Elegancia y ostentación a las afueras de Luarca

C.G.C. REDACCIÓN

ASTURIAS

Jardines de Villa la Argentina
Jardines de Villa la Argentina

Villa la Argentina transporta a sus huéspedes a principios del siglo XX, aportando tranquilidad y confort a sus estancias

18 dic 2017 . Actualizado a las 17:32 h.

Casonas.Casonas
Casonas

A su vuelta de las Américas en 1899, Manuel García Fernández, de la familia de los Pachorros, construyó Villa la Argentina como símbolo de ostentación. Obra del arquitecto Juan Miguel de la Guardia, el edificio es de estilo ecléctico y planta cuadrada, siendo lo más llamativo en la fachada principal la elegante galería acristalada en hierro fundido, sostenida por cuatro estilizadas columnas. Más de un siglo después, Villa la Argentina conserva la majestuosidad del primer día. Así lo cuenta Rafael González, gerente del hotel. Su familia adquirió la finca en 1981, después de que ésta estuviese abandonada durante bastantes años. En 1998 pasa de ser residencia familiar a darle un uso hotelero, para suerte de sus huéspedes.

Fotografía antigua de la fachada del hotel
Fotografía antigua de la fachada del hotel

González y su familia trataron con mimo y cuidado el edificio, respetando su arquitectura y su decoración. «Quisimos mantener la armonía y esencia que te transportan a esa época», explica. Su estilo arquitectónico indiano modernista se respira por todas las esquinas. Sus maderas originales, lámparas de araña y algún que otro mueble original perteneciente a la casa dibujan su estilo «belle-epoque».

Las 12 habitaciones que conforman el hotel, así como sus salones, aún conservan las pinturas al temple en sus techos de bonitas figuras geométricas. Con la finalidad de mantenerlas González y su familia no han tocado ninguno de los tabiques de la casa, por lo que tres de las habitaciones poseen también grandes salones en su interior. Pero si hay que destacar algo de Villa Argentina no son sus pinturas, ni su decoración ostentosa. Lo más señalado del hotel es el pequeño museo que aguarda en su interior. «Tenemos reservada una zona en la que, sobre vitrinas, hay colocados elementos originales que ya estaban en la casa» cuenta su gerente. Y es que el hotel, además de ofrecer confort y tranquilidad, le cuenta una historia a sus huéspedes a través de cada puerta que abren.

Una de las suites del hotel
Una de las suites del hotel

Son la cultura y la historia de la casa los principales factores que atraen a los clientes a este hotel. No solo por lo que transmite el interior, sino también su exterior, catalogado como «Jardín Histórico del Principado de Asturias». En él se levantan árboles centenarios procedentes de américa, como la secuoya gigante o el cedro del Himalaya. La típica palmera canadiense no podría faltar, custodiando la casona de orígenes indianos. Una capilla neogótica del año 1900 y cuatro apartamentos rurales completan la finca.

Arte, arquitectura y confort, son los tres elementos fundamentales de Villa la Argentina y que su gerente, Rafael González destaca. «La tranquilidad también es un punto a favor, que los clientes destacan. Comentan, sobre todo, lo agradable que es amanecer con el único ruido del cantar de los pájaros», añade. Y es que la calma siempre reina en una finca donde hace más de 100 años se detuvo el tiempo.