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La Universidad reivindica más espacio en el suelo liberado en el viejo HUCA

El rector teme que la propuesta actual sea escasa para crear el macrocampus de El Cristo que ha diseñado. Aplaude la integración de usos y su conexión con el resto de la ciudad


Redacción

Habría que trasladar la escuelas de Informática y de Minas, todas las facultades de Llamaquique, probablemente el Vicerrectorado de Estudiantes situado en la calle González Besada y hasta las ingenierías de Gijón. Con ese ambicioso macrocampus de El Cristo en mente, el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, ha echado un primer vistazo a Hucamp!, La campa de todos, el proyecto ganador del concurso de ideas convocado por el Principado para reordenar el entorno del antiguo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Le gusta la presencia de la Universidad en el diseño, que sea un plan integrador y práctico, no un parque temático. Cree que la conexión con el resto de la ciudad está bien resuelta. Sin embargo, plantea un pero y una demanda. El pero es el espacio reservado para la Universidad. Le parece escaso. La demanda es de información. Necesita ver cómo queda la integración con el resto de las facultades que ya están en El Cristo.

Esto es solo una primera aproximación. García Granda es consciente de que se trata de un proyecto salido de un concurso de ideas que ahora hay que negociar y plasmar en un plan, que se tendrán que sentar a negociar muchas partes, entre ellas la que él representa: la Universidad de Oviedo También reconoce que es un desarrollo a largo plazo, que tendrá que pasar muchos obstáculo y que costará tiempo. Aún así, prefiere comenzar a dar pistas sobre su posición   

La propuesta Hucamp!, La campa de todos se plantea como una obra por fases a diez años vista y requiere una inversión global de 12,5 millones. Está dirigida por el arquitecto madrileño Juan José Tur en equipo con Daniel Cortizo y Alexandra Delgado y ha resultado, a juicio de los expertos, la idea más equilibrada y rentable por su carácter innovador. Una vez finalizada la primera fase de participación y una segunda para el concurso de ideas, que han sumado dieciséis meses, ahora se pondrá en marcha una tercera para detallar la planificación urbanística, lo que requerirá la implicación del Ayuntamiento de Oviedo y del Gobierno del Principado. En ese proceso, la Universidad también podrá hablar.

La valoración del rector

«Soy muy optimista», explica. «La Universidad solo ha recibido mensajes de alegría por este plan. Por fin vamos a tener la posibilidad de organizar un campus en Oviedo. No me había leído bien el proyecto. Ahora que ya lo he repasado, pienso que el hecho de la Universidad esté contemplada con siete u ocho actuaciones y otras que pueden ser también compartidas, como los viveros de empresa, nos viene bien», comenta en una primera aproximación. Cree que la mezcla de usos conseguirá que «el ambiente sea bueno». Del mismo modo, señala que la gusta la solución «para conectar El Cristo con el resto de Oviedo, a pie, en bicicleta, en transporte públicos,… Todo eso nos parece bien». Pero también demanda más información para ver cómo se resolverán las comunicaciones internas, con el resto del campus que ya funciona. 

El problema está en el espacio que, inicialmente, en el primer boceto, se ha dejado a la Universidad. «Hay un gran volumen de estudiantes y de edificios que necesitamos trasladar y no sé si este plan puede dar cabida a todo. No veo corto el espacio global pero sí lo que se asigna directamente a la Universidad», precisa. ¿Qué quiere llevar? Solo El Milán, Los Catalanes y los servicios instalados en los edificios históricos parecen intocables: «Pensamos que el campus de Humanidades es relativamente moderno, está muy enraizado, integrado en su zona y no se debería mover. Tampoco los edificios históricos, obviamente, se van a mover. La zona de Los Catalanes y deportes también ha contado con una buena inversión y a corto plazo tendría que seguir funcionando como una zona de deportes y de alojamientos universitarios. Tenemos alguna duda con González Besada, donde está el Vicerrectorado de Estudiantes. Trasladaríamos todo Llamaquique, que podría quedar reducido a un edificio administrativo o nada. Y con Minas pasaría lo mismo. También liberaríamos espacio en Los Catalanes porque la idea es que la Escuela de Informática también se vaya a El Cristo. En el espacio que deje libre podría ir algo relacionado con salud o con algún servicio de apoyo a la práctica deportiva». 

Todos estos movimientos sobre el callejero ovetense están recogidos en el plan estratégico que ahora mismo maneja la Universidad de Oviedo y para los que necesita más terreno del sobrante del viejo HUCA. «Me parece que este plan nos reserva un volumen escaso para la Universidad. Hablo de edificios, de metros cuadrados. El volumen es escaso si queremos trasladar todo lo que tenemos en el centro de Oviedo», insiste el rector. Aún sería mas exiguo si se crea una Facultad de Ciencias y Tecnología, siguiendo el modelo del País Vasco, que aglutine a los grados de Ciencias -desde Química, a Física, Matemáticas- y las ingenierías, que actualmente están asentadas en el campus de Viesques, en Gijón.    

Minas, que durante años rechazó con contundencia su traslado a Mieres, no parece haber visto con malos ojos su traslado de la calle Independencia a El Cristo. «No podría ser de otra manera. Querer permanecer en un viejo edificio, en el centro, con poca integración con el resto de las facultades y escuelas sería muy negativo para Minas», explica convencido el rector. Es más, está convencido de que «ss una oportunidad estar en un centro de ingenierías en Oviedo o combinado con la Facultad de Ciencias al estilo de lo que tienen en el País Vasco, con una facultad de Ciencia y Tecnología. 

 

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HUCA Universidad de Oviedo Oviedo Universidad Educación Transporte
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