La identificación ha sido posible gracias a las huellas dactilares
23 mar 2018 . Actualizado a las 14:28 h.La Comandancia de la Guardia Civil de Gijón ha confirmado que el cuerpo de la mujer encontrado este jueves flotando entre las localidades vizcaínas de Lekeitio de Ondarroa, cerca de la costa, es el de Concepción Barbeira, la asturiana desaparecida el pasado día 2 en Castrillón.
La identificación ha sido posible gracias a las huellas dactilares. La autopsia realizada en la mañana de este viernes, asimismo, descarta que el fallecimiento se haya debido a una muerte violenta.
Barbeira, de 46 años desapareció el 2 de marzo junto a la playa de Santa María del Mar cuando se dirigía a su trabajo en el hospital de Avilés dejando atrás su coche abierto, con las llaves puestas y el bolso en su interior.
Desde el hallazgo del cuerpo la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón ha estado en contacto con la Policía Autonómica Vasca, encargada de la identificación del cadáver. Ya desde un primer momento se sospechó de que posiblemente el cuerpo encontrado por un submarinista perteneciera a Barbeira, ya que llevaba prendas de vestir coincidentes con las que vestía la asturiana el día de su desaparición.
Cabe recordar que la desaparición de Barbeira llegó a coincidir en el tiempo con la de otras dos asturianas, María Paz Fernández Borrego, que fue finalmente hallada muerta en el embalse de Arbón, y Lorena Torre, de la que continúa su búsqueda. El ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, llegó a afirmar que las desapariciones de las tres asturianas no tenían «nada que ver la una con la otra», ante la alarma se había generado.
Durante varias semanas se buscó a Barbeira por tierra, mar y aire, participando en las batidas también voluntarios. Dos helicópteros, el del 112 y el 'Helimer' -Salvamento Marítimo-, rastrearon sin éxito la costa.
El cuerpo hallado en el País Vasco fue localizado a las 14.30 de la tarde del jueves 22 por un submarinista aficionado, flotando cerca de la costa entre las localidades vizcaínas de Lekeitio y Ondarroa, según informaban fuentes de la Ertzainza. Poco después, era rescatado por efectivos de Salvamento Marítimo y trasladado al Instituto Anatómico Forense de Bilbao para practicarle la autopsia y las pruebas de identificación.