Los corazones artificiales lanzan al HUCA a la élite asistencial

S.D.M. / Efe OVIEDO

ASTURIAS

El HUCA implanta por primera vez un corazón artificial.El HUCA implanta por primera vez un corazón artificial
El HUCA implanta por primera vez un corazón artificial

El primer paciente asturiano intervenido podrá llevar una vida normalizada, con una pequeña batería exterior colocada en un cinturón. Una vez recuperado volverá a la lista de espera para un trasplante. No podrá bañarse pero sí hacer ejercicio

09 mar 2017 . Actualizado a las 21:33 h.

No es una tecnología del futuro. Los corazones artificiales ya son el presente en el Principado. El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ha implantado uno de estos dispositivos a un paciente de 44 años con una capacidad de bombeo del corazón muy reducida, para el que no había ningún tipo de terapia alternativa y con muy poca calidad de vida. Todo este cúmulo de circunstancias, así como el hecho de que su ventrículo derecho estuviera en muy buenas condiciones y de que tenga cuidadores que pueden hacerse cargo de una serie de atenciones necesarias a posteriori, le convirtieron en el candidato perfecto para estrenar una técnica que es puntera en el mundo.

Hubo que sopesar antes las ventajas y los riesgos. El enfermo ingresó primero en planta y luego en la UCI cardiaca, donde pusieron a punto su frágil corazón y lo llevaron al máximo de sus capacidades, para conseguir las máximas garantías de supervivencia. Después entró en quirófano. Allí le colocaron un dispositivo interno, conectado al ventrículo izquierdo, que ayuda a bombear sangre a todo el cuerpo. Está enganchado con un cable a un pequeño dispositivo tecnológico exterior y a unas baterías que permiten su funcionamiento y que podrá llevar con mucha autonomía. Esta bomba impulsa la sangre hasta la salida de la aorta, que la envía a todos los órganos y tejidos aportándoles el oxígeno y los nutrientes adecuados.

La intervención se realizó el día 1 de marzo y aún se recupera en el hospital. Ya en casa será atendido por su médico de Atención Primaria y entrará en la lista de trasplantes cardíacos. El corazón artificial es, por el momento, un puente no una terapia definitiva. El motivo es que la calidad de vida de un trasplantado es superior.

Candidatos

El dispositivo de asistencia ventricular, como se conoce técnicamente al corazón artificial, no es una tecnología que vaya llegar a un elevado número de pacientes. El HUCA realiza una media de 15 trasplantes cardíacos al año y no todos son candidatos a esta intervención puente. Al igual que los trasplantados, sí tienen que contar con un diagnóstico de insuficiencia, disfrutar de poca calidad de vida y no sufrir otras patologías. Pero les diferencian otros factores. El lado derecho de su corazón debe estar bien preservado sin lesiones. Esto es algo que se estudia concienzudamente con métodos de imagen y que no sucede en muchos casos. Además, tiene que contar con el apoyo de cuidadores para las tareas de cura y mantenimiento que que realizará a diario. Estas últimas características son las que hacen aún mas minoritaria la operación.  

¿Qué calidad de vida va a tener el paciente del corazón artificial? El equipo sanitario de la Unidad Clínica de Corazón reconoce que mucho mejor que la que disfrutaba hasta ahora. Incluso podrá realizar alguna actividad deportiva exigente, pese a que no se lo recomiendan. Tendrá el corazón artificial implantado y conectado a la consola con el ordenador y las baterías a través de un cable. Toda esta tecnología tienen cada vez un tamaño más pequeño, lo que permite introducirlo en un cinturón que rodeará su cintura y que no será nada aparatoso. Habrá algunas limitaciones más curiosas. Los médicos aconsejan que no se bañe ni se duche para no interferir con la tecnología y para limitar los problemas con la herida. Será mejor lavarse.

Tecnología de vanguardia

El corazón implantado al asturiano es la tercera generación del dispositivo de asistencia ventricular , el más moderno de los que existen en este momento. La tecnología mejora. Antes se llevaba fuera del cuerpo, la novedad es que ya se coloca junto al corazón. La parte exterior de control cada vez es más pequeña. Las pilas son más duraderas. La investigación tiende a reducir el tamaño y a que también las baterías puedan colocarse dentro. El problema actual radica en que acumula mucho calor y eso puede provocar otro tipo de lesiones.

El coste es todavía muy elevado. Roza los 100.000 euros, además de la formación que es necesaria y de toda las asistencia que se monta en torno al paciente, que todavía sigue ingresado. Los médicos analizarán su evolución y le dará de alta, aunque no han querido adelantar fechas. Luego le mantendrán bajo supervisión, primero en el HUCA y más tarde de acuerdo con su médico de Primaria. Pasará meses fuera de la lista de espera de trasplantes para comprobar su evolución y regresará a ella pero ya sin ningún código de emergencia.

El gran esfuerzo en tecnología, formación y recursos que se ha desplegado y que ha colocado al hospital en la vanguardia mundial explica que todos estos avances hayan contando con una organizada presentación, en la que estuvo representada cada área asistencial que ha estado en contacto con el enfermo. Al frente, el gerente del HUCA, Luis Hevia, y a su lado, el director del Área de Gestión Clínica del Corazón, Cesar Morís, que ha abogado por esta organización del trabajo en que diferentes departamentos colaboran codo con codo. El resultado es un centro de referencia que atiende a centenares de pacientes al año. 

El equipo de pioneros

Morís dio la palabra al extenso equipo que ha hecho posible la colocación del corazón artificial, una técnica que ya se había anunciado en septiembre de 2016. Estuvieron los doctores Beatriz Díaz Molina y José Luis Rodríguez Lambert, el cirujano cardiaco Jacobo Silva; Guillermo Muñiz Albaiceta, de la UVI Cardíaca; el anestesista Félix Fernández y la enfermera María José Bernardo, de la Unidad de Insuficiencia Cardíaca.

«No es el primero que se instala en el mundo pero incorpora al HUCA a un grupo de élite», ha señalado Morís. Ha recalcado también todo el trabajo previo realizado por el personal, el entrenamiento al que se han sometido, las autorizaciones necesarias, la adquisición del material, la concienzuda selección del pacientes,... Ha dejado claro que la implantación del dispositivo de asistencia ventricular ha sido fruto de una labor de mucho tiempo. También lo ha explicado Luis Hevia, que ha destacado que el hospital cuenta con una estructura tan sólida como para llevar a cabo procesos de esta complejidad. «Es un gran logro», ha concluido.