12 planes para hacer en Asturias si hace mal tiempo

Visitas a museos, conciertos gratuitos y cenas bajo el mar: algunas de las alternativas para disfrutar del Principado


Redacción

Si hay algo por lo que se caracteriza Asturias, ese ingrediente que la convierte en un «Paraíso natural», es por la lluvia. Los habitantes del Principado son seres preparados, lo que explica que (casi siempre) salgan con un paraguas en el bolso «por si orbaya». Ni la llegada del verano destierra a la lluvia. Por ello, es esencial conocer qué se puede hacer en esta provincia cuando las condiciones climáticas no acompañan.

1. Conciertos del Museo Arqueológico

Como parte del programa del Festival de Verano de Oviedo, del 18 de julio al 31 de agosto, el Museo Arqueológico de la ciudad albergará conciertos de música clásica, jazz y folklore, abiertos al público hasta completar aforo. El espacio, cubierto, mantiene una acústica adecuada para disfrutar de una tarde llena de música en directo.

2. Museo Jurásico

El Museo Jurásico de Asturias (MUJA), situado entre Colunga y Lastres, contiene una de las muestras más completas y didácticas sobre esos reptiles extintos. Este plan, perfecto para compartir un día en familia, permite recorrer la historia de la Tierra desde sus inicios a la llegada del hombre, haciendo hincapié en la Era de los Dinosaurios (o Mesozoico) y en sus tres periodos: Triásico, Jurásico y Cretácico.

3. Centro Niemeyer: fotografía y dibujo

El Centro Niemeyer (Avilés), lugar de acogida de todas las artes y las manifestaciones culturales, alberga hasta septiembre dos exposiciones sobre dos géneros artísticos: la fotografía y el dibujo. Por un lado, Arno Rafael Minkkinen exhibe un trabajo dedicado al desnudo en interacción con la naturaleza y el entorno urbano. Por otro, Colecciones ICO presenta por primera vez en Asturias una selección de más de 80 dibujos y esculturas de artistas reconocidos internacionalmente, como Pablo Picasso, con el objetivo de plasmar la evolución artística de estos géneros.

4. Cueva de Tito Bustillo

En Asturias, la cueva de Tito Bustillo aporta la dosis de arte rupestre a todo aquel que la visita. Localizada en la villa de Ribadesella, consta de una galería de hasta 700 metros de longitud, con un repertorio que reúne más de 100 representaciones, grabadas y pintadas, que varían y se superponen según las épocas (22.000 y el 10.000 a.C.).

5. Visitas teatralizadas en el Campoamor

Pasar un día lluvioso en el teatro es una propuesta que suma, tanto a la cultura como al disfrute personal. Este año, el Teatro Campoamor de Oviedo celebra su 125 aniversario con una nueva serie de visitas teatralizadas, guiadas por Factoría Norte, con el objetivo de poner en relieve la historia y actividad artística del Teatro. Asimismo, contará con la representación de obras como la tragedia griega «Elektra» y espectáculos como «Rumba», del grupo de danza y percusión Mayumaná.

6. Museo de Bellas Artes de Asturias

El Museo de Bellas Artes de Asturias, en Oviedo, cuenta con una colección de más de 15.000 piezas que reúnen arte desde el siglo XIV hasta la actualidad, divididas en tres edificios: el palacio de Velarde (colecciones del siglo XIV al XIX), la Casa de Oviedo-Portal (arte del siglo XIX) y el edificio de la Ampliación (siglo XXI). Este verano cuenta entre sus exposiciones temporales con las fotografías del madrileño Chema Madoz en «Viajero inmóvil», un proyecto en el que el artista muestra su visión particular de Asturias, siempre fiel a su idea de crear «poemas visuales».

