La vejez de los asturianos empieza más tarde

Susana D. Machargo REDACCIÓN

ASTURIAS

PACO RODRÍGUEZ

Nuevo modelos de cálculo sitúan la frontera en el Principado por encima de los 73 años. Los cambios sociales y demográficos reducen el número de viudos

14 oct 2017 . Actualizado a las 15:17 h.

Ya es difícil encontrar en los países occidentales hombres y mujeres de 65 años que concuerden con la imagen del anciano que se tenía hace tres o cuatro décadas. Hoy al recién jubilado se le asocia, más bien, con personas dinánicas con mucho por vivir. El incremento de la esperanza de vida no solo ha supuesto una transformación económica y social, que implica que más personas viven más años con buenos niveles de salud, calidad y condiciones de vida. También ha empujado a los estudiosos a buscar nuevos parámetros para medir qué es un mayor. Uno de esos nuevos modelos, que el Gobierno del Principado también asimila, defiende que la frontera sea móvil y que se calcule restando 15 años a la esperanza de vida. Dicho de otro modo, alguien se convierte en mayor cuando solo le quedan por delante 15 años. Según este nuevo concepto, denominado edad prospectiva, en la actualidad para ser mayor en Asturias hay que haber cumplido los 73 años. Esa frontera se mueve con rapidez, porque la expectativa es que en el 2031 ya se eleve a los 75 años.

Así consta en el informe Perfil de las personas mayores en Asturias. Evolución y situación actual, el primero que elabora Observass, el Observatorio de Servicios Sociales, que depende de la Consejería de Servicios y Derechos Sociales, que lanzará de forma semestral boletines digitales para divulgar informes monográficos sobre el perfil de la población mayor en la comunidad. Mezcla diferentes fuentes de información.Toma como referencia trabajos del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), del Instituto Nacional de Estadística (INE), de los censos de población y viviendas, del Erusostat, de la Consejería de Sanidad o del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

Este primero constata, entre otras cuestiones, el aumento de la esperanza de vida en Asturias durante los últimos 25 años y también un significativo cambio en su estructura. Destaca, por ejemplo, como curiosidad, la reducción del porcentaje de viudos y el incremento de los casados y separados, fruto, entre otros factores, de ese incremento de los años de vida. Precisa que gastan menos que la media de los hogares pese a que tienen las pensiones más altas de España. Y también marca en qué punto pasa de haber más hombres a más mujeres. La edad clave son los 40 años.

Con todas estas premisas en mente, ¿cuántos mayores habrá en Asturias en el 2021 y en el 2031? Si la barrera la marcan los 65 años, entonces en el Principado habrá 287.000 dentro de cuatro años y 310.000 dentro de 14 años. De hecho, no será nada extraño encontrar colegas de más de 80 años. Más de 100.000 asturianos habrán rebasado esa edad en el 2031. Para entonces, si nada cambia, el censo del Principado hace tiempo que habrá caído por debajo de la frontera del millón de habitantes y estará más cerca de perder los 900.000. En ese 2031 la edad cronológica de la vejez será los 65 años y la edad prospectiva habrá alcanzado los 75 años, que será de 73 años para los asturianos y de 77 para las asturianas. 

La longevidad seguirá creciendo, así que el término vejez continuará en constante revisión. El informe señala que en el 2015 la esperanza de vida al nacer de un asturiano era de 82,2 años. Ese mismo ejercicio la esperanza de vida para los asturianos que ya habían cumplido los 65 años era de otros 20 años más, 22,6 años para las mujeres y 18,2 para los hombres. Otras comunidades españolas presentaban incluso expectativas más largas, como por ejemplo Navarra, País Vasco y La Rioja.

El envejecimiento ataca menos a la Asturias urbana que a la rural, donde los porcentajes de mayores están por encima del 33%. Se ceba especialmente con los concejos de 2.000 habitantes o menos. Señala el informe que la proporción de jóvenes está directamente relacionada con el grado de urbanización. Así en los municipios urbanos los jóvenes alcanzan la proporción más elevada (12%).

El estudio de género también es interesante. Nacen más hombres que mujeres en el Principado pero ¿en qué punto la pirámide demográfica se cruza? ¿Cuándo comienza a haber más mujeres que hombres? Este trabajo de Observass responde a esta pregunta: a partir de los 40 años ya hay más mujeres que hombres. A medida que avanzan los años, la brecha crece a pasos agigantados.