con una seria de reformas en procesos de elección de magistrados. Estamos viendo los pactos de PP y PSOE para elegir a los del Tribunal Constitucional y es un manejo nuevamente partidista cuando debería guiarse por criterios de profesionalidad. Está siendo un proceso oscuro en manos de las cúpulas de los partidos y eso lo hay que reformar.

--En su cónclave se han desprendido de la etiqueta de socialdemócrata, ¿era un lastre?

--En absoluto, se trataba de definir mejor el espacio político que realmente ocupamos. No se trata de abandonar nada, ni de desprenderse de ninguna chaqueta que nos molestase porque no es así. Este partido tiene una creencia profunda en los valores de la igualdad y la defensa del estado de bienestar, pero hoy actualizando ese ideario, es preciso que quien se acerque a Ciudadanos tenga claro el espacio ideológico que ocupamos. Los vectores hoy no son tanto izquierda-derecha sino sociedad abierta-sociedad cerrada, conservadurismo-populismo frente a progreso y avance, esa es la confrontación que se produce hoy, no hace 10 años, y hoy hay que enfrentarse a fuerzas conservadoras a nacionalismos que pretenden cerrar sus sociedades y nosotros ofrecemos un marco ideológico que se opone a todo esto. La definición de liberalismo progresista se corresponde mucho mejor a la confrontación ideológica que se está produciendo en el mundo de hoy, por otra parte es el lugar que ocupamos en el ámbito europeo en ALDE, la alianza de liberales y demócratas europeos. Pero insisto en que no es ningún lastre ni nos molesta la etiqueta de socialdemócrata.

--El pacto de investidura de Ciudadanos con el PP permitió que se desbloquease la investidura, pero parece que el PP tiene una preferencia a pactar con el PSOE antes que con ustedes.

--No tenemos esa percepción, sí que se intenta que se tenga. Lo que tenemos es un pacto con el PP con más de 100 medidas, muchas de ellas se ponen en marcha en el día a día; sí es cierto que para algunas de ellas es necesario el concurso del partido socialista porque requieren mayorías y una estabilidad política que sólo el PSOE puede aportar. Dijimos desde el principio que el partido socialista era necesario para poner en marcha una agenda reformista y no podemos sentirnos a disgusto cuando se produce esa incorporación del PSOE, pero realmente quien ha puesto esa agenda reformista encima de la legislatura, quien ha permitido que arranque la legislatura y que día a día empuja para que las reformas se pongan en marcha, es Ciudadanos. Un ejemplo es el decreto de las cláusulas suelo que si ha salido como ha salido y no como pretendía el gobierno, ha sido porque hemos estado exigiendo una serie de condicionantes semana a semana; sin embargo lo que se traducía hacia fuera es que se había llegado a un acuerdo entre PP y PSOE pero resulta que éramos nosotros los que estábamos poniendo las condiciones, con quien se estaba manteniendo la negociación de fondo. Entre otras cosas porque ahora mismo negociar contenidos con el PSOE es complicado y difícil, primero porque en muchos casos hay que adivinar quién es el interlocutor adecuado. También entiendo que hay una necesidad de los dos viejos actores del bipartidismo de apoyarse mutuamente de alguna manera y por eso en algunos casos hay esos flotadores para salvamento del PSOE que le arroja de vez en cuando el PP. Pero la realidad va por otro lado, ahí está el aumento de los permisos de paternidad aprobados en enero.

--¿Cuál es su grado de satisfacción respecto al cumplimiento de ese acuerdo, es más difícil en cuanto a corrupción o transparencia?

--Llevamos escasamente dos o tres meses de legislatura y se han puesto en marcha muchas cosas. Va a empezar a trabajar una subcomisión sobre financiación de los partidos políticos, ya hay una ley de autónomos que ha pasado la toma en consideración y que se está debatiendo; a lo largo de este mes queremos acordar medidas relacionadas con aforamientos, con limitación de mandatos, una comisión de investigación concreta sobre la financiación irregular del PP; todo eso esperamos que se ponga en marcha en febrero. Es a lo que podemos aspirar en la fase en que estamos ahora pero lo cierto es que son medidas muy profundas y eso se está cumpliendo. Otra cosa que va a pasar en febrero, en dos semanas, es que se llevará al pleno nuestra ley integral contra la corrupción, que toca aspectos del código penal, las normas procesales, eso se verá en 15 días. Esa agenda reformista está en marcha y ahora lo que toca es que trabajar para que se conviertan en medidas concretas en el BOE.

--¿Se plantean entrar en el gobierno en algún momento de la legislatura?

--Ya hemos dicho que no vamos a entrar en esta legislatura, nosotros estamos cómodos en esta posición de ser los impulsores de la agenda reformista que se está abordando en nuestro país y desde luego el gobierno del PP a nosotros no nos motiva nada, no es un gobierno que nos pudiera representar ni en el que nos pudiéramos sentir cómodos trabajando; es un gobierno que viene muy lastrado por el pasado que tiene muchas explicaciones que dar todavía, con un presidente que no ha tomado muchas medidas que debiera para cortar la corrupción y que en el ámbito económico su gran recurso sigue siendo subir los impuestos a la clase media en vez de hacer las reformas que tiene que hacer. Otra cosa es que entendemos que había que desbloquear la situación política y que España necesitaba un gobierno, y dadas las circunstancias que se dieron ese fue el gobierno posible. Pero que no vamos a participar es algo que tenemos decidido y que lo tenemos claro.

--¿Cómo ha visto desde Madrid el acuerdo sobre el presupuesto de Asturias que se cerró en diciembre?

--Nuestros compañeros ya lo dijeron, estos no son nuestros presupuestos, no son los que creemos que necesitaría Asturias, pero sí es verdad que Asturias, en la situación tan delicada económica en la que se encuentra, no podía permitirse quedar sin presupuestos un año más. Se ha apostado por hacer una oposición constructiva y desde ese punto de vista tratar de hacer cambios e incorporaciones al presupuesto que permitiesen sumar nuestro voto, partiendo del análisis primero de que la política en Asturias sigue presa de un cierto inmovilismo que repite año atrás años los mismos errores en el presupuesto, pero también que en muchos casos, si quieres tener una oposición útil en la medida de tus posibilidades, hay que hacer aquellos cambios que sí puedes hacer con la fuerza política que tienes, no tener un posición maximalista que seguramente no aportaría nada.