Sanidad se aparta de los criterios de la OMS para negar la relación entre contaminación y cáncer

La autoridad sanitaria internacional considera carcinógena la mala calidad del aire desde el 2013 y advierte de su impacto en los cánceres de pulmón y vejiga. Recomienda medios eléctricos de transporte y más controles a las industrias sucias


Oviedo

En octubre del 2013, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, la rama de la Organización Mundial de la Salud (OMS) especializada en las causas de esas enfermedades, expresó en negro sobre blanco lo que una constelación de estudios ya había apuntado desde antes del cambio de siglo: la contaminación del aire es una de la principales causas del cáncer del pulmón, además de otras dolencias, y causa cada año tres millones de muertes en todo el mundo. Esas conclusiones de la autoridad sanitaria internacional parecían haber dejado zanjada la cuestión. Menos en Asturias. En el Parlamento autonómico se ha asistido en los últimos dos jueves, durante las sesiones de control al Gobierno, a un insólito debate con cruce de reproches entre el consejero de Sanidad, Francisco del Busto, y los grupos de Izquierda Unida y Podemos. Amparándose en la ausencia de estudios sobre la cuestión ajustados específicamente al territorio asturiano, el Ejecutivo ha rehusado relacionar directamente el deterioro de la calidad del aire en algunos puntos del centro de la región con la elevada tasa de cáncer de pulmón (por ejemplo, Corvera casi triplicó en el 2013 la tasa media nacional de 44 casos por cada 100.000 habitantes y alcanzó los 130, según datos del Instituto Nacional de Estadística). El resultado ha sido un caldeado debate político que ha ahuyentado a la mayoría de los expertos consultados por La Voz de Asturias, que prefieren abstenerse de entrar en polémicas tan cargadas.

Los científicos, sin embargo, no tienen dudas de que la OMS está en lo cierto. Lo ha dicho en público la asturiana María Neira, directora de Salud Pública del organismo, y a sus estudios se refieren todos quienes han hablado con este diario. La epidemióloga Adonina Tardón, del Instituto Universitario Oncológico del Principado (IUOPA), se desmarca de la controversia en la Junta General, pero sí señala que «a largo plazo, hay que ser conscientes del problema y escuchar las recomendaciones de la OMS». Esas guías de actuación para salvaguardar la calidad del aire contemplan el abandono de los combustibles fósiles (el diesel es el primero en el punto de mira), el uso de energías renovables (se recomiendan paneles solares en todos los edificios), el desarrollo de procesos industriales más limpios y el uso de vehículos eléctricos en el transporte público, ya sean autobuses, trenes o tranvías.

Las observaciones realizadas en la red asturiana de estaciones de calidad del aire han hallado en los últimos años resultados muy preocupantes en Avilés o en Oviedo y la repetición de nubes contaminantes de origen industrial sobre Trubia y el oeste de Gijón han generado numerosos titulares de prensa y quejas de colectivos conservacionistas, muy críticos con la labor de la Consejería de Infraestructuras, que también ejerce las competencias sobre el medio ambiente. Esta misma semana, una investigación de la Escuela Nacional de Sanidad realizada a partir de datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística señalaba que entre los años 2000 y 2009 Oviedo fue la capital de provincia que más veces (el 44% de los días) superó el umbral de partículas contaminantes en suspensión en el aire que la OMS considera nocivo para la salud. Según ese mismo estudio, en ese decenio fallecieron en la ciudad 2.963 personas por los efectos de ese fenómeno, que no incluyen solo el desarrollo de algún tipo de cáncer, sino también enfermedades respiratorias y circulatorias.

«La contaminación del aire exterior es carcinógena para el ser humano, y las partículas del aire contaminado están estrechamente relacionadas con la creciente incidencia del cáncer, especialmente el cáncer de pulmón. También se ha observado una relación entre la contaminación del aire exterior y el aumento del cáncer de vías urinarias y vejiga», señala la última actualización del análisis de la OMS sobre la relación entre calidad del aire y salud, publicada en septiembre del año pasado.

Pero los grandes estudios estadísticos, ya sean internacionales como los de la OMS o de escala española como el de la Escuela Nacional de Sanidad, no toman como base un territorio tan pequeño como el de Asturias. A esa falta de presencia directa de la comunidad autónoma en los informes se aferra la Consejería de Sanidad para no considerar probada la relación directa entre contaminación y cáncer de pulmón en su territorio. En la Junta General, el consejero Del Busto ha sido taxativo: «No hay ninguna constatación clara de la relación entre contaminantes y cáncer. No existe evidencia científica sobre ello». En sus intervenciones, ha apuntado a otros factores que pueden contribuir a explicar la elevada incidencia, como el tabaquismo, también muy alto en la región, y el peso en el mercado laboral de ocupaciones que exponen a los trabajadores a riesgos para la salud en los sectores minero y químico.

La oposición no acepta la premisa de que no existen estudios sobre Asturias. El portavoz de Izquierda Unida y médico Gaspar Llamazares ha recordado que la Universidad de Oviedo sí tiene datos al respecto y que desde principios de siglo funciona en la región una red de seguimiento de los casos de cáncer de pulmón (CAPUA). «El problema no es el negacionismo sino que la negación sirve para no dotar de recursos a nuestra salud pública, que está en una situación de indigencia y para no poner en marcha medidas», afirmó en la sesión del pasado viernes. Podemos, mientras tanto, ironizaba sobre la inmunidad de Asturias a los fenómenos que se observan en todo el mundo. La falta de un terreno común con el Gobierno hace probable que los dos grupos de la izquierda que recogen las inquietudes del conservacionismo sigan presionando con la cuestión. La consejera de Infraestructuras, Belén Fernández, es blanco frecuente de sus críticas por la falta de medidas más duras contra las industrias contaminantes y aún se recuerda la decisión, adoptada el invierno pasado, de cerrar al tráfico la entrada a Oviedo por la Y a causa de un pico en las emisiones.

403 Forbidden

Forbidden

You don't have permission to access /votacion/pixel_votos_responsive.php on this server.


Apache/2.2.22 (Debian) Server at www.lavozdeasturias.es Port 80
Comentarios

Sanidad se aparta de los criterios de la OMS para negar la relación entre contaminación y cáncer