Además de la derogación de la LOMCE, los sindicatos y los padres que convocan extienden un amplio listado de reivindicaciones para mejorar el sistema
09 mar 2017 . Actualizado a las 12:27 h.La oferta de negociación de un pacto no ha sido suficiente para frenar la huelga general educativa del 9 de marzo. A apenas 12 horas de su inicio, los colectivos convocantes calientan motores. La ya famosa Ley Wert -que ha superado en vigencia a su impulsor- concitó un rechazo unánime y de una envergadura desconocida hasta el momento, pese a que la escuela no se rige por una normativa estable desde hace décadas. La decisión del PP de recurrir ante el Tribunal Constitucional el acuerdo del Congreso que le ordena paralizar la LOMCE ha sido el detonante. Padres, sindicatos y plataformas en defensa del sistema público no se pueden creer la mano tendida de un partido que, al mismo tiempo, recurre a los juzgados. Sus reivindicaciones se resumen de modo sencilla: más recursos y mejora de las condiciones docentes para construir una formación de calidad.
La Plataforma Estatal por la Escuela Pública, en la que está representada toda la comunidad, lleva la voz cantante en esta protesta y quiere abarcar desde Infantil y las etapas obligatorias hasta la FP y la universidad. En su manifiesto, deja claro que el recurso al Constitucional ha colmado su paciencia, ya que considera que el Gobierno está retorciendo la legislación para amoldarla a sus necesidades. Así que ante esta forma de proceder, sale a la calle y lanza un listado de nieve reivindicaciones: la derogación de la LOMCE, la revisión de los recortes, el incremento del presupuesto, la recuperación de un sistema de becas que garantice la igualdad de oportunidades, la eliminación de las contrarreformas universitarias y las prácticas no remuneradas; la recuperación de plantillas, la dignificación de las condiciones laborales del profesorado, el freno a la privatización del sistema educativo y la bajada de ratios.
La huelga en Asturias está secundada por tres sindicatos; SUATEA, UGT y CCOO; la Federación de Padres Miguel Virgós, mayoritaria en la pública, y el Sindicato de Estudiantes. Cada uno aporta su visión a esta convocatoria y ofrece matices en las reivindicaciones. El eslogan de la manifestación, que saldrá a las seis de la tarde de la estación de Renfe, en Oviedo, deja clara su postura. En asturiano: «Pola reversión de los recortes, pola inversión na la educación pública, pola derogación de la LOMCE».
Los sindicatos docentes
SUATEA exige que se dedique a la educación el 7% del PIB y que se derogue la ley actual y todos los decretos que la desarrollan, de forma urgente. Reclama una dignificación de la labor docente, revertiendo los recortes acometidos hasta ahora, aumentando la plantilla, sacando ofertas de empleo ambiciosas que acaben con la temporalidad y garantizando el 100% de retribuciones en caso de baja. Pero, además, quiere que las administraciones cubran de forma inmediata las bajas, para que los alumnos no se pasen semanas sin profesores, que se reduzcan los ratios para mejorar las condiciones en las que se imparte clase y que se recuperen los apoyos y las medidas de atención a la diversidad que se han cancelado. Aboga por un sistema de becas que garantice la igualdad de oportunidad y considera una prioridad ir eliminando de forma paulatina los conciertos educativos.
El sector de enseñanza de UGT sostiene argumentos muy similares. La prioridad es la derogación de la LOMCE pero también añade el real decreto de 2012 de medias urgentes de racionalización del gasto público, que concedió luz verde a las administraciones para recortar sueldos, incrementar horarios y adoptar medidas perjudiciales para la buena salud del sistema público. Este sindicato también exige que se mantenga la jubilación voluntaria anticipada, que se abra una auténtica negociación colectiva de todos los aspectos que afecten al profesorado y que se tenga en cuenta su voz si finalmente se inicia unas auténticas conversaciones para firmar un pacto de estado.
«Hoy trabajamos más horas y con más alumnos y alumnas. Con salarios que han visto mermado su poder adquisitivo entre un 18 y un 21%. Con tasas de temporalidad que superan el 20%». También Comisiones Obreras (CCOO) considera que hay razones sobradas para parar la enseñanza. Sostiene, con más cifras, los motivos por los que se suma al paro de 24 horas. Explica que hay miles de docentes menos en las aulas españolas: 30.000 menos en la pública, 4.500 en la universidad; además de 6.000 menos entre el personal de servicios educativos y complementarios y 3.500 entre el persona de administración y servicios de la universidad. Las cifras tienen una envergadura que sirven para ejemplificar el problema y la situación actual.
Los padres
«Estamos hartos de que se juegue alegremente con la educación de nuestros hijos». Así de contundente es la afirmación con la que la Confederación Estatal de Padres, en la que se enmarca la FAPA Miguel Virgos, se sume a la huelga del 9 de marzo. Las familias recuerdan toda la lucha que se ha mantenido desde la entrada en vigor de la Ley Wert y el daño causado por todos los recortes aprobados por el Gobierno del PP desde el 2012. «La ley, los recortes y la política educativa del Gobierno son parte del problema. La huelga del 9 de marzo es parte de la solución», explica para conminar a todas las personas y colectivos vinculados a la enseñanza a que tomen partido. Quieren más becas, menos conciertos educativos, que se refuercen las plantillas, se reabran bibliotecas escolares, se recuperen rutas de transporte escolar y ayudas de comedor, que se vuelvan a implantar desdobles y apoyos para los estudiantes con dificultades, que se devuelvan competencias a los Consejos Escolares,... El listado de reivindicaciones si se baja al detalle es inmenso.