Sólo los mayorinos sobreviven

Las redes sociales hacen chanzas del diálogo entre el servicio de emergencias y los jóvenes atrapados por la nieve en L'Angliru


Redaccion

El incidente protagonizado por un grupo de jóvenes atrapados por la nieve en el Angliru, la llamada grabada a los servicios de emergencia con su cruce de quejas en un crescendo sarcástico, o el hecho de que los aventureros se lamentaran de sus escasos pertrechos para afrontar la intemperie del temporal despertaron numerosos comentarios y bromas, algunos para defender la actuación de los servicios de rescate, otros para criticarlos, todos con el mejor despliegue de ingenio.

Hubo quien quiso destacar lo enrevesado del camino de ascenso por el puerto para destacar que si ya es difícil subirlo en un día despejado, con nieve debía ser bastante más impracticable.

Pero fueron muchos más los hicieron chanza de que en su llamada los jóvenes explicaran la imposibilidad de iniciar el descenso de cuatro kilómetros a pie porque calzaban playeros y no tenían ropa de abrigo, se hicieron comparaciones con la película ¡Viven! cambiando los Andes por las cumbres de Riosa; se difundieron montajes con zapatillas adaptadas manualmente como quitanieves pedales.

También hubo recuerdos para la capacidad de improvisar de un grupo de mercenarios falsamente acusados de un delito que no habían cometido y que huían de la justicia arreglando entuertos a quien pudiera contratarlos.

La ventisca animó a buscar metáforas con el norte profundo de Juego de Tronos.

Y a recordar una antigua viñeta de Forges, el episodio hasta se ganó su propio hashtag #yasomosmayorinos

Hay algo que todo niño escolarizado en Asturias descubre cuando sale a un colegio de otra comunidad y es que a los tajalápices los llaman sacapuntas y que nadie se manca en el recreo. Algo así pasa con la forma en la que se llama a las zapatillas deportivas en Asturias, que es playeros, pero que en muchos otros territorios tienen otras denominaciones --desde tenis a bambas-- y ocurre en parte del sur de España a lo que llaman playeros es a lo que aquí diríamos unas sandalias o unas chanclas. Quizá por eso más de uno entendió que la desproporción de medios ante los elementos era aún más dramática de lo que ocurrió realmente. 

Se recordó que el ascenso se hizo a pesar de que el camino estaba cerrado y de los avisos por temporal.

Sobre ese cartel se crearon montajes con algunas recomendaciones sobre el uso de playeros y también de este modo crecieron las especulaciones sobre si habría que reclamar al grupo de jóvenes el gasto del rescate. En una información ya avanzada por este periódico se explica que el BOPA recoge las tasas de cada uno de los elementos de un servicio de emergencias. 

La norma establece que estas tasas se aplican a las personas que no hayan atendido a los avisos de alertas o «predicciones nivel rojo de meteorología» e incluso en los casos en los que «el riesgo o el peligro sean simulados». En este sentido, la ley establece que se consideran en este apartado los rescates en zonas de acceso prohibido, los de las personas que no tuvieran equipamiento adecuado para su actividad; y, entre otros casos, las inundaciones que no sean debidas a fenómenos meteorológicos o una larga y detallada lista de deportes y actividades que se considerada que «entrañan riesgo o peligro para las personas». Están exentos de este pago varios organismos de la administración autonómica y del Estado, además de los menores de 12 años y las personas que sufran «cualquier anomalía, deficiencia o alteración psíquica» que les impida comprender el peligro o el riesgo de la situación; también quien fallecieran durante el rescate siempre que el deceso sea a consecuencia de la causa que originó el rescate.

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