Lo normal en un currículum es tratar de destacar los méritos, ya sean los académicos o los de la experiencia laboral, aunque en el ámbito político, como se ha visto recientemente esta sea una cuestión nebulosa. En el caso de los diputados de la Junta General, cada uno de ellos describe en la web una breve biografía también con currículum aunque en el caso de Podemos hay al menos dos diputados que junto a sus méritos académicos, y son notables, no dudan en exhibir que en su carrera profesional, en la vida laboral, la precariedad ha tenido su mérito. Sucede en el caso del secretario general de Podemos Asturies, Daniel Ripa (que es doctor, con calificación de sobresaliente en  Psicología) pero que describe haber alternado «empleos precarios mientras estudiaba: orientador laboral, camarero, técnico en prevención de drogodependencias, bibliotecario, mozo de almacén o gestor de cooperación social». En términos similares lo hace el portavoz de su grupo, Emilio León (licenciado en Física) que destaca entre sus méritos que «realizó sustituciones como educador en centros de acogida de menores inmigrantes en Uviéu y trabajó como animador social y limpiador en un centro geriátrico de La Rochelle».

En Gijón, la política es deporte

El deporte y sus alrededores marcan los tiempos en Gijón en estos días. La resaca de la tempestad ultra del domingo sigue arrastrando declaraciones, institucionales o no, mientras se aguarda a comprobar el efecto que tienen las primeras en el Real Sporting. A falta de ceses, la regañina a Pelayo Barcia desde las mismísimas alturas municipales ha bastado para que cante la palinodia: el responsable de Empleo y cargo orgánico local de Foro Asturias se ha retractado públicamente de su defensa de la práctica del insulto al rival como terapia colectiva en las gradas y ha entonado una loa al civismo en el espectáculo deportivo que firmaría el propio Jovellanos. Y mientras, otros partidos locales se entregan a sus propias competiciones. Los mediofondistas en la carrera por las primarias de Xixón Sí Puede ya trotan la pista, aunque Mario Suárez del Fueyo  se queja de que la concejala de su grupo Verónica Rodríguez, en la calle de los críticos, tomó la salida antes de tiempo al levantarse de su escaño en el pleno para no cargar en la carrera con el peso de un respaldo a las modificaciones presupuestarias  de Foro; el mismo que ofreció su grupo municipal minutos después. Y Foro mismo se enzarza en un nuevo pugilato con el PP -cada vez más cerca de full-contact- esta vez con el concejal Martínez Salvador y Mercedes Fernández sobre la lona. El motivo, precisamente, el anhelado grado de Ciencias del Deporte. A Foro no le ha sentado nada bien que la presidenta popular anime al alcalde de Mieres a pelear por el oro en esta competición en la que asoma una nueva opción: el campus salomónico o multipistas. ¿Una 'Y' del deporte para suturar el Área Metropoli tana Central?

Campanu de plástico

La pesca del campanu es una competición que se basa en ser el primero, no importa el peso, ni el río sino el anzuelo más rápido. Como fue una jornada de nervios entre los pescadores, porque el caudal baja alto y las capturas se demoraban, corrían los whastaspp con más rumores que aciertos al principio. Hasta se llegó a alertar de que picaban cuando solo era un plástico a la deriva. Pescar el campanu es cuestión de premura, contar que lo ha hecho ya no tanto, tiene valor cuando se cuenta un pez animado.

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La precariedad como mérito