«Me preocupan más las heridas abiertas con la sociedad que las abiertas entre militantes»

Adrián Barbón se presenta como candidato del «cambio» de Pedro Sánchez en las primarias del socialismo asturiano que se celebran este domingo

Adrián Barbón.Adrián Barbón
Adrián Barbón

Redacción

Adrián Barbón, alcalde de Laviana, representa al sector más afín a Pedro Sánchez en las primarias de la Federación Socialista Asturiana (FSA), que tras una larguísima campaña --con un parón estival-- llega a su final con la votación que se celebrará este domingo 17 de septiembre. Presenta su apoyo a Sánchez y sus posiciones frente a la abstención en la investidura de Mariano Rajoy como principal valor de una candidatura que quiere llevar ese «cambio» a nivel federal también al socialismo asturiano. Fue también el candidato que más avales recogió de cara a las primarias.

--Viendo el debate entre usted y José María Pérez pareció que, como es lógico, no hay grandes diferencias de planteamientos programáticos pero sí hay una marcada distancia entre ambos ¿por qué deben elegirlo los militantes?

--Hay diferencias sustanciales, y son derivadas de las posiciones políticas tomadas por acontecimientos recientes en la historia del partido. Hay una fecha clave, que es el 1 de octubre, y a partir de ahí una gestión que permitió la abstención a Rajoy, que gobernara Rajoy. Y a partir de ahí se construyen dos alternativas para el partido, una que cree que la abstención fue un acierto, que habla más de retener el funcionamiento de los órganos tradicionales del partido; y hay otra alternativa totalmente diferente que es la que encarnó Pedro Sánchez y que es la que ahora representamos nosotros en Asturias y que es la que se posicionó claramente por el no, que es más participativo y que aboga claramente por la izquierda. Hay diferencias importantes, por eso hay dos candidaturas, si hubiera diferencias de matiz no tendría sentido.

-La otra candidatura defiende que eso ya se debatió y ahora toca hablar de Asturias.

-El 39 congreso federal aprobó un cambio fundamental en el seno de la organización y en la política del partido, y el debate que estamos teniendo ahora en Asturias es ¿ese cambio que aprobamos se va a aplicar en Asturias o vamos a tener una comisión ejecutiva autonómica contraria al cambio? Es así de sencillo y por eso está todo tan ligado. Y desde luego nuestra candidatura cree que el cambio que se inició en Madrid no se puede frenar en Pajares.

--¿Qué implicaciones tendría su triunfo para el partido y también para el gobierno?

--Para el partido tenemos un modelo mucho más participativo que haga de la militancia su columna vertebral y por eso decimos que aplicando las resoluciones congresuales modificaríamos los estatutos del partido en Asturias, por ejemplo, para que los pactos a nivel regional, a nivel de gobierno, tengan que ser votados por todos los militantes. Y los pactos a nivel local serían votados a nivel de las agrupaciones en exclusiva; son cambios claros junto a otros como reforzar el papel de la comisión ejecutiva autonómica, poner en marcha una Secretaría de pequeños municipios, otra en apoyo de los grupos socialistas en la oposición, son muchas propuestas concretas que pasan por reforzar la organización. Hacer de la FSA nuevamente un partido muy potente, muy pegado al terreno, muy abierto a los ciudadanos de Asturias. ¿Y en qué afecta al gobierno? Pues yo creo que en positivo porque si el partido está más fuerte, más conectado con la sociedad asturiana, lógicamente el partido va a respaldar de mejor manera la acción del gobierno. Sinceramente al gobierno de Asturias le va a venir bien una federación socialista que apuesta por el cambio y que refuerce y apoye la acción del gobierno como no puede ser de otra manera.

--¿Podría llegar a afectar a la composición del Gobierno como ha pasado en Cantabria?   

