Asturias ultima la gran unificación de la sidra

La posible incorporación de la marca Manzanas Seleccionadas a la denominación de origen puede suponer un impulso a la bebida


Redacción

En el año 2016 se produjeron 1.118.000 litros de sidra protegidos por la denominación de origen. Es una cifra que triplica los 480.000 que salían de los lagares hace 10 años cuando se creó el distintivo y, sin embargo, sigue siendo un porcentaje muy minoritario de la producción total de la sidra asturiana, apenas un 2,5% del los 40 millones de litros producidos el año pasado. Para aumentar esa capacidad de producción y mantener a la vez los requisitos de la denominación de origen protegida (DOP), productores, lagareros y la administración asturiana trabajan en dos direcciones: por un lado fraguar el acuerdo entre la marca de calidad Manzana Seleccionada --que agrupa a Muñíz, Peñón, Trabanco y Foncueva-- para integrarse en la DOP y, a la par, aumentar la cifra de tipos de manzana acogidas por el distintivo y que en la actualidad son sólo 22.

El jueves, la consejera de Desarrollo Rural señaló en la Junta General que la aspiración del Gobierno es que toda la sidra producida en Asturias termine integrándose en la denominación, como marca de calidad y también como un medio para aumentar la producción de manzana. Pero modificar la DOP es una cuestión que no atañe únicamente a los agentes asturianos, está regulada por instituciones europeas muy estrictas y la última palabra para ampliar los tipos de manzana la tendrá Bruselas. Pero, ¿cuántos tipos y cuánto tiempo requerirá esa modificación?

«A mí me gustaría que dentro de la denominación de origen estuvieran todas las variedades de manzana asturiana», señala el director general de Desarrollo Rural Jesús Casas quien explicó que la demanda del sector era que se ampliara su número. Se ha abierto el proceso, en comunicación con los productores, para estudiar este aumento y el El Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Asturias (Serida) se está ocupando de seleccionar y caracterizar nuevos tipos, de momento hasta siete más a la vez que se pretende integrar en la DOP a la «sidra de hielo», un licor similar al vino dulce.

Para Samuel Trabanco, integrado en Manzanas Seleccionadas, la cifra de modalidades de fruta que debería incluirse en la DOP debería aumentar hasta un centenar «y dejar un pequeño porcentaje de variedad autóctona antigua» definida por los criterios del Serida. El lagarero señala además que, de avanzar este proceso, «la producción de sidra de Asturias aumentaría hasta doblarse».

Trabanco es optimista sobre los resultados de la negociación de una unificación que, en todo caso, aún no está cerrada. También lo es el presidente del Consejo Regulador de la Sidra, Tino Cortina, quien reconoce que las conversaciones se llevan produciendo desde hace varios meses «para ver si somos capaces de unirnos y remar todos a una». Cortina saludó la posibilidad de que puedan incorporarse a la DOP hasta cuatro nuevos lagares y apuntó que el acuerdo podría cerrarse pronto porque «el momento es ahora, cuando empieza la campaña de la manzana para poder hacer todas las inspecciones y auditorías».

El nombre Sidra de Asturias se otorga sólo a la sidra producida con las 22 variedades de manzana reconocida y a partir sólo de manzanas cosechas en Asturias. En la actualidad, según explicó Jesús Casas, hay unas 600 hectáreas de terreno dedicadas en Asturias al cultivo de las 22 variedades de la fruta incluidas en la DOP; pero el total de superficie dedicado a pomaradas en el Principado asciende a una cifra de entre 6.000 y 7.000 hectáreas. El problema es que en ellas hay plantada manzana que no es asturiana y también que para la producción global se importa fruta del exterior. 

Casas señaló además que el próximo 29 de mayo tendrá lugar un encuentro de la mesa del sector en la que se abordará todos estos asuntos, también la ampliación de modalidades de manzana recogidas en el pliego de condiciones de la DOP. Para entonces podrán presentarse «siete nuevas y quizá alguna más» ya evaluadas por la caracterización del Serida. La demanda de los lagareros es mucho mayor, pero el director general destacó que se trata de un proceso muy riguroso en el que Bruselas mira con lupa «son muy exigentes para evitar la picaresca y que no se pueda dar por asturiana una variedad de manzana holandesa o francesa». 

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