Trevín: «No quiero ser una molestia para el PSOE»

L.F. / Agencias

ASTURIAS

El diputado socialista por Asturias, Antonio Trevín,
El diputado socialista por Asturias, Antonio Trevín, Alberto Morante

El diputado asturiano reconoce discrepancias con la dirección de Pedro Sánchez y entregará su escaño en septiembre

08 ago 2017 . Actualizado a las 19:44 h.

Las discrepancias dentro del nuevo PSOE de Pedro Sánchez siguen cobrándose víctimas. La última, la de Antonio Trevín. El diputado asturiano, que había apoyado públicamente la candidatura de Susana Díaz, ha decidido dar un paso atrás y entregar su acta de diputado. El expresidente del Principado ha explicado que no comparte la estrategia de la nueva dirección y que, por lo tanto, lo más sensato era renunciar a su cargo. Con esta medida sigue el ejemplo de Antonio Madina y evidencia que las heridas abiertas dentro del partido no se han cerrado en el congreso federal.

Trevín ha anunciado que formalizará su decisión nada más que se inicie el curso político, en el mes de septiembre. «La nueva dirección del PSOE ha modificado la estrategia parlamentaria y no lo comparto. Lo más honesto a mi juicio es dar un paso atrás», ha asegurado Trevín. A pesar de ello, ha asegurado que «seguirá trabajado por el partido como un militante más de base» y que «por lealtad» defenderá internamente sus convicciones políticas porque considera que «el PSOE es un instrumento imprescindible en la arquitectura política e institucional de España y para la defensa de los trabajadores y colectivos con más dificultades sociales y económicas».

Del nuevo PSOE, ha dicho que no le gusta la estrategia que ha adoptado, pero tampoco su actual cultura política «porque está desapareciendo la fraternidad entre los militantes, que era una de las señas de identidad del socialismo, donde cada vez tiene más presencia la confrontación». El histórico dirigente asturiano ha incidido en que tampoco quiere convertirse «en una molestia para su propio grupo» porque, aunque siempre iba a votar y acatar lo que decidiese la mayoría, nunca iba a dejar de defender sus principios y de defender en los debates su opinión. «Por eso lo más honesto cuando hay esa discrepancia política es no molestar, dar un paso atrás y dejar a los que tienen la legitimidad, a la actual mayoría, para que desarrolle la dirección que crea más oportuna del grupo».