«La nueva ejecutiva de la FSA no va a responder a pactos de mesa camilla»

Adrián Barbón reordena sus  pensamientos 24 horas después de su victoria. Su prioridad es el partido, las áreas de trabajo sobre los nombres, y la conexión con el Gobierno del Principado. Sabe que hay heridas que restañar y tratará de hacerlo

Adrián Barbón.Adrián Barbón
Adrián Barbón

Redacción

24 horas después de haber sido elegido nuevo secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA) atiende desde primera hora de la mañana desde su despacho de la Alcaldía de Laviana. Una de las pocas cosas que le duele de este cambio que le ha ofrecido su militancia política es abandonar, precisamente, la alcaldía, a la que se ha entregado durante los últimos años y en la que ha disfrutado con la gestión directa y el trato con los vecinos. Ahora le espera una labor más interna, más alejada de la cotidianidad, en un momento clave para el futuro de su partido. Repite todos y cada uno de los principios que ha enunciado en campaña. Cambio es quizá la palabra que más pronuncia si alguien tuviese a bien hacer un recuento.

-Ya han pasado más de 24 horas desde su elección. ¿Cómo se ve después de la vorágine todo lo sucedido el domingo?

-Siento mucha satisfacción y orgullo. Llevo 24 horas frenéticas. No paré. Pero estoy muy emocionado por el apoyo y agradecido de la participación de la militancia. Tengo que reconocer a quienes me votaron y a quienes no lo hicieron y, desde luego, por la parte que me toca estoy muy contento con los apoyos, porque el resultado ha sido claro y rotundo.

 -¿Por dónde empezar a construir el cambio?

-Empieza de aquí al congreso. Tenemos por delante un trabajo que hacer y afrontar. Las agrupaciones se tienen que reunir, trabajar en el proyecto político y, mientras tanto, nosotros y más concretamente yo como secretario general electo, trabajar para configurar lo que tiene que ser la ejecutiva autonómica, que responda además a ese mensaje del cambio, al sentir de la militancia que nos ha trasladado.

-Esas reuniones de las agrupaciones ya han comenzado. Ayer precisamente la AMSO celebraba la primera y una de las decisiones más importante fue el rechazo a la gestión de la ejecutiva saliente de la FSA.

-No puedo entrar a valorar nada. Cada agrupación tendrá sus motivos para valorar la gestión de la FSA. Yo ya he dicho, y se me ha escuchado, que, con aciertos y errores, los 17 años de Javier Fernández han sido positivos. Eso lo he dicho yo pero luego cada agrupación valorará la gestión dependiendo del momento, de sus propias circunstancias y de la relación con la ejecutiva. No sé cuál han sido los motivos. Lo he visto por la prensa pero no tengo conocimiento directo de la razón por la que los compañeros de Oviedo han tomado esa decisión y ya digo que le corresponde a cada agrupación local. Queda claro, como ya he dicho en campaña, que en estos 17 años de Javier Fernández, con sus luces y sombras, son más las luces, es decir, los aciertos.

-Uno de los asuntos que ha cobrado fuerza en las últimas semanas en la oficialidad del asturiano. Una veintena de agrupaciones promueve que el PSOE se posicione a favor. La propia AMSO votó también a favor de incluir el debate en el próximo congreso ¿Cómo ve este movimiento? ¿Cree que el socialismo asturiano debe tomar parte?

Más que mi posición personal, que yo la tengo como la tiene cualquier persona del partido, mi candidatura, la candidatura del cambio, decidió que como este era un tema que generaba mucho debate, incluso dentro de nuestra equipo, lo mejor era dejar libertad total para que los delegados y delegadas debatan en el congreso y adopten la decisión que crean más conveniente. Así que me ciño a ese acuerdo que adoptamos en el seno de la candidatura y, por tanto, será el congreso, con total libertad, quien tenga que decidir sobre la oficialidá o no o sobre qué tipo de oficialidá. Lo que sí puedo decir es que los socialistas tenemos una sensibilidad especial con el asturiano, como no puede ser de otra manera, porque forma parte de nuestro patrimonio inmaterial.

-Ahora está inmerso en ese diseño de la Ejecutiva y con ese repaso positivo que hace del equipo saliente. ¿Es posible reaprovechar efectivos?

-Ahora mismo sobre la Ejecutiva lo único que puedo decir es que estoy trabajando lo primero en las áreas que creo que deben existir, en la reforma de la estructura de la federación socialista asturiana para adaptarla a nuestra propuesta de cambio, la que votaron los militantes, y lo que menos estoy pensando es en nombres. No estoy pensando en nombres. Trabajo al revés. Trabajo pensando primero qué áreas o secretarías tiene que ver y a, a partir de ahí, tocará ver y examinar los distintos nombres que tenemos en la federación que pueden encajar para que la ejecutiva sea lo mejor posible.

-Sin hablar de nombres concretos, ¿sí que cabe la posibilidad de que incorpores a personas cercanas a la otra candidatura, la de José María Pérez?

-No he establecido vetos a ningún compañero y compañera. En campaña, lo dije muy claro, que muy ejecutiva iba a ser plural, participativa, cooperativa y colectiva. Lo que también dejé muy claro es que no iba a responder a pactos de mesa camilla, a pactos de reparto de cargos entre dos personas. Eso lo tengo claro. Entre uno y otro, hay un ámbito amplio de confección de esa comisión ejecutiva.

