Interinos de larga duración, indefinidos por ley

Una asociación está promoviendo una iniciativa legislativa popular en Asturias para que después de tres años en un puesto público el trabajador sea reconocido como laboral no fijo

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Redacción

Los interinos de cualquier administración pueden eternizarse en el puesto. No es nada extraño encontrar a profesionales que llevan años trabajando sin que esa plaza haya salido a oposición. Esto, que ya era algo habitual ante de la crisis, se agudizó con la recesión económica. El Gobierno utilizó la Ley de Presupuestos Generales del Estado para bloquear la tasa de reposición. Esto suponía, de facto, la paralización de todas las ofertas públicas de empleo. Cualquier vacante había que cubrirla con personal interino. Ahora que los números empiezan a cuadrar, comienzan a convocarse exámenes. Algunos interinos consideran injusto que sus años de servicio no se valoren de otra manera y están acudiendo a los tribunales. Pero hay un grupo que ha emprendido, en paralelo, otro camino. Quiere que se legisle para que la situación no se repita. Con esa intención trabaja para presentar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) en la Junta General del Principado. Su objetivo es sencillo, un interino de larga duración tendría que ser un laboral indefinido no fijo por ley.

Esta ILP persigue que un interino que pase más de tres años trabajando en un mismo puesto sea considerado de manera automática como personal laboral indefinido no fijo. Esa es una categoría que en la actualidad están reconociendo los tribunales, a los que están presentado reclamaciones. La base consiste en considerar que si una administración tiene a alguien trabajando durante todo ese tiempo en una misma tarea es que se trata de una plaza necesaria y no coyuntural, por lo que tendría que formar parte de la plantilla y sacarse a concurso. Si no lo hace, el problema lo tiene la administración y no el trabajador, que merece un reconocimiento. Si se le considera laboral indefinido no fijo, tendrá derecho a una indemnización en el momento en el que sea relevado por el funcionario que haya sacado la plaza en una oposición.

El borrador de esta ILP lo está elaborando la Asociación Nacional de Interinos y Laborales (Anil). La idea ha partido de los asociados asturianos así que el primer parlamento autonómico en el que lo entregarán será en la Junta General del Principado. No existe ninguna normativa ni estatal ni autonómica que regule esta materia, así que es terreno abonado para empezar a trabajar. Si la ye sale adelante, la administración sabe que tiene un plazo de tres años para regularizar la situación. Si es algo realmente coyuntural, no tendrá nada de qué preocuparse. El presidente de Anil y su letrado, al mismo tiempo, Manuel Martos, considera que sería un paso muy importante para velar por los derechos de los interinos.

No es fácil sacar una ILP adelante. Desde la restauración de la democracia y la constitución de la comunidad autónoma asturiana se han sucedido 10 legislaturas. Hubo que esperar hasta la cuarta, en 1997, para que se registrase la primera solicitud sobre un referéndum en Asturias que no fue admitida a trámite. Son necesarias, al menos, 10.000 firmas para que sea tenida en cuenta. A partir, de ahí, el camino de obstáculos continúa. La normativa es restrictiva y data de 1984. Hace solo un año, Podemos trató de modificar esta legislación para flexibilizarla, pero fracasó por falta de apoyos.

Martos, sin embargo, es optimista. En Asturias hay muchos interinos, su problemática es de sobra conocida, y una iniciativa legislativa popular de estas características podría salir adelante.

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