¿Sabías que esto se puede reciclar?

ASTURIAS

Gafas, redes de pesca, neumáticos, cápsulas de café, cámaras de bicicleta... Son solo algunos de los objetos cotidianos que tienen una segunda vida garantizada si llegan al punto de tratamiento adecuado

10 oct 2018 . Actualizado a las 13:40 h.

Con ocho cajas de cereales recicladas se puede hacer un libro y con seis briks una caja de zapatos, pero además de los residuos más convencionales que depositamos en el contenedor azul (papel, cartón y derivados), el amarillo (envases) o el iglú del vidrio, existen muchos otros residuos cotidianos que pueden tener una segunda vida si se tratan adecuadamente, lo que en el caso de los consumidores domésticos supone en ocasiones depositarlos en el punto limpio más cercano... pero no solo. Existen también empresas productoras, gestores de residuos y otras instituciones que se dedican a la recogida de desperdicios que, de no ser por estas iniciativas, acabarían en vertederos, sin posibilidad de recuperación. Estos son algunos de los productos que pueden pasar a mejor vida, en sentido literal, cuando han cumplido el uso para el que fueron fabricados.

Cápsulas de café

Antes de la R de reciclar está la R de reducir. Y cuando se trata de tomarse un café, reducir significa generar el menor número de residuos y, por tanto, desechar los sistemas que para llenar una tacita necesitan un envase monodosis de aluminio o de plástico. Pero si, de todos modos, optamos por las cápsulas de café es fundamental tratar los residuos que generan de la manera menos contaminante posible. Aunque similares a envases, dentro del sistema de tratamiento de residuos urbanos, estos desechos no son considerados como tales, así que no deben tirarse en el contenedor amarillo. ¿Qué hacer con ellos entonces? Antes de echarlos en el colector de restos, hay que tener en cuenta que las marcas que fabrican estas cápsulas, impulsadas sin duda por el impacto que estos productos causan en el medio ambiente, han puesto en marcha numerosos puntos recogida para que las cápsulas puedan ser tratadas de forma adecuada y reciclarse. Hay dos razones muy poderosas para hacerlo: la desbordante invasión de plásticos que sufre el planeta y, por otra, la posibilidad de reciclar de forma indefinida el aluminio con el que se fabrican buena parte de estas cápsulas sin que pierda su calidad. Además, del envoltorio, si se reciclan también se aprovechan los posos de café, que se utilizan para hacer fertilizantes destinados a la agricultura.

¿Dónde llevarlas? En general, las tiendas especializadas donde se venden estas cápsulas recogen los envases usados y las principales marcas tienen un apartado en su web dedicado al reciclaje. Nesspreso ofrece más de 250 puntos en España para sus cápsulas, que pueden localizarse a través de un buscador, la misma opción que ofrece Dolce Gusto desde su web