Redacción

La gestión del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha protagonizado hoy el tradicional brindis de Fin de Año de los alcaldes asturianos, celebrado en Avilés, donde se han escuchado voces muy críticas a la regla de gasto que impide a los ayuntamientos disponer de sus superávit.

El alcalde de Oviedo, Wenceslao López Martínez, ha sido especialmente crítico con el ministro, al que ha situado como «el principal problema» que tiene el ayuntamiento de la capital asturiana. «Montoro no nos deja hacer cosas, no nos deja devolver a la ciudadanía los impuestos que pagan, lo cual es una aberración desde lo público», ha dicho. El regidor ovetense se ha referido de ese modo a la ley de estabilidad presupuestaria «que impide a los ayuntamientos crear empleo cuando sobra dinero y hay tanto paro, es insostenible e intolerable».

Por su parte, el presidente de la Federación Asturiana de Concejos (FACC), Ignacio García Palacios, ha pedido la modificación de la regla de gasto, la tasa de personal y la financiación local y ha indicado que «las dos primeras tienen, además, con un carácter evidentemente urgente». «Convendréis conmigo que es inadmisible que los ayuntamientos asturianos tengamos varios cientos de millones de euros de superávit acumulados en los bancos sin poder destinarlos a prestar servicios a nuestros vecinos», ha declarado el presidente de la FACC, que también ha indicado que las administraciones locales no pueden seguir mayores reducciones de plantilla. «Ojalá la magia de la Navidad, con Melchor, Gaspar, Baltasar y Cristóbal Montoro nos obsequien con éstos tan necesarios presentes», ha proclamado.

Por su parte, la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, ha hecho una defensa del carácter cercano de la administración pública. «No perder ese contacto directo con la sociedad es también una parte esencial de nuestro deber como dirigentes políticos, porque, al final, como no puede ser de otra manera, son los ciudadanos los que valoran y juzgan nuestra gestión», ha declarado Moriyón. La regidora se ha referido a los cambios que han sufrido los ayuntamientos, que desde 2015: «son los más plurales de las últimas décadas», por lo que es necesario llegar a acuerdos «como parte esencial de la labor política». Su intervención ha finalizado enfatizando la importancia de la cooperación entre el Estado, las comunidades autónomas y la administración local. «La lealtad institucional que nuestra Constitución consagra como el principio esencial de las relaciones entre las administraciones, es algo que no se puede dejar de lado, como la experiencia demuestra», ha declarado.

Por su parte, la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, ha dicho que «Asturias está en condiciones de liderar un nuevo tiempo» y ha considerado que es necesario abordar de forma conjunta los nuevos desafíos del momento como el reto demográfico, el desarrollo de las grandes infraestructuras o los nuevos modelos de movilidad. «También impulsar un nuevo liderazgo industrial en Europa y seguir avanzando en la consolidación de Asturias como ejemplo de un territorio seguro en términos sociales y económicos», ha indicado. Monteserín ha defendido el refuerzo de la condición del centro de la región «como gran área metropolitana de España», en un proceso que cree que deben liderar los ayuntamientos con el Gobierno de Asturias.

«Hay que hacerlo con altura de miras, desde la certeza que nos otorga la convicción en nuestra capacidad para impulsar nuevos proyectos que mejoren la calidad de vida de los asturianos y asturianas, y con la ambición de estar en disposición de situarnos como referencia fuera de nuestras fronteras», ha subrayado.

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Un brindis contra Montoro