El secretario general de la FSA cree que el modelo responde a una filosófica política del siglo XIX
15 ene 2018 . Actualizado a las 19:36 h.El secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE), Adrián Barbón, ha llamado hoy a alcaldes socialistas y portavoces municipales en la oposición a rebelarse contra el control que el Gobierno de España ejerce sobre los ayuntamientos.
Durante su intervención en el acto de constitución del Consejo de alcaldes y portavoces en la oposición de la FSA-PSOE, llamado a ser un «foro permanente de debate del municipalismo asturiano», Barbón ha defendido que «la FSA del siglo XXI tiene que ser una federación socialista municipalista».
«Hablar de socialismo en Asturias es consustancial a hablar de municipalismo», ha aseverado Barbón, quien ha apuntado que «no vale con quedarse en la historia», ni hablar de que la FSA es municipalista cuando llegan las elecciones.
A su juicio, «lo municipal tiene que ser una constante», porque algo tiene que pasar para que el PSOE logre siempre sus mejores resultados en este ámbito.
No obstante, se ha negado a considerar al municipalismo como «una administración tutelada», porque tan Estado son unos como otros, y ha considerado que es lo que hay que reivindicar ante la «tendencia a la visión tutelar».
En su opinión, «el problema del control del Gobierno de España sobre los ayuntamientos responde a una filosófica política del siglo XIX» contra la que los socialistas deben rebelarse.
Barbón ha destacado que los socialistas asturianos se oponen «radicalmente» a sistemas de control en el ámbito municipal, a la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, que ya cuenta con partes declaradas inconstitucionales, y ha apostado por ayuntamientos «cercanos, confiables y creíbles» para los ciudadanos.
En esta línea, ha abogado por ir a una nueva legislación en materia de régimen local, que debe trasladarse a Asturias, que tiene que definir su régimen normativo de municipalismo.
Todo ello, ha continuado, está unido a la financiación, ya que no ha habido una revisión «en serio» de la financiación municipal desde los años ochenta, algo «absolutamente injusto».
Por su parte, el secretario de Política Municipal de la FSA-PSOE, Iván Fernández, también ha llamado a poner el foco en la «encrucijada» de la financiación local, y ha señalado que, a pesar de que está «bien» pedir una mejora, hay que reclamar que el Estado permita a los ayuntamientos gastar lo que es suyo.
Así, ha relatado que desde que gobierna el PP ha habido una «reducción drástica de la deuda de los ayuntamientos» al tiempo que se ha dado un aumento de los fondos que consistorios tienen en los bancos, porque no se les deja gastar lo que tienen.
A su juicio, «el hostigamiento, acoso y la asfixia económica y financiera» a la que los ayuntamientos están siendo sometidos por el PP es «una aplicación encubierta de un 155 a los municipios», que están siendo «intervenidos de manera encubierta e injusta».
Frente a esto, ha defendido que el Ejecutivo autonómico ha intentado paliar la situación ya que el proyectos de presupuestos contemplaba un 14 por ciento de incremento de las transferencias a los ayuntamientos, pero fue rechazado con el voto de Foro, PP, Ciudadanos y Podemos.
Por último, el alcalde de Cangas de Narcea y recién elegido presidente del Consejo de alcaldes, José Víctor Rodríguez, ha considerado que el órgano es «necesario» sobre todo, para arropar a los socialistas que, desde la oposición, tienen la tarea de construir alternativa de gobierno en su municipio.
Uno de los primeros objetivos es la coordinación, ha dicho Rodríguez, quien ha considerado que además participativo, el Consejo debe funcionar para poder trasladar a los gobiernos lo que quieren los ciudadanos.