Silencio en la grada

La tribuna del público no llegó a llenarse durante la primera jornada. Adrián Barbón valoró el discurso del presidente por separado del grupo parlamentario

El presidente del Principado, Javier Fernández, interviene desde la tribuna, ante el pleno de la Junta General.El presidente del Principado, Javier Fernández, interviene desde la tribuna, ante el pleno de la Junta General
El presidente del Principado, Javier Fernández, interviene desde la tribuna, ante el pleno de la Junta General

Redacción

La tribuna del público no llegó a llenarse en ningún momento. Parece que el debate de orientación política no despierta demasiado interés ni siquiera entre aquellos que tienen temas que denunciar o motivos para protestar. En el exterior, los bomberos y sindicalistas de CSI desplegaban sus pancartas y prendían algún que otro petardo. Pero ni siquiera ese ruido llegaba a las bancadas parlamentarias, en el interior. El ambiente no resultó demasiado cálido

Comenzó el debate en hora. A las 11 de la mañana, como estaba previsto. No fueron tan puntuales algunos diputados de Podemos que llegaron a sus asientos cuando el presidente, Javier Fernández, ya llevaba algunos minutos de intervención, con los folios del discurso en la mano, no en el atril, y con un cuerpo de letra generoso. Mucho más madrugadora fue la nueva plana mayor del partido. Víctor Rodríguez Caldevilla, el nuevo responsable de Juventudes Socialistas en Asturias, fue el primero en aparecer en escena. Estrenaba responsabilidad y lo demostró con prudencia. Poco después llegaba Adrián Barbón. Está siendo su primer debate de orientación política. No solo como secretario sino como en global. Nunca había acudido al parlamento para seguir las intervenciones. 

Si los gestos sirven para algo, las puestas en escena de los partidos fueron muy diferentes. Los primeros en comparecer tras escuchar al presidente, que se quedó en el escaño un rato conversando con los miembros de su Consejo de Gobierno, fueron los responsables de IU. Juntos el portavoz y el coordinador, Gaspar Llamazares y Ramón Argüelles, repartiéndose temas, comentarios y hasta metáforas. Sin embargo, en el caso de la FSA y el PSOE, la comparecencia fue por separado. Marcelino Marcos Líndez como portavoz del grupo parlamentario se sentó en la sala de prensa y respaldó sin fisuras la intervención de Javier Fernández. Poco después lo hacía Adrián Barbón, de pie, rodeado de medios. También Barbón respaldó la intervención de Fernández. Pero, a diferencia de IU, por separado.

El resto de los partidos enviaron a sus primeros espadas a lidiar con el discurso del presidente, Nicanor García, por Ciudadanos; Cristina Coto, por Foro; y Emilio León, por Ciudadanos. Pero el PP reservó a Mercedes Fernández para el segundo round y sacó a su número dos, Luis Venta, que colocó un listado de frases alejadas de la improvisación. «El presidente ha entregado la cuchara», «su discurso ha sido un corta y pega de otros anteriores», «Asturias no se merece un gobierno ausente».  

Fue solo un primer asalto con silencio en la grada y pocos aspavientos en la oposición.

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