Redacción

El fin de curso en el colegio El Quirinal, en Avilés, se vivió esta mañana de forma especial. Al finalizar las clases estaba prevista una comida de confraternización entre toda la comunidad educativa, pero primero tuvieron una visita muy especial. La Reina Letizia se acercó hasta el centro para conocer algunos de los trabajos que habían realizado, junto a otros 2.000 alumnos asturianos, relacionados con las personas reconocidas en los últimos Premios Princesa de Asturias. Formales, callados y nerviosos respondieron a las preguntas de su alteza y le hicieron un regalo. Más eufóricos se mostraban los de la escuela de 0 a 3 años que está al lado que no dejaron de corear el nombre de la reina hasta que llegó. Ella repartió gestos de ternura, sonrisas y hasta autógrafos. Un rato después se trasladaba hasta el IES  Jerónimo González, donde se repitió el mismo esquema, aunque en esta ocasión con alumnos de Bachillerato. Y no se fue con las manos vacías, sino con dos regalos, aunque ninguno para ella, sino para las infantas.

La visita de Doña Letizia, in extremis ante el final de curso escolar, se enmarca dentro del programa «Toma la palabra», organizado por la Fundación Princesa de Asturias, y en que participaron los alumnos que la saludaron. Ella se interesó mucho por lo que habían aprendido y la metodología que habían seguido. En Avilés habló primero con los profesores y después con el medio centenar de niños de 4º y 5º de Primaria que se encargaron de glosar la figura de Hugh Herr a través de dibujos. «SuperHeroe, el hombre biónico» es el proyecto asociado al Premio Princesa de Asturias de Investigación Ciéntifica y Técnica 2016, quien días antes de recoger el galardón visitó Avilés y mostró su pierna biónica a los más pequeños. Con ese motivo los niños estudiaron su figura y lo aprendido lo recopilaron en un libro que la reina ojeó con interés. También le entregaron otro para que lo hiciera llegar a la infanta Leonor, con la que muchos de ellos comparten edad. Se trata de una publicación elaborada por ellos mismos en que hicieron referencia a la creatividad y la educación, entre otras cuestiones.

Look sencillo y rojiblanco

A su llegada y marcha de Avilés a la reina la esperaban más de un centenar de personas, alguna portando la bandera de España, deseando verla, aunque fuera unos segundos. Lo hicieron entre estrictas medidas de seguridad y numerosa expectación. La encontraron «muy guapa» con un look muy veraniego, que le ayudó a soportar las altas temperaturas que se vivieron en la mañana de hoy. Doña Letizia se decantó por un estilismo rojo y blanco -que a algunos les recordó a los colores del Sporting. Pantalón y cartera de mano en forma de sobre en blanco y top y unas sandalias con un buen tacón en rojo. En esta ocasión llevó la melena suelta, colocada hacia un lado, un maquillaje natural y unos discretos pendientes como única joya. En Sama la expectación por ver a la reina era algo menor, pero también eran más los grados que había ante la puerta del instituto.

En el interior se encontró con alumnos de varios centros participantes en el programa «Toma la palabra», que en esta ocasión habían estudiado la historia de la mano de Mary Beard. La Premio Princesa de Asturias de las Ciencias Sociales 2016 generó la redacción de cerca de 300 relatos y también propuestas de lo más originales, como un periódico con noticias de las antiguas Grecia y Roma. En él se incluía un reportaje sobre el feminismo, elaborado por Sara Rueda. «Quería ver si había alguna figura feminista representativa y descubrí que sí, pero que estaban calladas por los hombres», explicó la alumna, que tuvo oportunidad de hablar de su proyecto con Doña Letizia. ¿Qué le pareció a la reina? «Muy bonito»,  según la estudiante del IES Pérez de Ayala de Oviedo, el instituto asturiano que tiene más alumnos de la modalidad de Humanidades: casi 200 de los algo más de 900 que hay en el Principado.

Encriptadores para las infantas

Los estudiantes del colegio Lastra la entregaron a la Reina dos códigos encriptadores, réplicas de los que se hacían en la antigüedad, para que se los entregara a las infantas y ellas puedan jugar a descifrar qué mensaje guardan. Justo antes de abandonar Langreo Doña Letizia pudo tomar buena nota de la concienciación que existe entre los estudiantes asturianos por el medio ambiente. Conoció el proyecto PRIAS, unos sensores que acoplados a los contenedores de basura permiten obtener datos para hacer el reciclaje más eficiente, y una muestra del lo hecho en el taller de artes plásticas. Así concluían casi tres horas de visita de la Reina a dos centros asturianos en los que pudo  ver lo mucho que calan los Premios Princesa de Asturias entre los más jóvenes. Para muchos se les hizo «breve».

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Letizia se corona entre los escolares asturianos