La izquierda tiende puentes al pacto en el debate de orientación

Luis Ordóñez
Luis Ordóñez REDACCIÓN

ASTURIAS

El portavoz del PSOE en la Junta General del Pricipado de Asturias, Marcelino Marcos Líndez (d), y el portavoz de Podemos, Emilio León (c), durante la tercera jornada del debate de orientación política general que se celebró en la Junta General del Principado.
El portavoz del PSOE en la Junta General del Pricipado de Asturias, Marcelino Marcos Líndez (d), y el portavoz de Podemos, Emilio León (c), durante la tercera jornada del debate de orientación política general que se celebró en la Junta General del Principado. J.L.Cereijido

El PSOE acepta la unidad anticorrupción pero advierte a los morados que el «futuro de Asturias no se merece echarlo a suertes»

17 nov 2017 . Actualizado a las 17:26 h.

La tercera y última sesión del debate de orientación política en la Junta General, el debate sobre el estado de la región, se saldó con acercamiento sutil entre las fuerzas progresistas de la cámara, las tres PSOE, Podemos e IU que llegaron al ecuador de la legislatura tras un periodo de más que frecuentes enfrentamientos y con la posibilidad de que llegue a cerrase, al menos, un acuerdo sobre los presupuestos de la comunidad para el año 2018. Como una declaración de intenciones, una forma de tender puentes, la votación de las propuestas de resolución presentadas por cada uno de los grupos, concluyó con buena parte de ellas aprobadas con respaldos mutuos. De manera significativa, los socialistas votaron a favor de la iniciativa de los morados para poner en marcha una unidad anticorrupción --una de las reivindicaciones esenciales de Podemos en la legislatura-- que «cuente con carácter independiente del Gobierno, que permita denuncias anónimas y la protección de los denunciantes y testigos». Una propuesta que también contó con el respaldo de IU y de Ciudadanos y con la oposición de Foro y PP, especialmente de este último grupo que, por boca de su diputado Luis Venta, llegó a equipararla al «KGB» y a «Corea del Norte».

Los tres grupos, PSOE, Podemos e IU, respaldaron una mayoría de las propuestas de unos y otros aunque hubo rechazos reseñables (como el socialista a la iniciativa morada de auditar la gestión de Vipasa o respecto a la publicación de las listas de espera) y una abstención más que relevante en el caso de una de las propuestas de la coalición. Fue una constante en las tres jornadas de debate la apelación de los diputados de IU a no dar por perdida la legislatura y tratar de aprovechar los 19 meses que le restan para implementar medidas de «cambio». Aún este viernes, el diputado Ovidio Zapico señalaba que cuando se cerraron las urnas el pasado 2015 «los ciudadanos nos dieron la cámara más plural de la historia de la autonomía pero eso no era para el bloqueo permanente». Entre sus propuestas de resolución, IU llevaba una que reclamaba la «negociación de las fuerzas políticas del cambio que permita la estabilidad institucional en el resto de la legislatura». Salió adelante con los votos a favor de PSOE, la propia coalición y también Ciudadanos (su diputado Armando Fernández Bartolomé defendió ser incluidos entre las fuerzas del «cambio» desde la tribuna), con la oposición de PP y Foro y la abstención de los 9 diputados de Podemos.

Se tendieron puentes pero la desconfianza en ambas orillas es mucha, y lleva mucho tiempo acumulada. Al término del debate, el presidente asturiano, Javier Fernández destacaba que no estaba seguro de que se hubiera dado un acercamiento pero que por su parte «la mano está tendida para hacer lo posible, pero no depende sólo de nosotros»; de concretarse «me congratularía, por supuesto» y señaló que, junto a la unidad anticorrupción, se había abordado en el debate la inclusión del ciclo de 0 a 3 años en el sistema de enseñanza (pero con matices, los tres grupos quieren que tenga predominancia el sistema público pero no se han cerrado acuerdos sobre el modelo concreto y horarios que garanticen la concialiación de los padres de los pequeños». Fernández remitió a futuros encuentros, los resultados del diálogo y a las valoraciones que pueda hacer la consejera de Hacienda, Dolores Carcedo. No es un tema menor, sino que será clave en el pacto si lo hay, la fiscalidad y, de momento, los grupos no han hablado de qué se hará con los impuestos de competencia autonómica.

Si en la segunda jornada de debate, en el cara a cara con el presidente, el portavoz de Podemos, Emilio León, hizo una analogía sobre la posibilidad del acuerdo con la lotería (invitó a los socialista a no quejarse de que no les tocara el premio si no compraban el boleto, en alusión a aceptar sus demandas), la diputada del PSOE Nuria Devesa afeó a los morados este viernes que «el futuro de Asturias no se merece echarlo a suertes y con las cosas de comer no se juega». 

Si el secretario general de Podemos Asturies, Daniel Ripa, pareció más suave en su intervención ante los socialistas fue porque su turno llegó inmediatamente después del portavoz popular Luis Venta que cargó con extrema dureza contra los morados, reclamando que explicaran su supuesta financiación «desde Venezuela e Irán» y acusando a los socialistas de entregar la comunidad a un grupo que «se opone a la aplicación del artículo 155, que dice que en España hay presos políticos o que ETA tiene explicaciones políticas». Ripa respondió en la misma medida recordando muchos de los casos de corrupción que afectan al PP y citando al presidente del Gobierno central como «M punto Rajoy» en alusión a la manera en la que supuestamente aparece dictado en los papeles de cobros de sobresueldos de dinero negro investigados en la trama Gürtel. Pero también fue muy crítico con los socialistas. A la hora de dirigirse a IU señaló que había aumentado el entendimiento entre ambas fuerzas y que «estamos mejor que hace un año» pero lo hizo para destacar eran más exigentes que la coalición respecto a sus acuerdos de investidura, sugirió que eran demasiado «inocentes» respecto a la posibilidad de cerrar acuerdos con los socialistas y habló de que en los últimos 30 años se había dado de hecho «una gran coalición en Asturias» entre PSOE y PP y «ahora tienen 19 meses para desmarcarse».