--No tiene nada que ver, son dos cosas totalmente diferentes, en Cantabria no hay un presidente socialista ¿quién tiene la competencia para formar gobierno? Exclusivamente el presidente. Y en Cantabria el presidente es un regionalista, Revilla, que pacta, no con una persona, sino con una dirección política a que se le tienen que dar tres consejeros, se pacta con una Ejecutiva que tiene que nombrarlos. Es totalmente distinto y lamento que haya compañeros que en el marco de las primarias quieran confundir. En Asturias hay un presidente socialista que tendrá total autonomía, como no puede ser de otra manera, para formar su gobierno. Nosotros vamos a un modelo que como en el que se vivió en el pasado en la FSA hasta el año 2012, si lo verdaderamente extraño en el partido en Asturias es esta unidad de la Secretaría General y de la Presidencia del Principado en una misma persona.

--Dice que lamenta que compañeros usen ese argumento, la otra candidatura también afirma que habrá más integración si ganan ellos que ustedes, ¿a qué cree que se debe ese recelo?

--Si hay una candidatura integradora en estas primarias es la nuestra. En esta candidatura estamos todos los que estuvimos con Pedro Sánchez, todas la plataformas, todos los cuadros que teníamos en distintos territorios; pero es que también hay gente que apoyó a Susana o a Patxi y que están con nosotros, es la candidatura que garantiza la pluralidad y la integración. Otra cosa es que algún compañero quiera hablar de reparto de cargos pero entonces yo le pediría que hable claro. Si alguien cree que el congreso va a finalizar en un reparto de puestos, ya les digo que no, porque eso obedece a formas de funcionar de política muy vieja que la sociedad nos pide que dejemos atrás. Lo que va a haber es una ejecutiva plural, integradora, abierta, colectiva, a ser posible intentando que sea con los mejores de la organización pero no va a responder a pactos ni repartos de cargos.

--Al presentar su candidatura dijo que, de ganar, una de sus primeras medidas sería impulsar el acuerdo de las fuerzas de izquierda en el parlamento ¿qué cree que puede hacer que no se haya hecho hasta ahora?

--Yo reforzaría la propuesta que hizo el actual secretario general que es Javier Fernández, que me parece una decisión correcta y valiente. La izquierda se tiene que entender porque somos mayoría en el parlamento autonómico. Creo que en esta candidatura podemos aportar algo que nadie más tiene y es la conexión con el cambio que se ha producido a nivel federal. Todo el mundo asocia nuestra candidatura a Pedro Sánchez, esta sería la candidatura donde los postulados y posiciones políticas que defendió Pedro Sánchez se trasladan al ámbito territorial asturiano. Por lo tanto, y si Pedro Sánchez ha emprendido una nueva vía de diálogo con Podemos, también con IU en este caso integrada en Podemos, nosotros estamos en mejores condiciones que nadie para que esa vía de diálogo abierta a nivel federal, abrirla también en Asturias. Con toda humildad, se lo voy a decir a las fuerzas de la izquierda, con toda responsabilidad y también con el orgullo de defender las posiciones del PSOE pero les voy a decir que la izquierda se tiene que entender, que si la izquierda está desunida eso siempre significa la victoria de la derecha.

--¿Tiene Podemos Asturies particularidades que hacen más difícil ese acuerdo que en otros territorios? En Castilla La Mancha han entrado en el gobierno pero aquí ni siquiera han considerado la oferta de Javier Fernández.

--No voy a juzgar las particularidades de los partidos con los que hay que dialogar, lo que les quiero transmitir es la siguiente reflexión: cuando llegue el 2019, los ciudadanos que les votaron en 2015 van a preguntarles ¿mi voto para qué sirvió? ¿En qué se plasmó mi voto en propuestas concretas, en legislación o presupuestos concretos? Es algo que tendremos que pensar los tres partidos de la izquierda en Asturias y partiendo de la premisa básica, la desunión de la izquierda para acordar y dialogar supone siempre la victoria de la derecha. Tengo toda la voluntad de diálogo y voy a tratar de trasladar la vía federal a Asturias porque es bueno para la comunidad autónoma y sobre todo para los ciudadanos.

--¿Descarta que en el futuro hay otro presupuesto pactado directa o indirectamente con el PP?

