Asturias será la siguiente batalla en la guerra de las rosas

Luis Ordóñez
Luis Ordóñez REDACCIÓN

ASTURIAS

El resultado de las primarias socialistas determinará también el escenario en el que se renovará la dirección de la FSA

21 may 2017 . Actualizado a las 13:39 h.

Se usó y abusó hasta resultar del todo cansino de las referencias y comparaciones de la serie Juego de Tronos con la política española especialmente la pasada legislatura. Tanto que --afortunadamente-- apenas se hace ya, pero lo cierto es que la actualidad del presente, con unas primarias socialistas en los que los enemigos de ayer son hoy fieles aliados (y viceversa), y en la que se está a la víspera de la batalla final de una guerra en la que no se hacen prisioneros, hacen la metáfora más vigente que nunca. Juego de Tronos está inspirada además en la histórica (de verdad) Guerra de las Rosas en la Inglaterra medieval, en la que se batieron los York (los Stark) contra los Lancaster (los Lannister) y el partido de la rosa en España afronta unas elecciones internas con tres candidatos pero divididos entre dos opciones casi irreconciliables.

Muchas escaramuzas de esta contienda se han librado en Asturias. Cuando la crisis de octubre en el Comité Federal se cerró con la dimisión de Pedro Sánchez y la creación de una gestora para dirigir el partido hasta la celebración de las primarias y el Congreso (en junio), el elegido para dirigirla fue el presidente asturiano Javier Fernández que sobre el papel ha mantenido una posición neutral pero al que los sanchistas han acusado de favorecer a la candidatura de Susana Díaz. La práctica totalidad del grupo parlamentario socialista en la Junta General así como de los miembros del Ejecutivo autonómico han respaldo públicamente a la presidenta andaluza. La fortaleza de los sanchistas está en muchas alcaldías de las cuencas mineras; con la diputada nacional Adriana Lastra como una de las principales cabezas del equipo del Sánchez y también con el apoyo explícito desde la ruptura de octubre del lider del SOMA, José Luis Alperi.

La gestora optó por alargar el proceso de renovación de la dirección socialista durante meses con el propósito de restañar, de «coser», las heridas abiertas en el comité de octubre. Pero la demora sólo ha ahondado más las diferencias  y cada paso en el proceso se ha convertido en una escaramuza que se libraba sin dar cuartel. No menor fue la recogida de avales; la plataforma susanista de Asturias anunció que había recabado más de 1.500 apoyos en el primer día de peticiones de firmas de afiliados. En Asturias, como en el conjunto del Estado, los partidarios de Díaz contaban con dar un primer golpe de efecto arrasando en la presentación de apoyos. No hubo tal, llegado el momento de entregar los avales en Ferraz, los sanchistas aseguraron que en el Principado habían tenido 3.100, frente a 2.435 presentados por los susanistas. Los equipos de las candidaturas dedicaron horas hasta la madrugada, con un descanso para el sueño, y continuación al día siguiente a verificar cada una de las firmas con un resultado final que mantenía la diferencia a favor de la andaluza en 6.000 apoyos pero que no se detallaron por territorios.