Cherines ensaya como presidenta

La líder popular presenta el respaldo de su grupo en el congreso y la «responsabilidad» en el parlamento como aval para optar a gobernar Asturias


Redacción

En uno de los salones del hotel de la Reconquista, los compromisarios del PP asturiano tenían, listos para sacar en cualquier momento, los carteles reversibles de «Mercedes presidenta» en una cara y «Cherines presidenta» en la otra. además de muchas tarjetas de «Sí», de color azul y muy pocas de «No» de color rojo, para realizar las votaciones. Pasadas las cinco y media de la tarde, Mercedes Fernández había sido vuelta a elegir como presidenta de la formación en Asturias por una abrumadora mayoría: de 751 votos emitidos, 689 fueron para dar apoyo a su candidatura, hubo 23 en blanco y 6 nulos. Pero ningún no.

Todo era unanimidad en el congreso del PP asturiano y si Rajoy no pudo acudir en persona para acompañar a la elección de la nueva directiva lo hizo de mediante un vídeo (proyectado, y no en pantalla de plasma) en el que elogió la figura de Mercedes Fernández como alguien que «siempre, en los momentos difíciles, ha estado ahí» y que «ha sabido tomar decisiones buenas para Asturias». Y es que en este cónclave de los conservadores asturianos se ha insistido en dos ideas, la de que la superación de las querellas internas del centro derecha regional les puede poner a tiro el Gobierno del Principado en los próximos comicios autonómicos y que habían dado muestras de ser un grupo «responsable», con sentido de Estado, a la hora de respaldar la aprobación de los presupuestos de Asturias.

Y era un asunto además que llegaba teñido de polémica después de que la principal figura de la dirección nacional presente en el congreso asturiano, el vicesecretario de comunicación Pablo Casado hubiera dado a entender en la jornada anterior que ese apoyo podría haber sido una contraprestación a la abstención en la investidura de Rajoy por parte del PSOE. Mercedes Fernández lo rectificó en la tarde del viernes, y Casado le dijo en este sábado que sus declaraciones se habían sacado de contexto. El propio vicesecretario aludió a la entrevista en TVE en su discurso. «Ayer nos intentaron poner la zancadilla, vamos a ver si retorcemos las frases para ver si podemos empañar este congreso», señaló Casado quien destacó que «lo que el PP tenga que decir sobre Asturias lo decidirá esta ejecutiva y Mercedes y los portavoces de Madrid sólo avalaremos y apoyaremos lo que decidan».

Casado equiparó en su discurso el levantamiento contra la invasión francesa y la Constitución de 1812 «que se rebelaron contra la pérdida de soberanía» con el reto de los partidos secesionistas porque «el PP no va a consentir que se quiebre la unidad de España». Tuvo palabras sobre el comunicado de desarme de ETA diciendo que su grupo siempre tendría en cuenta a las víctimas y que la paz llegará «con vencidos, que serán los terroristas, y vencedores, que será la democracia». Y también cargó contra los gobierno municipales «de perdedores» que han llegado a acuerdos para desplazar al PP, a los que acusó de enarbolar «la demagogia» y tener «las calles sucias» y señaló el ejemplo de Oviedo «con los perdedores gobernando la ciudad que tan bien habían gobernado antes Agustín (Iglesias Caunedo) y Gabino (De Lorenzo)».

 Después llegó el turno de la presidenta quien contrapuso el apoyo de su grupo a los presupuestos regionales con la negativa de los socialistas a aprobar los del Estado. «No entiendo la incoherencia» afirmó la presidenta quien destacó que negar el respaldo a esas cuentas significará «un no para Asturias en infraestructuras, en agroganadería, en educación, riqueza y empleo». Buena parte de su discurso se centró en cargar contra las políticas de los socialistas «que creen que cuanto más gasto y más rápido mejor» para destacar que la «la solidaridad es repeto a la eficiencia para que quien necesite ayudas públicas no se encuentre deuda». Aseguró que su objetivo es suprimir el impuesto de sucesiones frente a un PSOE «que tiene las mismas soluciones que en los años 80, la política de la subvención». Y si a nivel nacional, el PP asegura que los jóvenes que dejan el país lo hacen por buscar nuevas experiencias y aventura, Mercedes Fernández señaló que los que se van de Asturias lo hacen «porque no hay oportunidades de empleo. Hay que vencer el estado de desánimo que tenemos con la izquierda».

Para el final de su discurso, Mercedes Fernández, dejó la apelación a sus militantes para que trasladen «a los asturianos recuperar la ilusión» y advirtiendo que «tiemblen las otras comunidades, con una Asturias emprendedora que va a liderar reivindicando lo que nos toca y lo que nos deben». 

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