7. Llagares asturianos

Asturias y la buena comida van de la mano. Ello, acompañado de una buena sidra, forma parte del conocimiento de su cultura gastronómica. Recorrer algunos llagares, esto es, lugares donde se produce la sidra, una bebida natural sin aditivos ni compuestos químicos, es una buena idea para compartir un día lluvioso con la familia o los amigos. En la guía de Llagares de sidradeasturias.es se encuentran aquellos inscritos en el Consejo Regulador de Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias, avala de la calidad y origen del producto ofrecido.

8. Museo del Ferrocarril

En Gijón se encuentra este centro dedicado a la conservación, investigación y difusión del patrimonio histórico ferroviario de Asturias. Su diseño, que facilita la comprensión de cómo la Revolución Industrial y la tecnología potenciaron el desarrollo económico, local y regional, ofrece una visión del pasado con vistas al futuro. Durante el verano, todos los sábados de julio y los dos primeros de agosto, se realizarán en el recinto del museo circulaciones de los trenes históricos.

9. Cenas bajo el mar

El Acuario de Gijón organiza durante los meses de julio, agosto y septiembre unas cenas donde sigue habiendo agua sin necesidad de paraguas: las cenas bajo el mar. Así, se podrá pasar una velada diferente en compañía de tiburones, mantarrayas y tortugas gigantes, entre otros animales acuáticos. El precio incluye la visita al Acuario y la cena, con un especial «Menú bajo el mar». Las plazas son limitadas y los días concretos, por lo que es esencial reservar con antelación.

10. La Catedral de Oviedo

La Catedral de San Salvador de Oviedo superpone en su arquitectura diferentes estilos (gótico, prerrománico asturiano, románico, renacentista, barroco). Su visita permitirá conocer la historia de la Asturias religiosa desde el inicio de la construcción de la Cámara Santa (declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco) en el siglo IX, hasta el término de la torre gótica en 1587.

11. Turismo bajo tierra

Si no se puede estar en el exterior, mejor bajo tierra. En Asturias, que cuenta con más de 20 municipios vinculados con la minearía, una de las actividades clave en la industrialización de la provincia en el siglo XIX, se pueden recorrer diferentes museos dedicados a este oficio, incluyendo visitas a las propias minas.

El Museo de la Minería sirve como punto de partida para el conocimiento de la actividad minera desarrollada en las comarcas. Allí se exhiben los efectos de la Revolución Industrial y los avances tecnológicos derivados de la minería a través de diferentes exposiciones, maquinaria y un simulacro de mina subterránea.

El Ecomuseo del Samuño ofrece una experiencia distintiva: un trayecto de dos kilómetros en un auténtico tren minero que recorrerá la ruta que transportaba el carbón desde las minas del Valle Samuño hasta el Valle del Nalón. Además, se podrá visitar el Pozo San Luis de La Nueva, donde se encuentran la casa de máquinas, el castillete (conservado en su arquitectura original), el taller y otros espacios del trabajo minero.

La Mina de Arnao conforma la explotación de carbón mineral más antigua de la Península Ibérica, el pozo vertical más antiguo de Asturias y la única mina submarina de Europa. El museo permite conocer, a través de recursos audiovisuales y paneles, toda la historia de la minería asturiana, desde las primeras tentativas mineras a las innovaciones tecnológicas.

Por último, llegar al interior del Pozo Sotón, elemento patrimonial de grandes dimensiones, es una experiencia minera en primera persona. Los recorridos por el interior de la mina se realizan a una profundidad respecto a la superficie del terreno de entre 186 y 556 metros, permitiendo a sus visitantes acercarse a las entrañas de la mina.

12. Visita a Covadonga

La Basílica de Santa María la Real de Covadonga (Cangas de Onís) es una parada obligatoria para los que pongan un pie en el Principado, independientemente del tiempo. Allí se podrá acceder a la Santa Cueva, espacio donde se encuentra la Virgen, y a la Basílica. De estilo neorrománico, la Basílica se ha convertido en un lugar de devoción y espiritualidad para los peregrinos, y en un símbolo de identidad para los asturianos.

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