Vuelos a ciegas en el aeropuerto de Asturias a partir de noviembre

Luis Ordóñez
Luis Ordóñez REDACCION

ASTURIAS

Aeropuerto de Asturias
Aeropuerto de Asturias

AENA prevé permitir aterrizajes sin controlador aéreo ni equipo de emergencias para el transporte de órganos para trasplantes

16 feb 2018 . Actualizado a las 13:05 h.

A partir del próximo mes de noviembre podría darse la circunstancia de que un piloto que tuviera que llegar a Asturias en una situación de emergencia, de noche, en condiciones meteorológicas adversas para cumplir con un supuesto como el transporte de un órgano donado para un trasplante, tuviera que hacerlo a ciegas. Sin controlador aéreo, sin un retén de guardia en el aeropuerto, el piloto tendría que confiar en los mecanismos automáticos del aparato y sobrevolar Peña Ubiña, el Aramo y El Sueve sin ayuda desde tierra. Solo hasta llegar y comunicar «toma asegurada». Será así de entrar en funcionamiento --y está dispuesto que en el aeródromo asturiano se haga en el penúltimo mes de este 2018-- un decreto del Gobierno central para eliminar la obligatoriedad de la provisión de servicios de tránsito aéreo desde el aeródromo cuando se realicen operaciones para asistencia médica urgente incluyendo el transporte de órganos para trasplante. La iniciativa ha despertado la preocupación del sector y también de los profesionales médicos que viajan en esos vuelos y que ven con alarma una reducción en las garantías de seguridad y desde la Organización Nacional de Trasplantes se advierte de que si no se cumplen todas las condiciones necesarias llegarían a cambiar los horarios de esas operaciones o, incluso, a suspenderlas si fuera preciso.

Tanto la valoración de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) como la fecha en la que la medida entrará en vigor en el aeropuerto de Asturias están recogidas en la respuesta a una pregunta parlamentaria planteada por el portavoz de Izquierda Unida en la Junta General, Gaspar Llamazares. El diputado explicó que el decreto reorganiza los aeropuertos de menor tamaño --se citan, además del de Asturias, los de Menorca, Santander, Tenerife Norte, Pamplona, Granada-Jaén, Reus, Bilbao, San Sebastián y Logroño-- para suprimir las guardias de aeropuerto cerrado y apunta que el origen del problema está en el conflicto de los controladores aéreos que llevó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a decretar el estado de alarma y militarizar los aeropuertos en diciembre de 2010. Tras esa crisis que probó una promoción 'express' de controladores en la Universidad Camilo José Cela que no cuajó (la primera promoción quedó sin un título válido por un fraude) y luego, según explicó el diputado «mecanismo que era una subcontratación y se planteaba como especie de privatización de la aproximación y del aterrizaje» propuesto por el entonces ministro de Fomento, José Blanco «y eso fracasó y estamos en el modelo originario pero con el mismo problema porque se está recuperando la demanda y se empieza a notar que faltan controladores».

Para cubrir ese incremento de la demanda sin ampliar los horarios y guardias remuneradas, AENA ha desarrollado este programa, que se está probando como experiencia piloto en el aeropuerto de Menorca, para suprimir esos retenes de emergencia, de manera que no haya personal con presencia física en los aeródromos incluso en vuelos como los de transporte de órganos para trasplantes. Llamazares apuntó que las condiciones de Menorca no pueden compararse a las de Asturias «con su orografía y una climatología complicada; y van a tener que aterrizar por sus propios medios con mecanismos automáticos del avión. En algún aeropuerto no tendría tanta complicación pero aquí sí, y esto ha creado malestar y alarma».