El arzobispado se niega a colocar una placa conmemorativa a José Maldonado en el cementerio de La Espina

El Ateneo Republicano trasladará igualmente el objeto al camposanto para homenajear este sábado al asturiano que fue el último presidente de la II República en el exilio

José Maldonado
José Maldonado

Redacción

José Maldonado se quedará, al menos por el momento, sin placa conmemorativa en la fachada principal del cementerio de La Espina, en Salas. Ello se debe a la «tajante» negativa que ha sufrido el Ateneo Republicano por parte del Arzobispado de Oviedo, que no va a permitir que se instale dicha placa en el camposanto donde yace el político asturiano que fue el último presidente de la II República en el exilio y alcalde de Tineo. ¿Las razones? Que ese tipo de homenaje debería de «colocarse en un cementerio civil» es la única «razón» recibida por parte de la entidad eclesiástica, después de haber recurrido incluso al Principado. Igualmente, el homenaje se llevará a cabo este sábado a las 13.00 horas en La Espina, con una peculiaridad: la placa será llevada al cementerio para el acto, pero no podrá ser instalada.

«No entendemos este tipo de respuesta por parte del arzobispado», explica el vicepresidente del Ateneo Republicano, Miguel Ángel Fernández. «Tan solo queremos homenajear la figura del que fue el último presidente de la II República, que también era asturiano y oriundo de la zona», comenta Fernández. Hasta el punto de decidir que van a seguir adelante con el homenaje han pasado por varios entes y algunas «peripecias».

En primer lugar, al ser un cementerio católico en el que está enterrado Maldonado, la agrupación acudió al párroco a través de los vecinos. Él les remitió al arzobispado, aduciendo que era «responsabilidad suya», entrando en contacto desde entonces con  el vicario Jorge Fernández Sangrador. «Él ha sido el interlocutor con el que hemos hablado durante todo el proceso», asegura el vicepresidente del Ateneo Republicano. Al realizar su petición, el arzobispado les encomienda a su vez al Principado, dando la misma razón que el párroco pero añadiendo un detalle: que era un tema de «Memoria Histórica». «Están muy equivocados porque esto no es un tema de Memoria Histórica, sino de Historia de España», explica Fernández, mientras hace referencia a la -simbólica- «entrega de poderes» que hizo Maldonado tras las primeras elecciones democráticas, en el año 1977, con la disolución de la II República en el exilio y al comenzar un nuevo periodo democrático en España.

A pesar de obtener esta primera negativa, Fernández explica que aunque «no entendían nada» prefirieron actuar con precaución y seguir la vía de actuación que les indicaba el arzobispado. Cual sería su sorpresa cuando, al contactar con el Principado, se encontraron con otra traba. Al pertenecer el camposanto a la Iglesia la administración autonómica no tenía ningún poder: cualquier actuación debía de ser ejecutada por el arzobispado. En sus nuevas conversaciones con los religiosos estos les negaron de nuevo la instalación de la placa conmemorativa siendo mas «tajantes» que en la primera ocasión y «sin dar razones consistentes». «Simplemente dicen que no, no sabemos por qué realmente. Solamente que ese tipo de conmemoración debería estar en un cementerio civil», afirma Fernández, que argumenta que Maldonado tampoco era ningún «rojo exaltado». «Jamás tuvo ningún tipo de animadversión hacia la Iglesia, pero tenía claro que debía existir una separación entre ésta y el Estado», detalla Fernández. 

Un homenaje con muchos apoyos

El Ateneo Republicano es el principal impulsor de la placa que homenajea al político asturiano, pero está contando con un gran número de apoyos, tanto a nivel local como en la región. Cuentan con el respaldo del Ayuntamiento de Salas y el Ayuntamiento de Tineo, de donde era natural Maldonado, además de agrupaciones políticas como las Juventudes Socialistas de Asturias (JSA), entre otros. Estos últimos piden al Arzobispado de Oviedo una «rectificación inmediata» en una decisión que consideran «errónea». A juicio de las JSA, el arzobispado se sitúa «una vez más en el extremismo y en la radicalidad» al negarse a facilitar un homenaje a un «asturiano insigne» que ocupó cargos políticos democráticos tanto en la etapa previa al estallido de la Guerra Civil, como posteriormente. «No existe motivo alguno para negar un homenaje de estas características en el lugar donde se encuentra enterrado a un ciudadano digno, ejemplar y con una trayectoria intachable de servicios prestados a este país», sentencian las JSA. 

Estos apoyos hacen que en el Ateneo Republicano no se de por vencidos, y piensan seguir con actos reivindicativos aunque no solamente por Maldonado. «El homenaje era doble, por una lado para Maldonado y por el otro para recordar el 150 aniversario de la I República, así que vamos a ser perseverantes en la cuestión», declara el vicepresidente de la agrupación. Por el momento, se espera la asistencia de más de un centenar de personas a la ceremonia que recordará a un hombre que «quiso mantener encendida la llama de la democracia».

Por último, Miguel Ángel Fernández establece una comparación con otros camposantos. «Hoy en día hay personajes ilustres en muchos cementerios con placas en las que se indica que yacen allí, incluso hay gente que los visita solo por ello. Nosotros queremos destacar que José Maldonado descansa en esa tierra», concluye el vicepresidente del Ateneo Republicano.

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