La vida moderna del asturiano

El programa humorístico acepta la invitación de la ALLA después de dedicar parte de un programa al debate sobre la oficialidad

David Broncano en 'La vida moderna'
David Broncano en 'La vida moderna'

Redaccion

No empezaron con buen pie, o sí. Dentro de la dinámica de comentar noticias sobre las que «no tenemos ni puta idea», según recalcó el conductor del programa Quequé, en una emisión «La vida moderna» la semana pasada, David Broncano repasó con estupor la demanda de oficialidad de la lengua asturiana. En un tono jocoso se comentó que era un idioma que consistía en terminar con U las palabras, que bastaba beber sidra para conocerlo y que, en todo caso, difícilmente podría considerarse un lengua de verdad, hecho y derecho, con sus letras y todo.

El cómico Ignatius llegó a plantear que en realidad el castellano fuera «una perversión» del asturiano. Aunque el más alucinado era Broncano que, además del tono humorístico, exhibía una sorpresa genuina por la existencia de la demanda lingüistica, el hecho de que se pudieran dar clases de asturiano o que se llegara a crear una academia de la lengua para «el bable». (Minuto 21:24)

El caso es que la academia del 'bable' existe, claro. No, como imaginó Quequé «La Real Academia del Bable, la RAB», sino la Academia de la Llingua Asturiana, la ALLA, y su presidente, Xosé Antón González Riaño tomó cartas en el asunto, o al menos les mandó una carta.

En ella González Riaño destaca que le consta el tono «irreverente» del programa pero matiza algunas cuestiones sobre las encuestas de coonocimiento del idioma, la larga trayectoria ya de enseñanza del asturiano en la escuela, los nombres de algunos de sus escritores más destacados, cita a Berta Piñán o Xuán Bello, absolutamente desconocidos para los miembros del programa que se preguntan si se los estarán «inventado» y también que se produce música en asturiano en todo tipo de géneros. Termina con una invitación para participar en la ceremonia del Día de les Lletres Asturianes el próximo 4 de mayo en el Teatro Campoamor, que seduce a los miembros del programa. (Minuto 02:43)

Broncano y Quequé se muestran encantados aunque piensan que tendrán problemas de agenda, Ignatius se apunta de inmediato y hasta comenta la hazaña «tiene gracia que el sitio donde siempre nos hemos encontrado más a gusto, Asturias, también hayamos encontrado la manera de enfrentarnos».

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