Estos son los nombres más frecuentes de los recién nacidos en Asturias

EFE OVIEDO

ASTURIAS

Un recién nacido
Un recién nacido XAIME RAMALLAL

En el conjunto del país, los más comunes en el último lustro son Daniel y Lucía

24 may 2017 . Actualizado a las 17:58 h.

Martín y Lucía siguen siendo los nombres más frecuentes entre los niños recién nacidos en Asturias, según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a 2015.

Por este orden, los nombres más comunes entre las niñas recién nacidas en el Principado son Lucía, Sara, Daniela, Martina, Noa, Sofía, Paula, Valeria, Alba y Carla.

Entre los niños, son Martín, Mateo, Hugo, Daniel, Pablo, Diego, Alejandro, Álvaro, Lucas y Adrián.

En términos generales, los nombres masculinos más frecuentes en el Principado son Manuel, José Manuel, José Luis, José Antonio, José, David, Pablo, Javier, Daniel y Antonio.

En el caso de las mujeres, son María Carmen, María, María Ángeles, María Teresa, María Luisa, María Pilar, Ana María, Carmen, María Isabel, Lucía, Laura, María Dolores, María Jesús y Cristina.

En el conjunto del país, los nombres más frecuentes en el último lustro son Daniel y Lucía.

De los masculinos, al nombre de Daniel (31.494) le siguen los de Hugo (30.748), Alejandro (29.064) y Pablo (28.223), mientras que Lucía (33.740), María (30.513), Paula (28.342) y Daniela (24.002) son los preferidos para las recién nacidas.

Lejos quedan los Josés, Antonios o Franciscos, tan comunes antes de la década de los 70, sobrepasados ahora por nombres más novedosos como Iker e Izan.

De igual manera, los tradicionales Josefa, Dolores o Concepción se ven borrados de la lista por las Saras y Carlas, posiblemente porque estos nombres no tienen connotaciones.

En cuanto a comunidades autónomas, estos patrones se repiten en la mayoría de ellas, excepto en las que tienen lengua propia: entre los catalano-parlantes resaltan Marc y Pau (algo tendrán que ver los hermanos Gasol), mientras que en el País Vasco son más frecuentes los Markel, Jon y Ane.

Sin embargo, en el cómputo total de españoles, son los nombres clásicos los que continúan como más repetidos, debido al gran descenso de la natalidad, que hace que los nuevos nacimientos supongan un pequeño porcentaje del global, y al aumento de la esperanza de vida, que provoca que las denominaciones tan comunes a mitad del siglo pasado sigan contabilizando.

Así, en España, treinta de cada mil hombres se llaman Antonio y veintiocho de cada mil mujeres responden al nombre de María del Carmen.

Otros más antiguos, como Tiburcio, Emerenciano, Fortuna o Aureliana, están en progresiva desaparición: ya se cuentan sus supervivientes en unas pocas centenas y su edad media ronda los 70 años, pues los padres actuales no escogen estos nombres y no existe relevo generacional.

La incorporación a la sociedad española de ciudadanos de otros países hace que, aún entre los menos comunes, aparezcan nombres como Ziyi, Yunfei, Elguja, William o Flabian, que sólo tienen veinte chicos, o Yusmila, Zanna, Zoiharte, Urania o Tsetska, al que responden veinte chicas.