Una nueva generación de quesos asturianos cuaja en el mercado

Graciela M. Camporro REDACCIÓN

ASTURIAS

Una mesa con varios quesos asturianos.Una mesa con varios quesos asturianos
Una mesa con varios quesos asturianos Aitor Vega

Los elaboradores han dejado a un lado la cantidad en favor de la calidad. Han ganado protagonismo en catas y eventos

17 dic 2019 . Actualizado a las 10:06 h.

Hablar de Asturias es hablar de uno de los territorios queseros más importante de Europa. Se trata de un alimento fundamental de la gastronomía regional y uno de los productos que más admiración despierta. El Principado cuenta con más de 40 quesos identificados con nombre propio, de los cuales una veintena son oficiales. Cuatro están reconocidos con la Denominación de Origen, uno con una Indicación Geográfica Protegida y el resto avanzan por la senda de la calidad. Aún así, los productores continúan trabajando en nuevos conceptos y gamas para adaptarse a las necesidades de los clientes y a los parámetros de consumo existente: nuevos formatos y tamaños, productos más cremosos, ecológicos, de leche cruda... Esa búsqueda de la excelencia ha supuesto un avance en la cultura quesera, al convertirse en un producto que ha ganado protagonismo en catas y eventos, algo impensable hace una década. A pesar de ese paso hacia adelante, la exportación y el bajo consumo son dos de las asignaturas pendientes.

Nuevas tendencias y productos

El formato de los quesos asturianos está cambiando y los elaboradores buscan cada vez más un producto que tenga personalidad, por lo que dejan a un lado la cantidad en favor de la calidad. «La gente tiene ganas de probar cosas nuevas. El mercado ofrece infinidad de posibilidades, por lo que la alternativa es crear productos de primera calidad. Además, en Asturias no es complicado porque tenemos todos los parámetros necesarios para tener unos quesos que nada tienen que envidiar a los mejores del mundo», comenta el quesero Aitor Vega.

Esta nueva tendencia ha supuesto que los elaboradores intenten adaptar sus quesos a las necesidades del cliente y a los parámetros de consumo existentes. «Muchas queserías están empezando a hacer esos productos que siempre han querido y tanto miedo les daba, olvidándose un poco de hacer un producto económico y más bien haciendo un producto fiel a sus ideas», comenta Vega.