--Los futuribles en política funcionan mal, lo que no acepto es la propuesta-trampa que el PP acaba de plantear, que están dispuestos a aprobar unos presupuestos siempre que la contraprestación sea una bajada de la presión fiscal, la reducción de ingresos públicos que es al final de lo que estamos hablando. Es decir, que el gobierno de Asturias ingrese menos recursos, y es que es lo contrario, el problema de Asturias es que el mantenimiento del estado del bienestar exigiría más recursos. Así que si soy secretario general le diré a la presidenta del PP que no nos vale esa propuesta-trampa y desde luego mi voluntad es tender puentes con la izquierda porque además creo de verdad que la política de la izquierda es mejor para los asturianos.

--El asunto de la plurinacionalidad del Estado entró también en la campaña de las primarias asturianas  ¿qué opinión le merece y más después de lo que se ha vivido estas semanas en Cataluña?

--Es que no tiene nada que ver y hay que distinguir el modelo plurinacional, el estado federal o la financiación autonómica. El debate de la plurinacionalidad es una cuestión sobre los sentimientos y hay territorios en España que por sus particularidades sus ciudadanos tienen ese sentimiento nacional, eso es evidente. Leyendo el artículo 2 de la Constitución se habla de nacionalidades y regiones, parece que ya hay algo ahí distinto. El término nacionalidades no fue más que un invento del constitucional precisamente para no llamarlo naciones en aquel momento de tensión. Pero la financiación no se negocia sobre parámetros de nacionalidad, se está negociando ya ahora y las previsiones del comité de expertos y lo que puede significar para Asturias son terribles. Yo rechazo que Asturias reciban menos financiación que la actual y reclamo --y si soy secretario apoyaré al gobierno de Asturias en esta cuestión--  que se deben de tener en cuenta cuestiones no sólo como el número de habitantes, sino la dispersión, el envejecimiento, o el desempleo. Esos son parámetros que hay que tener muy en cuenta. La tercera cuestión diferente a estas es cómo articular el futuro territorial del Estado y aquí tenemos un problema gravísimo en Cataluña, lo que está sucediendo es una auténtica vergüenza en el sentido de que no hay justificación posible para la ruptura de las normas que nos dimos a nosotros mismos y que fue la Constitución votada por los españoles y también por los ciudadanos de Cataluña. Esa Constitución regula cómo se debe de abordar la reforma del Estado, cómo se compone y organiza territorialmente, y si alguien quiere cambiarla tiene que hacerlo por los cauces de la misma. En Cataluña no sólo se están saltando la Constitución sino que están aprobando leyes totalmente contrarias al orden constitucional actual y que ni siquiera respetan las más mínimas garantías democráticas, se ha privado a los grupos de poder recibir informes del Tribunal de Garantías Estatutarias o la posibilidad incluso de proponer enmiendas. Es que eso altera el propio funcionamiento de la democracia. Lo que sí digo es que nosotros creemos que el problema catalán hay que abordarlo con firmeza para decir esto es inaceptable pero al mismo tiempo con el diálogo para poner encima de la mesa soluciones políticas, reformar la Constitución, avanzar a un Estado federal que permita encajar nuevamente a Cataluña en el Estado español.

--¿Hablamos entonces de nación cultural pero no en un sentido político?

--Es que de lo que hablamos es de un estado federal en el que los estados miembros tendrán la denominación que quieran. Fíjate si es incompleto el estado autonómico que ni siquiera cita el número de autonomías que tenemos porque era algo que no se sabía cómo iba a terminar. A la gente que se resiste a la reforma constitucional yo les diría que es que ya toca porque falta algo, es que ni siquiera habla de cuántas comunidades autónomas hay, no define claramente el sistema competencial, el Senado no es una cámara territorial; es decir, tenemos la estabilidad de 40 años de Constitución pero al mismo tiempo hay que reconocer que hay que articular mejor el sistema. Y ahí no se debate sobre naciones sino sobre definición jurídica del Estado; no podemos abordar este debate desde las tripas sino desde lo jurídico, dando soluciones políticas, la capacidad de autodenominación de los territorios, pero eso no significa ni desigualdades ni injusticias.

--¿Y cuántas naciones hay en España? Pedro Sánchez avanzó Galicia, País Vasco o Cataluña ¿Asturies ye nación?

