Las mascotas dejarán de ser bultos en el transporte público

Elena G. Bandera
Elena G. Bandera REDACCIÓN

ASTURIAS

MARTINA MISER

Es solo uno de los cambios que implicará que el Código Civil deje de considerar a los animales como meras cosas

14 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Que una mascota viaje en transporte público, ya sea por mar, tierra o aire, supone que sea considerada una mercancía. Un bulto más destinado, en la mayoría de las ocasiones, a las bodegas o a los maleteros. «Ahora te obligan a que vayan en las bodegas y eso estaba dando lugar a muchísimas reclamaciones porque los perros no sobreviven en esas condiciones de transporte. En muchos casos llegan enfermos, o muertos, o incluso se dan situaciones en las que el transportín sale deteriorado, se abre la compuerta y el animal huye despavorido y no se le vuelve a ver», asegura la abogada asturiana Nuria Menéndez de Llano, directora del Observatorio Justicia y Defensa Animal, la entidad que ha conseguido a base de empeño y años que el ordenamiento jurídico en España vaya a dejar de considerar meras cosas a las mascotas

Menéndez de Llano calcula que la reforma, cuyo inicio de tramitación era respaldado ayer unánimemente en el Congreso de los Diputados, podría entrar en vigor en junio del año que viene. A partir de entonces, los animales ya no podrán ser mercancía en el transporte público. «Al dejar de estar considerados jurídicamente cosas, ya no pueden ser transportados como mercancías y eso obligará a mejorar las condiciones de transporte. Y, en caso de que suceda algo, las reclamaciones que lleguen a los tribunales tendrán en cuenta los daños morales. Ya no será como si te causan daños en una maleta», asegura. Y es solo una de las consideraciones que implica una reforma que adaptará el estatuto jurídico civil a la realidad actual, con presencia de mascotas en casi la mitad de los hogares españoles. Ya no serán, por ejemplo, embargables ni tampoco motivo de disputas o venganzas que no tienen en cuenta su bienestar en divorcios. 

Las mascotas eran jurídicamente cosas desde 1889

Se corrige además un anacronismo que data de 1889, cuando se promulgó el Código Civil en España que, en lo que se refiere a los animales de compañía, permaneció inalterable hasta ahora pese a que la normativa europea reconoce a los animales como seres vivos dotados de sensibilidad. «Sabíamos que nos iba a costar y, aunque ha sido una reforma lenta, es un éxito que hayamos tenido el apoyo unánime de toda la cámara. Eso pasa muy pocas veces y es para estar orgullosos», valora Menéndez de Llano