Josefina, la lubina que hace debutar a Rosa Valle en la literatura infantil

Claudia Álvarez REDACCIÓN

ASTURIAS

Diana Sobrado y Rosa Valle durante la presentación del cuento en Gijón
Diana Sobrado y Rosa Valle durante la presentación del cuento en Gijón

La autora publica su primer cuento, ambientado en el mar Cantábrico, fruto de la inspiración en momentos cotidianos con su familia

30 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La lubina Josefina, campeona de voleiglobo supone el debut en el mundo de la literatura infantil de la periodista Rosa Valle, que ha contado con la pintora gijonesa Diana Sobrado para la realización de las ilustraciones. El cuento, cuyos protagonistas provienen de las aguas del mar Cantábrico, tiene como objetivo «transmitir a los niños los beneficios del deporte a través de las vivencias de la protagonista y sus amigos», cuenta la autora.

Fue en la cotidianeidad donde le llegó a Rosa Valle la inspiración ya que, como ella misma comenta, «son cuentos que nacen de situaciones personales, como la hora de la comida, con mis niñas. De hecho, la protagonista es una lubina porque es uno de los pescados que más comemos en casa». También la elección del deporte que empieza a practicar Josefina se acerca a la parte más personal de la autora, que reconoce que «el voleibol es un deporte al que jugué en el colegio y es mi favorito». Una disciplina que tiene cada vez más presencia en los colegios asturianos y que los niños realizan cada vez con más pasión. Tampoco la elección del deporte es fruto del azar; «quería desligarme un poco del fútbol y darle presencia y visibilidad a otro tipo de deporte de equipo que  también aporta muchísimas cosas», cuenta Valle. 

Lubinín Feldespato, palometa Enriqueta y calamar Omar son algunos de los personajes que acompañan a la protagonista en sus aventuras deportivas. Las rimas simpáticas, cuya inspiración provienen de la gran Gloria Fuertes, crean nombres estrafalarios que aportan un toque de humor al cuento. Pero la creatividad con el lenguaje no queda ahí y elementos de la vida cotidiana tienen presencia también en el mundo marino de Rosa Valle; en este cuento se habla por el «coralmóvil», se estudia «Lubinglés» y se consulta «aquanet».