Un nuevo colectivo busca firmas contra «las trampas» del Principado en Sanidad

La agrupación Stop Listas de Espera reclama «transparencia y la revisión de los casos que se encuentran en lista negra», entre otros


Redacción

Los retrasos en las listas de espera no son un tema nuevo, pero en los últimos tiempos ha saltado a la palestra en el Principado, especialmente a través de las denuncias de grupos políticos como Podemos. En este caldo de cultivo, diferentes afectados por los retrasos y esperas excesivas han decidido echar a rodar un nuevo colectivo llamado Stop Listas de Espera, presentado esta mañana junto con Carlos Ponte, portavoz de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Asturias (PDSPA) y Dacio Alonso, presidente de la Unión de Consumidores de Asturias. La agrupación luchará por evitar los fraudes en las listas y contra «las trampas en la gestión de la consejería de Sanidad para maquillarlas», según han declarado. Su primera acción contra la gestión sanitaria es una recogida de firmas en la plataforma Change.org, donde reclaman transparencia, que deje de retirarse la prioridad a quienes rechazan la derivación y la revisión de los casos que se encuentran en lista negra, entre otros. 

«Somos gente harta de esperar para ser atendida en un sistema que es público, que es suyo, debido a que quienes lo gobiernan parecen haberse olvidado del interés general de la población. No pedimos soluciones mágicas ni pretendemos dar lecciones de gestión, pero sí que no se rían en nuestra cara mientras se juega con nuestras vidas. No somos simples cifras», declara la asociación, que germinó gracias a la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública, donde sus miembros acudieron de forma individual a relatar sus casos personales. Este punto de encuentro les puso en contacto y, al ver que había muchos casos similares, se animaron a organizarse. Concretamente, muchas de las familias que que integran la nueva agrupación han sufrido el «engaño de las listas negras». «Recibimos en casa una llamada ofreciéndonos la derivación a otro centro y, al rechazarla, nos excluyeron del sistema hasta que tras meses sin recibir la cita, descubrimos que se nos había marginado», detallan.

Estas «listas B», que no se publican en los portales de transparencia, son en las que se pierde la prioridad de atención, según explican. «Dado que son muchas las personas que no pueden permitirse acudir a otro centro, por la complejidad de su problema o por carecer de apoyo familiar en otra localidad, sabiendo que habrá numerosos rechazos a las consejerías les basta con realizar varios cientos de llamadas de teléfono para reducir las listas de un plumazo», reiteran.

Acabar con los abusos administrativos

Con esta iniciativa, quieren denunciar la opacidad en la información y los abusos administrativos que, según la asociación, se producen. «Las maniobras de maquillaje -concretan- permiten a los gobiernos autonómicos ocultar la realidad». Los principales objetivos de Stop Listas de Espera son, globalmente, compartir experiencias e información que ayude a proteger a las personas afectadas, pero también para aglutinar el descontento e impulsar la reivindicación de una sanidad pública de calidad y accesible en igualdad de condiciones para toda la ciudadanía pero también buscan ofrecer algunos servicios como el de asesoramiento para que aquellos a los que se les ha retirado la prioridad por rechazar la derivación recuperen sus derechos.

«La ley habla de perder la garantía, no la prioridad. Cuando se rechaza derivación se pierde la oportunidad de reclamar un plazo mínimo de atención para intervenciones de cataratas, rodilla, cadera, válvulas cardiacas y coronarias. Pero ya. Eso no puede implicar que se opere antes a una persona que no haya recibido la llamada que a una que sí la recibió», explica la asociación. También exigen que para introducir cambios en la historia clínica de un paciente debe haber constancia material de su consentimiento, es decir, no sería válida una llamada telefónica como se viene haciendo. El método correcto sería una conversación en presencia física o consentimiento informado pero «nunca se puede considerar válida una llamada telefónica». «No se puede demostrar quién está al otro lado de la línea y en muchos casos no se está informando de las consecuencias», argumentan. También quieren trasladar a la Consejería de Sanidad que se publiquen las listas de espera al completo y que se revisen todos los casos que ahora están en lista negra.

Desde Stop Listas de Espera animan a cualquier persona afectada a que se ponga en contacto con ellos a través del correo esperastur@gmail.com. «La ayudaremos y, si lo desea, la sumaremos al colectivo para que pueda hacer lo mismo con nuevos miembros», concluyen.

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