-También la primera noche, en su primer discurso, tendió la mano al Gobierno del Principado…

-(Interrumpe) No fue una mano tendida. He sido claro y firme con el hecho de que voy a respaldar la acción de Gobierno y, particularmente, al presidente, como no puede ser de otra manera.

-¿Cómo se puede conjugar ese respaldo a la acción de Gobierno con el pretendido acercamiento a la izquierda, a IU y Podemos, que hasta ahora no ha sido posible?

-El mensaje del presidente en los últimos meses ha sido claro al respecto, de que creía que era bueno para Asturias. Incluso antes lo había trasladado que era bueno que hubiera diálogo en la izquierda. Por lo tanto, yo solo me reafirmo en esa convicción de que la desunión de la izquierda supone siempre la victoria de la derecha. Creo que las políticas de izquierdas pactadas y acordadas entre esas tres fuerzas de la izquierda pueden suponer beneficios para Asturias y, desde luego, es lo que voy a defender con total humildad, sin ningún tipo de apriorismos, ni de posicionamiento de rencor.

-Dentro de esta estrategia, ¿la aprobación del presupuesto regional para 2018 es una prioridad ahora mismo?

-La aprobación de presupuestos siempre es algo fundamental. Pero también es verdad que no a cualquier precio. Por ejemplo, Mercedes Fernández, hace unas semanas, lanzó una idea y dijo que permitiría la aprobación de los presupuestos a cambio de una bajada de ingresos. Pero, vamos a ver, si lo que estamos viendo es que necesitamos más ingresos, no menos. Con lo cual esa propuesta es una propuesta trampa. El presupuesto de un año no puede suponer poner en riesgo el Estado de Bienestar de Asturias, por poner solo un ejemplo. Es decir, esto es una reflexión de tinte genérico, pero desde luego la política presupuestaria siempre son una prioridad para una comunidad autónoma, al igual que para un ayuntamiento, y esto lo conozco bien.

-Hablando del ayuntamiento. Ahora mismo es secretario general electo de la FSA, pero también alcalde de Laviana, secretario general de su agrupación, presidente de Acom… ¿Va a tratar de compatibilizar alguno de esos cargos?

-Voy a dejar la Alcaldía de Laviana, como ya he dicho en campaña, porque considero que es incompatible. Con mucho dolor por mi parte, porque quiero mucho esta responsabilidad. Dejaré también la presidencia de Acom, al cesar como alcalde. El partido necesita ahora una persona que esté trabajando con toda la fuerza del mundo y volcado en construir este proyecto, el proyecto del cambio en la Federación Socialista Asturiana, construyéndola en el territorio y abriéndola a la gente, especialmente a la gente joven de Asturias. También soy secretario de la agrupación local de Laviana, algo que abandonaré cuando sea el congreso municipal.

-Se abre un nuevo periodo de bicefalia en el socialismo asturiano. ¿Cómo encajar, cómo compatibilizar su Secretaría General con la Presidencia del Principado de Javier Fernández?

-La bicefalia ha sido lo tradicional en Asturias. Lo raro ha sido entre en el 2012 y el 2017. La bicefalia es un hecho que siempre ha existido en esta organización. ¿Cómo funciona bien? Con complicidad y con confianza. Estoy convencido de que tanto el presidente como yo mismo vamos a poner todo lo que esté en nuestra mano para que sea así. Para conseguir los mejores resultados y, por tanto, cumplamos con el programa electoral hasta el 2019.

-¿Tiene esa bicefalia fecha de caducidad? Es muy pronto para hablar de esto, pero ¿cabe la posibilidad de que sea el próximo candidato?

-Ya he dicho en toda la campaña y lo reitero también ahora que no tengo esa intención. Mi intención es dedicarme a la Secretaría General. Puede ser compatible con otras cosas pero no, desde luego, con la Presidencia del Principado. Eso es lo que yo opino. En estos momentos no lo es porque hay que volcarse en el trabajo en el partido. Por eso digo que no me planteo ser candidato.

-Ese es otro debate que a medio plazo habría también que abrir, ¿quién será el próximo candidato?

-Uy. Paso a paso se hace camino. Como se dice, se hace camino al andar y al andar se hace camino y al mirar la vista atrás se verá la senda que nunca se volverá a pisar. Esto es lo mismo. Paso a Paso, vamos a ir golpe a golpe.  

- ¿Quedan heridas abiertas en Asturias tras la victoria de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE? ¿Cómo se puede salvar la desconfianza o las tensiones que se puede haber generado? ¿Cómo se puede superar todo lo ocurrido en el último año?

Todos estos procesos dejan heridas. Pero más herida dejó el 1 de octubre. Tenemos que trabajar para ir cerrándolas. Yo decía precisamente en La Voz, hace unos días, que me preocupaban más las heridas que habíamos abierto con la sociedad asturiana y española que no las internas, porque las internas podemos cicatrizarlas, entre todos, si somos responsables y yo creo que los vamos a lograr. Pero es verdad que las externas, con la sociedad, son grandes. Después de la abstención que permitió la investidura de Mariano Rajoy, se generaron unas heridas que también hay que ir cicatrizando. Y yo me voy a volcar en eso. Cuando hablo de reconectar con la sociedad asturiana y de que la sociedad asturiana nos mire y nos escuche, me refiero a eso.

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