Radiografía de las renuncias a herencias en Asturias

Luis Ordóñez
Luis Ordóñez REDACCIÓN

ASTURIAS

Los notarios destacan que el fenómeno crece a la par en toda España por la fiscalidad y el estallido de la burbuja inmobiliaria

10 ene 2018 . Actualizado a las 19:16 h.

El año 2016 marcó el porcentaje más alto a renuncias en Asturias de la última década. Según las estadísticas del Consejo General del Notariado, el año pasado se registraron en Asturias un total de 10.203 herencias y de ellas se renunció a 1.636. Es un 16%, a falta de los datos completos del último ejercicio --porque el Consejo General del Notariado aún no ha podido facilitar los detalles de todas las autonomías-- se trata en todo caso de un porcentaje elevado, por encima de la media del país. En toda España en 2016 se registraron 384.240 herencias y las renuncias fueron 38.774, un 10%.

A menudo se señala como causa principal de las renuncias a las herencias al impuesto de sucesiones en Asturias, por ser una comunidad donde los tipos del tributo son más elevados, sin embargo, en buena medida esos desestimientos se explican por un conjunto de factores, en ellos está la fiscalidad pero ante todo el hecho de que en la herencia estén incluidos bienes inmuebles que lleven aparejada una deuda. Renunciar a la herencia es la manera más fácil de renunciar también a esa deuda.

El decano del Colegio de Notarios de Asturias, José Esteban Fernández-Alú, destacó que «el fenómeno de las renuncias es general en toda España» , especialmente desde el año 2011 --en ese momento tanto en Asturias como en el conjunto del país las renuncias empiezan a crecer a un ritmo de uno o dos puntos anuales-- y, a su juicio, en ello influye que «los impuestos son muy altos pero todo eso se agrava por la dificultad de deshacerse de los inmuebles». En este sentido, Fernández-Alú señaló que las diferencias en el impuesto de sucesiones entre territorios son grandes a la hora de abonar el tributo por herencias directas, pero mucho menores en el caso de herederos colaterales (hermanos, primos o sobrinos) «y eso se sigue pagando, por ejemplo en Madrid, los colaterales no pagan tanto como en Asturias, pero se paga bastante». Así, señaló que aunque la fiscalidad fuera baja, el fenómeno seguiría reproduciéndose porque «porque puede heredar algo con una hipoteca, eso no tiene nada que ver con la fiscalidad, si es un bien que no puedes vender es probable que tengas que renunciar a la herencia».