«En 12 años sabremos si hemos conseguido combatir el cambio climático»

ASTURIAS

Los ovetenses sacan fotos de un termómetro que marca los 40 grados en plena ola de calor.Los ovetenses sacan fotos de un termómetro que marca los 40 grados en plena ola de calor
Los ovetenses sacan fotos de un termómetro que marca los 40 grados en plena ola de calor

Los expertos asturianos advierten de la aceleración del calentamiento de la Tierra en los últimos cinco años, en los que «se han batido todos los récords»

31 jul 2017 . Actualizado a las 00:31 h.

La palabra que más utiliza el científico Ricardo Anadón al hablar de cambio climático es «acelerado». Pone un ejemplo comparativo con la desglaciación de hace 12.000 años que permite entender por qué ese adjetivo es el más apropiado. «En los últimos cinco años se han batido todos los récords y siempre ha habido un incremento de la temperatura anual. Eso no había ocurrido nunca, siempre había oscilado. Hemos superado un grado de temperatura de incremento en el mundo y se han superado las 400 partes por millón de CO2 en la atmósfera cuando en la época preindustrial se estaba en 280 partes por millón». Es decir, que desde finales del siglo XIX hasta hoy las partes por millón de CO2 en la atmósfera se han incrementando en 120. «Cuando se produjo la última desglaciación hace 12.000 años, en la época fría, la concentración de gases en la atmósfera era de 180 partes por millón», explica Anadón, «y al subir entonces a 280 partes por millón, la temperatura del planeta se incrementó en unos siete grados. Aquella desglaciación natural, que fue muy importante para el clima de todo el planeta, supuso un incremento de 100 partes por millón y ya lo hemos superado en menos de un siglo. Esto va muy rápido y muy acelerado. Y cada vez más».

La diferencia entre aquel escenario y el actual, aparte de los 12.000 años transcurridos, es que el calentamiento global de entonces fue natural y el de ahora no. «El futuro dependerá de lo que hagamos los humanos, sobre todo en las emisiones de gases de efecto invernadero. Tras el acuerdo de París (2015), existía cierta satisfacción porque se habían reducido las emisiones por motivos industriales. Sin embargo, en los dos últimos años las tasas de incremento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera, sobre todo de CO2, han sido las más intensas. Y como eso es lo que realmente influye sobre el clima, por ahora no se va solucionando nada», advierte el científico. 

El consumo de carbón, petróleo y gas, en vez de reducirse, se incrementa

El dióxido de carbono (CO2), el gas de efecto invernadero más abundante, es resultado de la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo o el gas. «Los gases de efecto invernadero proceden de todo, de la combustión de combustibles fósiles y también de los cambios del uso de la tierra. Pese a que parece que en la tierra ya no se está emitiendo tanto, el consumo de carbón, petróleo y gas se está incrementando y se están liberando algunos gases que se derivan de la oxidación de materiales orgánicos que están acomodados en el suelo, por ejemplo en los suelos congelados de Siberia y Alaska, y eso también está influyendo», indica Anadón, que explica que el resultado de todo ello ha sido que la concentración de CO2 en la atmósfera se ha incrementando de tal manera que «vamos a la peor situación posible, o más bien, a la peor situación de las que se han contemplado».