Investigadores del HUCA buscan marcadores que pronostiquen el deterioro en enfermos de Parkinson
ASTURIAS
El Principado se sitúa a la cabeza del panorama nacional en la cirugía funcional del Parkinson
11 abr 2017 . Actualizado a las 19:22 h.Un equipo formado por profesionales del Laboratorio de Genética Molecular y de la Unidad de Enfermedades Neurodegenerativas ha recibido una de las becas del Fondo de Investigación en Salud (FIS), que concede el Instituto de Salud Carlos III. Con ella se financiará la búsqueda de factores genéticos y clínicos que permitan predecir si los afectados por Parkinson desarrollarán un deterioro cognitivo en el futuro. El proyecto prevé reclutar 800 pacientes con Parkinson esencial residentes en Asturias y los investigadores principales son María Victoria Álvarez, responsable del laboratorio de Genética y el neurólogo Germán Morís.
Esta noticia coincide con la celebración, este martes, del día mundial del Parkinson. La Consejería ha recordado que esta enfermedad «es la segunda patología neurodegenerativa más frecuente en los países desarrollados». En España, se estima que la padece entre un 1% y un 2% de la población mayor de 65 años. En el caso de Asturias, se calcula que hay más de 2.000 personas afectadas, un dato que podría seguir creciendo en las próximas dos décadas por el aumento de la esperanza de vida y la alta tasa de envejecimiento.
El HUCA se ha convertido en los últimos años en un centro de referencia dentro del Sistema Nacional de Salud para la cirugía funcional del Parkinson y cada año se realizan unos 25 procedimientos. Todo ello coordinado desde la Unidad de Enfermedades Neurodegenerativas del Servicio de Neurología que dirige Sergio Calleja. Se trata de una cirugía compleja, que realiza una estimulación cerebral profunda, y está especialmente dirigida a los pacientes en los que el tratamiento farmacológico ha perdido eficacia y presentan grandes temblores, tensión y rigidez entre los síntomas principales, causándoles dificultades dentro de la vida cotidiana.
La Consejería destaca la labor del cirujano Javier Sol, actual responsable de estas intervenciones. La técnica que utiliza implica el uso de un dispositivo neuroestimulador para transmitir señales eléctricas a las áreas del cerebro que controlan el movimiento. Esta unidad es también pionera en otros tratamientos avanzados de la enfermedad como la colocación y control de bombas de infusión de apomorfina como sustituta de la dopamina de la que carecen estos pacientes, y la duodopa. Esta última es una opción para pacientes que no responden de forma satisfactoria al tratamiento convencional y mejora las complicaciones motoras y los síntomas no motores.
Estos avances se complementan con el programa de formación y transferencia de conocimiento del Área de Neurociencias, vigente desde el 2016 y dirigido por la doctora Marta Blázquez, que incluye un curso teórico-práctico sobre el manejo adecuado de las personas con Parkinson avanzado y está orientado a la mejora de la coordinación con otros niveles asistenciales.