El tratamiento se aplica en función de la evolución de cada paciente y no de manera preventiva aunque se tenga constancia de que la mordedura es de víbora
30 jul 2017 . Actualizado a las 08:27 h.Para el personal sanitario que pueda atender un caso de mordedura de ofidio es muy importante que el paciente o acompañantes puedan identificar qué animal ha producido la mordedura para empezar a actuar. No obstante, el que haya constancia de que la picadura ha sido de una víbora no significa que inmediatamente haya que poner el suero antiofídico. Según han explicado a La Voz de Asturias fuentes del SAMU, ese tratamiento se aplicará en función de la evolución de la herida y de cada paciente, aunque en épocas estivales como la actual, cuando más posibilidades hay de que se den este tipo de casos, el antídoto «suele estar repartido por todos los hospitales» de la región, apuntan las mismas fuentes.
En principio para este tipo de accidentes que ocurren con más frecuencia en los meses de verano no hay un protocolo establecido como tal. Es muy importante identificar el tipo de serpiente que ha producido la herida y acudir a un centro de salud o llamar al 112 para que un facultativo tome la decisión de qué hacer en función de la evolución del paciente y del estado de la herida. «A partir de ahí se van instaurando tratamientos si son necesarios, porque en ocasiones las incisiones se infectan, el animal pudo haber inoculado una mayor o menor cantidad de veneno, o no pasa nada. Eso da lugar a un clínica o a otra», apuntan fuentes del SAMU, que matizan que, por tanto, «el suero antiofídico no se pone de entrada sino en función de la evolución». En caso de ser necesario, éste se aplica en los hospitales de la región, donde está disponible. No así en los centro de salud porque desde el SAMU se precisa que el suero «requiere estar en unas condiciones de temperatura y mantenerlo de forma adecuada para cuando se necesita».
Sin embargo, pese a ser un accidente que ocurre con más frecuencia en la época estival, no requiere tratamiento médico en todos los casos. En este sentido, el director del Parque de la Vida, Luis Laria, comenta que «un 45% de casos de mordedura de víbora no tienen efecto porque no inoculan veneno. Es lo que se llama mordeduras secas». De todos modos, este experto insiste mucho en que si se identifica que es una víbora la que ha picado «siempre se debe acudir al médico, porque hay gente a la que no le pasa nada, pero hay casos dramáticos que es cuando el organismo rechaza el veneno, y más si se trata de niños pequeños o ancianos». «Inmediatamente después de identificarla, podemos informar al 112 o acudir al centro de salud más cercano, pero sin la sensación de finalización de la vida», manifiesta Laria.