La playa ovetense de Marisa Ponga

Vacaciones en el Mar
Vacaciones en el Mar

Marisa Ponga, edil socialista en el Ayuntamiento de Oviedo, tuvo un sonado lapsus en una rueda de prensa. La concejala confundió el programa Vacaciones en paz de los niños saharauis con el programa Vacaciones en el mar, un lapsus televisivo que nos remonta a aquella serie mítica de finales de los 70, Love Boat, con su tonillo peculiar y su capitán calvo (Gavin Mac Leod, con cierto parecido con Wenceslao López) que hacía felices a la audiencia de aquellos sábados de la transición. ¿En qué estaría pensando Ponga? ¿En los efluvios marinos de Gijón? ¿En su infancia de tele en color recién estrenada? ¿En diseñar una playa en Oviedo? De Lorenzo ya tuvo una idea similar allá por los años 90: en el Parque de Invierno. Quedó en nada, cachondeo generalizado aparte. El subconsciente tiene estas cosas…

Las quinielas sobre Roces

José Luis Fernández Roces, secretario de Organización del SOMA, aparece en algunas quinielas socialistas como un hombre de futuro dentro del partido. Roces ha sido un apoyo constante en la ascensión de Adrián Barbón dentro de la FSA. Estuvo presente en muchos actos del secretario socialista durante las primarias que libró frente a Josechu Pérez y fue especialmente activo en redes sociales. Se quedó fuera de la ejecutiva socialista (entró José Luis Alperi en representación del sindicato minero) pero el (casi) futuro candidato del PSOE puede contar en el futuro con Roces para labores aún por definir. Adrián Barbón es amigo de sus amigos, dicen en el partido.

Cuando el Princesa atina

Hay dos tipos de Premios Princesa de Asturias: los mediáticos y los que median. Los primeros aprovechan el fulgor de los premiados para dirigir el foco hacia Asturias; los segundos, en sentido inverso, ponen el foco en personalidades que muchos apenas conocíamos y frecuentemente convierten, con toda justicia, a sus premiados y premiadas en los sujetos mediáticos que aún no eran. Y con ellos, y eso es lo que cuenta, a sus méritos. En su sabio equilibrio, nada fácil, reside buena parte del éxito de los Premios. El que ayer puso los laureles a la periodista mexicana Alma Guillermoprieto es sin duda de los segundos. Al igual que el Nobel que descubrió a muchos a Svletana Aleksiévich, el Princesa de Comunicación 2018 dará a conocer definitivamente en España a una de esas periodistas cuyo trabajo aguanta -como quería Cyrill Connolly de las críticas literarias publicadas en los diarios- una segunda lectura.. incluso más. El hecho de que el premio se concediese en el Día Mundial de la Libertad de Prensa, a una mujer y a una profesional mexicana añade aún más acierto al acierto del jurado.  

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