Un centenar de contratos en grupos científicos de élite, en el aire

Susana Machargo
Susana D. Machargo REDACCIÓN

ASTURIAS

Laboratorio de la Universidad de Oviedo.Laboratorio de la Universidad de Oviedo
Laboratorio de la Universidad de Oviedo UNIOVI

El Principado no ha renovado el programa para fomentar equipos de investigación punteros a menos de dos meses de su conclusión. El rector exige un calendario estable de subvenciones

31 oct 2017 . Actualizado a las 13:44 h.

A solo dos meses de que termine el año, los principales grupos investigadores de Asturias observan con incertidumbre su futuro más inminente. El 31 de diciembre concluyen el programa del Gobierno del Principado para apoyar tanto a equipos emergentes como consolidados y nada se sabe de su renovación. Solo en la Universidad de de Oviedo un centenar de contratos anuales de investigadores o de personal técnico de apoyo depende de estas ayudas y su continuidad está en el aire. La falta de recursos podrí dañar a proyectos científicos liderados por profesionales tan prestigiosos como el actual rector, Santiago García Granda o su predecesor, Vicente Gotor; el vicerrector  de Organización Académica, Juan José del Coz; el excandidato a rector Agustín Costa; el exconsejero Herminio Sastre; el director del Instituto Universitario de Oncología (IUOPA), Carlos Suárez Nieto; el inmunólogo Carlos López Larrea, el investigador de Regiolab, Fernando Rubiera; Víctor Quesada, discípulo de Carlos López Otín; o Rosa Menéndez López, del Instituto del Carbón, por citar solo algunos de los más conocidos. 

«¿Por qué tenemos que estar ahora esperando a ver si hay convocatoria de grupos o no cuando el programa se agota a finales de 2017 y lo saben desde el primer día? Puede empezar 2018 y que tengamos que empezar a rescindir contratos», lamenta Santiago García Granda, que exige al Ejecutivo un calendario estable de convocatorias para acabar con esta incertidumbre. Las consecuencias se sufrirán desde el primer día. Si no hay continuidad y se retrasa una siguiente convocatoria, puede que haya despidos y los grupos tendrán que producir menos. Si definitivamente no se vuelve a renovar será incluso peor. «Se cortan carreras, se interrumpe la formación de científicos y algunos proyectos de investigación o contratos con empresas se tendrán que parar», vaticina el rector. La solución no parece complicada: «Espero que el nuevo Plan de Ciencia, Tecnología e Investigación para el periodo de 2018 a 2022 tenga un calendario de convocatorias y se respete». 

La convocatoria

El programa de grupos se publicó en el Boletín Oficial del Principado (BOPA) el 8 de agosto de 2014. En las bases se explicaba que contaba con un presupuesto de 11,5 millones, para el periodo 2014 a 2017, con la finalidad de «reconocer y promover la investigación de calidad, la transferencia de conocimiento y la internacionalización de sus actividades científicas. La primera anualidad ascendía a 2,5 millones y las restantes, a tres. Podían concurrir equipos consolidados, con una actividad científica estable y aportaciones reconocidas. Los emergentes tenían que confirmar una trayectoria breve pero con potencial y su coordinador y la edad media del grupo no podía superar los 41 años.