La pesca del primer ejemplar de salmón en Asturias es una de las competiciones más relevantes con subastas en Cornella y Salas
15 abr 2018 . Actualizado a las 08:32 h.Los pescadores asturianos vuelven a tomar las riberas de los seis ríos salmoneros de la región en busca del preciado campanu, el primer ejemplar de la temporada de pesca con muerte, que se prolongará hasta el 15 de julio, y en la que sólo se puede comercializar la primera captura realizada en cada cauce.
Con casi nueve mil licencias de pesca y unos ríos con un elevado caudal debido a las intensas lluvias de las últimas semana, lo que previsiblemente dificultará las capturas, la nueva temporada aporta como novedad la posibilidad de que los menores puedan pescar acompañados de un tutor en los cotos y, en caso de lograr una captura, le será adjudicada al cupo del titular de la reserva.
Al igual que en los últimos ejercicios el número de capturas está limitado a uno por cada jornada de pesca y a cuatro en el conjunto de la temporada por pescador después de que en las últimas campañas los ríos asturianos dieran entre 1.100 y 1.300 ejemplares, lejos de los 2.800 que se pescaron en la temporada 2001.
También se mantendrá la tradición de los últimos años de que se celebren dos subastas para el campanu, una en la localidad de Cornellana (Salas), coincidente con el desarrollo de la feria del salmón, y otra en Cangas de Onís organizada por el Ayuntamiento y por la sociedad de pescadores «El Esmerillón».
Esta última está inicialmente destinada a subastar el primer salmón que se capture en el río Sella, aunque será el pescador que lo obtenga quien decida si vende el ejemplar y dónde hacerlo.
En 2017 el restaurante As de Picas, de Gijón, adquirió el primer ejemplar -de 5,8 kilos de peso y capturado en el río Eo- por 9.500 euros, lejos del récord de 18.000 euros que se alcanzó en 2007, mientras que el del Sella, de 4,2 kilos, obtuvo una mayor cotización tras ser comprado por la sidrería «El Campanu» por 9.900 euros.
Desde las 07:15 horas de mañana los pescadores podrán intentar la captura del campanu, que recibe su nombre del tradicional repiqueteo de campanas con el que se anunciaba su pesca, después de que el Eo -el cauce que según los ribereños presenta mejor aspecto este año- lo diera en los dos últimos años, apenas 35 minutos de la apertura de la temporada en el caso del pasado ejercicio.
Pese a las críticas de partidos como PP y Foro por la prohibición de comercializar los salmones salvo el primero que se pesca en cada uno de los ríos, el Gobierno asturiano mantiene en vigor esta medida desde el año 2002 y asegura contar con el respaldo de la mayoría de las sociedades de pescadores de Asturias y de la patronal hostelera.
Según el Ejecutivo regional, la sociedad científica coincide en la mala situación de las poblaciones de salmón en Europa en su límite sur y en países como Escocia los pescadores devuelven al cauce el 70 por ciento de los que pescan mientras que en Irlanda, donde un solo río ofrece más ejemplares de los que se capturan en toda España, también está limitada la pesca con muerte.
De esta forma, insisten en que la situación de la especie en Asturias y en el conjunto del país está al límite de declararla en peligro de extinción y, caso de producirse, se prohibiría su pesca.
La situación de los ríos ha sido criticada también por ambos grupos de la oposición por la falta de limpiezas sistemáticas en los accesos y cauces y por la presencia en los mismos de cormoranes, «que diezman dramáticamente la población de truchas y salmones»