Los ecologistas cargan contra la «precariedad consentida» de las instalaciones

Demandan que la Administración autonómica revise las condiciones de la factoría siderúrgica en la que «no hay mes que no haya un accidente»

Un afectado por la nube tóxica de Avilés con mascarilla.Un afectado por la nube tóxica de Avilés con mascarilla
Un afectado por la nube tóxica de Avilés con mascarilla

Redacción

El Colectivo Ecologista de Avilés (CEA) ha reclamado hoy a la Consejería de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Principado que se revise las condiciones de las instalaciones de baterías de coque de la factoría de ArcelorMittal.

En su opinión, el Principado y el Ayuntamiento de Avilés están permitiendo que funcione en una precariedad continua, tal como ayer se pudo comprobar con la fuga de una nube tóxica en la planta de subproductos que afectó al centro de la ciudad con cientos de afectados por irritación de las vías respiratorias.

«Cuando no es una nube, es una fuga o un vertido, no hay mes que no haya un accidente en unas instalaciones viejas, que funcionan con una importante precariedad consentida», lamenta el CEA.

En opinión de la organización conservacionista, «la empresa tiene que tomar medidas decididas de mejora sin más demora, si quiere que sigan funcionando, no se puede permitir por más tiempo esta precariedad continua con el impacto que supone para la salud de los colindantes».

El Colectivo Ecologista entiende que ya no valen los expedientes que anuncia el Principado, «que son un camelo que después de muchos años y juicios acaban en nada o en una multa por la que le sale más barato a la empresa contaminar que evitarlo».

El CEA recuerda que en el año 2016 las baterías de Avilés contaminaron un 36 por ciento más por benceno que el año anterior, a la vista de los datos que ofrece la estación de Llaranes.

En sus alegaciones, entre otros aspectos, el CEA denunció que no se garantiza en caso de caída de la red eléctrica que siga funcionado el sistema con un generador auxiliar para evitar los escapes por las chimeneas del gas de coque.

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