--No voy a entrar en esos debates. Hay que ser muy serios y muy rigurosos con estas cosas y lo que menos debemos hacer ahora es entrar en debates numéricos de cuántas naciones hay o deja de haber. Hay que apostar por un estado federal que defina estas cuestiones claramente, una línea competencial, una cámara territorial, que haya una lealtad entre los propios territorios miembros del estado federal… lo demás son polémicas que no tienen ningún sentido.

--Un grupo de militantes socialistas, con miembros de ambas candidaturas, han respaldado una propuesta para la oficialidad de la lengua asturiana ¿qué le parece?

--Que los militantes se organicen para presentar enmiendas me parece un gesto muy válido y valiente, si es que esto son los congresos, que abiertamente se pueda debatir. Y es verdad que en el seno de la sociedad asturiana hay un debate abierto con el tema de la llingua y es un debate abierto también en el seno del PSOE, así que el mejor lugar para abordarlo es entre el conjunto de la militancia. Ya he dicho también que yo no voy a fijar una posición personal porque en mi candidatura hay posiciones al respecto de todo tipo, y todas parten de una sensibilidad especial hacia al asturiano pero es verdad que en torno a la oficialidad o no, o respecto a una posible oficialidad a la asturiana, hay posiciones distintas y creo que a quienes corresponde debatir en libertad es a la militancia socialista de Asturias. Pero este debate como otros muchos, en el congreso federal abordamos la muerte digna, la eutanasia, salió aprobada y me parece muy digno que sea así, yo lo defendí; sin embargo, salió rechaza la maternidad subrogada porque los congresos son espacios que  se abren a la militancia para fijar una posición política del conjunto de la organización y lleva siendo así desde que nos fundara Pablo Iglesias en 1879. Así que habrá total libertad para el debate de la militancia teniendo en cuenta el rigor necesario y la sensibilidad de la sociedad.

--¿Cree que desde el comité federal de octubre, las primarias estatales, las heridas abiertas en el PSOE han cicatrizado ya o todavía falta tiempo para sanarlas del todo?

--Me preocupan menos las heridas entre militantes que las que hemos abierto con la sociedad. Entre militantes van a ir reduciéndose porque vamos a seguir conviviendo en la misma organización y vamos a seguir trabajando mano a mano y tiene que ser así. Pero me preocupa mucho que abrimos heridas con la sociedad, la gente que no entendió que el PSOE dejara gobernar a la derecha y perdimos credibilidad, mucha credibilidad con esas heridas y nos va a tocar cerrarlas, va a ser duro y va a ser un proceso lento. Estamos en el buen camino, también lo digo, tengo la sensación de que la clara posición de Pedro Sánchez contraria a la investidura de Mariano Rajoy y la clara posición mía, junto a la de tantísima gente en Asturias, va a permitir a la FSA reconectar más rápido con la sociedad y volver a recuperar la credibilidad perdida. Entre militantes, si yo soy secretario general, lo tengo claro, voy a poner todo lo que tenga en mi mano para que esas heridas se cierren y todos trabajemos en la misma dirección. La FSA no tiene ninguna razón de ser si no es al servicio de Asturias, dando soluciones a los problemas nuevos y viejos. El cambio se caracteriza por tres cosas: escuchar, debatir y decidir. Y si falla una de las tres es que no es el cambio.

--No acabó la legislatura ni tampoco se ha celebrado el congreso pero ¿cuál cree que es el legado de Javier Fernández?

--En el Gobierno tiene que terminar su acción todavía y, él lo sabe, contará con el apoyo de la FSA si soy secretario general. Su papel, al frente de la organización en estos 17 años, pues tiene luces y sombras evidentemente como cualquier acción humana, si me preguntas ¿más aciertos o más errores? Por supuesto, más aciertos. Dio estabilidad en un periodo larguísimo de esta organización y, como todos los proyectos, ahora llega a su final porque ha acabado su ciclo. Pero sin ningún tipo de duda lo digo, con aciertos y errores, fueron más los aciertos de Javier Fernández.       

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